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Las "débiles señales" captadas no pertenecen a las cajas negras

Las investigaciones confirman que se trata de una falsa alarma y que las cajas negras del avión siniestrado no han sido encontradas

AGENCIAS

La Oficina de Investigación y Análisis (BEA) que se ocupa de esclarecer el siniestro del Airbus A330 que desapareció en el Atlántico, ha desmentido oficialmente la información de Le Monde que aseguraba que la marina francesa había encontrado una "señal muy débil" de las cajas negras del aparato.

Según un escueto comunicado de la BEA, no se ha podido confirmar hasta el momento ninguna señal acústica de las balizas de las cajas negras. Todos los ruidos percibidos durante la investigación se analizan para despejar dudas y cualquier dato se hará público en cuanto esté verificado.

Asimismo, Philippe Guillemet, comandante de la nave francesa Pourquoi Pas, que coordina las búsquedas relacionadas con el siniestro en el Atlántico, declaró a la emisora Europa 1 que era falsa la noticia de que las cajas negras hayan sido localizadas.

Se trata por tanto de una falsa alarma, ya que los sonidos  escuchados en las grabaciones recogidas por los equipos de búsqueda de la marina francesa no pertenecen a voces de pasajeros del Airbus siniestrado, tal y como apuntaba la edición del diario Le Monde esta mañana. 

"Se han detectado señales acústicas, pero no hay nada verificado, desgraciadamente", explicó a la emisora Guillemet, quien añadió que prosiguen los trabajos de investigación.

Le Monde ha publicado esta mañanana, sin revelar sus fuentes, que el submarino articulado Nautile se sumergió ayer para intentar recuperar las cajas negras, piezas clave en el esclarecimiento de las causas del accidente del avión que cayó al mar con 228 personas a bordo el 1 de junio.

Esta mañana barcos de la marina francesa creían haber encontrado una "señal muy débil" de las cajas negras del avión Airbus A330, aparato que desapareció en el Atlántico el pasado 1 de junio, informó hoy la edición digital del periódico francés.

El submarino articulado Nautile, que puede operar con tres miembros de la tripulación pero en movimientos limitados de seis a siete kilómetros diarios, se sumergió ayer para intentar recuperar las cajas, claves para esclarecer por qué el avión cayó al mar con 228 personas a bordo, indica Le Monde, sin revelar sus fuentes.

"Las búsquedas se han vuelto complicadas", por el relieve submarino, cuyo fondo tiene cerca de 5.000 metros de profundidad, explica el diario, que subraya que las cajas negras "tienen aún autonomía para unos ocho días".

El vuelo AF447 cubría la ruta entre Río de Janeiro y París cuando se precipitó al Atlántico sin que aún se haya establecido ninguna hipótesis oficial sobre el suceso.

Las labores de búsqueda que llevan a cabo las autoridades brasileñas y francesas, han permitido recuperar hasta ahora 50 cuerpos, de los que se han identificado once.

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