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Egipto retrasa el anuncio de los resultados electorales

Los islamistas y las fuerzas revolucionarias creen que el infarto de Mubarak es una maniobra de distracción y saldrán a la calle para protestar contra los militares

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Hoy era el día en el que los egipcios debían conocer los resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Sin embargo, la Comisión Electoral anunció ayer retrasar el anuncio debido a que no ha concluido aún el estudio de los recursos presentados por varios candidatos que encontraron irregularidades en los comicios. Y es que esta llamada a las urnas no ha estado libre de problemas y escándalos, desde la prohibición de presentarse a salafistas y algunos de los partidos revolucionarios al golpe de la Junta Militar que disolvío el parlamento y se adjudicó el poder legislativo y presupuestario.

Esta segunda vuelta, celebrada los pasados sábado y domingo, fue disputada por el islamista de los Hermanos Musulmanes Mohamed Mursi y el militar Ahmed Shafiq, quien fuera el último primer ministro Mubarak. Esta contienda entre dos fuerzas políticas conservadoras fue rechazada y boicoteada por los movimientos que desde Tahrir consiguieron hacer caer el régimen en febrero de 2011, que no aceptan una transición bajo el timón de los militares. De esta forma, a las urnas acudió poco más de un 60% de los egipcios.

En un comunicado, difundido por la agencia oficial Mena, la comisión explicó que continuará examinando las impugnaciones, lo que requiere 'más tiempo', sin determinar la fecha en la que se harán públicos los resultados oficiales. Los más de 400 recursos se centran en irregularidades que han afectado el proceso electoral y la principal de ellas es que en varios colegios electorales no coincide el número de votos con el de electores que acudieron a las urnas. Las sospechas apuntan a que hubo algunas personas que votaron varias veces y otras que sufragaron en nombre de personas ya fallecidas.

La campaña de Shafiq denunció que llegaron de la imprenta papeletas electorales ya marcadas con el nombre de Mursi, algo en lo que los Hermanos Musulmanes rechazaron tener cualquier responsabilidad. Asimismo, ambos contrincantes se acusaron de continuar con la campaña electoral frente a los centros de votación y de tratar de influir en las personas indecisas o analfabetas, entre otras irregularidades.

Los candidatos presidenciaes se acusan mutuamente de irregularidades en los comicios

El retraso del anuncio de los resultados agrega una nueva incertidumbre a la inestable situación de Egipto, donde la semana pasado el Parlamento fue disuelto y la Junta Militar -máxima autoridad provisional del país- promulgó un anexo constitucional que blinda sus poderes y resta prerrogativas al futuro presidente.

Mientras, el país se mantuvo ayer en vilo ante el deterioro de la salud de Mubarak, oficialmente continúa en estado de coma. El pasado 2 de junio el rais fue condenado a cadena perpetua por su implicación en la muerte de manifestantes durante la revolución que acabó con su renuncia en febrero de 2011. Desde su condena e inmediato trasladado a la cárcel de Tora, su salud se fue deteriorando hasta que anoche saltaron las alarmas y la agencia oficial de noticia Mena llegó a informar de que había muerto clínicamente. Según informa RT esta mañana, el abogado del exdictador ha declarado que sufrió una trombosis cerebral, seguida de un ataque cardíaco, y que fue trasladado al hospital mucho antes de lo que se dijo en un primer momento. Según el diario egipcio Al Ahram el fiscal general, Abdel Meguid Mahmoud, no autorizó su traslado, por lo que fue una acción ilegal.

Para algunos el coma de Mubarak es una forma de distraer a la población del golpe de los militares. Contra estas decisiones, los grupos revolucionarios y los Hermanos Musulmanes van a manifestarse a diario en la plaza Tahrir, con el fin de calentar motores para el viernes, cuando tienen previsto hacer una nueva demostración de fuerza contra los dirigentes militares.