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Los fármacos sólo ayudan a algunas mujeres con incontinencia

Reuters

Por Amy Norton

Algunas mujeres conincontinencia mejoran cuando utilizan los tratamientosaprobados, pero una revisión de estudios revela que losproductos inadecuados y sus efectos adversos impedirían queotras pacientes se beneficien.

Los resultados, publicados en Annals of Internal Medicine,surgen de la revisión de 94 ensayos clínicos de fármacos para laincontinencia femenina por urgencia, que es la pérdidainvoluntaria de orina debido a la necesidad repentina eincontrolable de orinar.

No es tan frecuente como la incontinencia por estrés, que esla micción involuntaria por la presión en la vejiga al hacerejercicio, toser o levantar peso.

En Estados Unidos, hay varios fármacos aprobados para laincontinencia por urgencia: fesoterodina (Toviaz), oxibutinina(Ditropan), solifenacina (Vesicare), tolterodina (Detrol) ytrospium (Sanctura). Todos relajan la vejiga y alivian laurgencia de tener que orinar.

Pero el estudio revela que eso sólo resuelve laincontinencia en apenas una minoría de las pacientes.

Los autores observaron que apenas de 85 a 130 mujeres porcada 1.000 tratadas con esos fármacos obtenían resultadospositivos. Fesoterodina fue el fármaco más efectivo ytolterodina el menos eficaz.

Pero, en general, el efecto de los medicamentos fue"modesto", ya que la mayoría de las participantes no recuperó lacontinencia, según explicó la autora principal, doctora TatyanaShamliyan, de la Facultad de Salud Pública de la University ofMinesota, en Minneapolis.

Y esa efectividad modesta debe compararse con los riesgos delos efectos adversos. El equipo de Shamliyan determinó que porcada 1.000 mujeres tratadas, entre 13 y 63 suspendía eltratamiento por los efectos secundarios. La tasa más alta fueentre las usuarias de oxibutinina.

La sequedad bucal y la constipación son los efectos adversosmás comunes de los fármacos para tratar la incontinencia. Otrosson la visión borrosa y los mareos.

Shamliyan recomendó que las mujeres traten de modificar elestilo de vida (reducir el consumo de cafeína y de alcohol, o lacantidad de líquidos por la noche) y utilicen primero lostratamientos no farmacológicos. "Si eso no da resultado,entonces deben consultar al médico", dijo.

La experta consideró que los fármacos "deberían ser unaopción terapéutica, pero no son la píldora mágica".

La incontinencia urinaria es común en las mujeres; lospartos vaginales son uno de los principales factores de riesgo.

Un estudio de Estados Unidos halló recientemente que el 53por ciento de las mayores de 20 años había tenido episodios deincontinencia el año anterior, comparado con menos de la mitadde las mujeres entrevistadas varios antes años.

Para Shamliyan, las mujeres pueden reducir el riesgo dedesarrollar incontinencia urinaria si comen saludablemente,hacen ejercicio para cuidar el peso y no fuman, que es otrofactor de riesgo de los trastornos del control de la vejiga.

También existen tratamientos conservadores, como elentrenamiento de la vejiga, con los ejercicios de Kegel parafortalecer los músculos pélvicos que controlan la micción.

Todavía, según la autora, quedan preguntas sobre losmedicamentos por responder.

Una es qué efecto tienen en el largo plazo, ya que losensayos analizados no duraron más de dos o tres meses. Y tambiénestá el costo, que varía entre 100 y más de 200 dólares por mes.Existe un genérico de oxibutinina que cuesta unos 10 dólares pormes.

FUENTE: Annals of Internal Medicine, online 9 de abril del2012

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