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Jamenei da todo su apoyo a Ahmadineyad

El líder supremo iraní culpa de las revueltas a los 'enemigos del Islam' y exige a la oposición el fin de las movilizaciones.

PÚBLICO.ES/AGENCIAS

El líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, se ha dirigido hoy al país en el sermón del viernes en la mezquita de la Universidad de Teherán acusando a'los enemigos del Islam' de querer provocar el miedo entre los musulmanes cuestionando la 'legitimidad de los resultados electorales'. Ante decenas de miles de personas llegadas de diferentes partes del país, Jamenei aseguró que desde el inicio de la Revolución Islámica, hace 30 años, muchos acontecimientos podían haber hecho caer el sistema, pero 'el barco siempre ha llegado a puerto'.

Jamenei, que excepcionalmente pronuncia los sermones del viernes, ocupó hoy la tribuna principal  del régimen para hablar en público desde que comenzaron los enfrentamientos, una semana después de las elecciones presidenciales denunciadas como fraudulentas por la oposición. El líder de la oposición, Mir Husein Musaví, pidió a sus seguidores que no acudieran para evitar enfrentamientos.

En un discurso coreado por los dos pilares principales de la política exterior de Irán -'Muerte a Estados Unidos, Muerte a Israel'- la máxima autoridad iraní alertó a la oposición que debe poner fin de manera inmediata a sus movilizaciones. 'El desafío en las calles no es aceptable. Es una desafío a la democracia una vez concluidas las elecciones', subrayó Jameneí.

Durante todo su discurso mostró todo su apoyo a Mahmud Ahmadineyad y dijo que estaba de acuerdo con él tanto en su política doméstica como en la política exterior. Asimismo, dijo que los resultados de las elecciones vienen directamente de las urnas, en un intento de borrar cualquier acusación de pucherazo.

'La ley islámica no dejará nunca que se amañen unas elecciones', afirmó, a la vez que llamó a los protestantes a cesar las manifestaciones.

Jamenei alimentó la teoría de la conspiración que estos días está intentando propagar el régimen y dijo que 'hay potencias extranjeras' que quieren interferir en los resultados electorales. 'No dejemos que sean plumas extranjeras las que escriban la historia de Irán', dijo.

También avisó a América de que no aceptarán 'sus lecciones sobre derechos humanos'.

La cifra oficial de muertos en las revueltas es de ocho personas, aunque la cifra podría ser mayor. Esta mañana, la resistencia iraní en Francia acusó al Gobierno de Ahmadineyad de ocultar la cifra real. Su representante,  Maryam Rajavi,afirmó que al menos hay 43 muertos.

Estudiantes de la Universidad de Teherán han asegurado que varios de ellos murieron el pasado fin de semana durante un asalto a la residencia del campus por miembros de las fuerzas de seguridad y milicianos islámicos Basij.

Ayer, cientos de miles de iraníes, convocados por Musaví, abarrotaron el centro de Teherán en una multitudinaria jornada de duelo por las víctimas de la represión policial durante las protestas. Musaví instó a sus seguidores a 'mantener vivas las protestas' pero siempre 'de forma pacífica', explicaron a Efe varios testigos.

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