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Josué Estébanez: "No quería quitar la vida a nadie"

El autor de la muerte de Carlos Palomino pide perdón 22 meses y 11 días después del crimen, mientras que la madre de la víctima le desea "lo peor de esta vida"

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Con las manos esposadas, se acercó el micrófono. Tragó saliva. Y, sin dejar de mirar al suelo, comenzó a hablar con la voz entrecortada: 'Yo me siento arrepentido...'.

Josué Estébanez de la Hija, el joven militar acusado de matar de una puñalada en el corazón al menor Carlos Palomino el 11 de noviembre de 2007 (ver vídeo), aprovechó ayer la posibilidad de decir la última palabra en el juicio que se seguía contra él en la Audiencia Provincial de Madrid para pedir perdón por aquel crimen.

No lo había hecho hasta ahora. Ni durante el tiempo que lleva encarcelado, ni en la primera sesión de la vista, cuando dio su versión de los hechos. Ayer, cuando el presidente del tribunal le preguntó si quería hacer uso de su derecho, no lo dudo: 'Sí'.

La intervención de Josué no duró ni un minuto. En ese tiempo encadenó una decena de frases inconexas salpicadas de un gimoteo que parecía anunciar un llanto que no llegó a producirse.

'No quería quitar la vida a nadie'. 'Me entró mucho miedo y no supe reaccionar'. 'Mi vida, mi trabajo, lo tenía hecho...'. 'Lo siento mucho'. 'No sabía que iba a llegar a tanto'. La mirada siempre fija en el suelo. En ningún momento la dirigió hacia los familiares y amigos de la víctima, que llenaban la sala. Por primera vez, el rostro impasible del acusado, que ni siquiera había dejado ver un atisbo de arrepentimiento cuando se proyectó en la sala las imágenes que recogían la agresión, mostraba algo más que frialdad.

Sus palabras provocaron la reacción del público cuando éste desalojaba la sala. 'Te deseo lo peor de esta vida', le espetó con rabia Mavi Muñoz, la madre de Carlos Palomino. Mientras, la abuela Carmen, incapaz durante todo el juicio de silenciar su indignación, sólo era capaz de articular una palabra una y otra vez: 'Criminal'.

Era el punto final de un juicio que ayer sirvió también para que las cuatro acusaciones, dos particulares y dos populares, y la defensa hicieran públicas sus conclusiones y elevaran a definitivas sus peticiones. Peticiones que fueron desde los 37 años de cárcel que pidió el letrado de la madre de la víctima, a la absolución por 'legítima defensa' y 'miedo insuperable' de la defensa del joven militar.

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