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Romney sigue de gira mientras Obama juega al baloncesto

El presidente se muestra confiado en la victoria y pasa el día en Chicago cerca de los suyos. Los republicanos agotan hasta el último minuto para captar votos en estados clave como Ohio y Virginia

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Pocas horas después de que los colegios electorales hayan abierto sus puertas en Estados Unidos, los republicanos tratan de rascar los últimos votos a su favor, los de un importante grupo de indecisos que puede tener en sus manos el resultado final.

Mitt Romney y su candidato a vicepresidente, el congresista Paul Ryan, han llegado a Cleveland (Ohio) en las primeras horas de la jornada electoral para intentar convencer a los ciudadanos de uno de los estados más cruciales en el recuento de esta noche. Es una incógnita cuál de los dos candidatos logrará al fin hacerse con los 18 votos electorales que están en juego en Ohio, que además arrastra una tradición jamás rota: ningún presidente en la historia de EEUU ha llegado a la Casa Blanca sin ganar antes en ese estado.

Para darse cuenta de la importancia de Ohio basta con analizar la situación tan curiosa vivida en el aeropuerto de Cleveland. Romney y Ryan se han encontrado con un acompañante sorpresa: el vicepresidente Joe Biden aterrizaba en el Air Force 2 también allí minutos antes que el avión que transportaba al candidato republicano a la Casa Blanca tocara tierra. Este hecho ha obligado a Romney a esperar dentro del aparato a a que Biden se subiera el coche oficial.

Para rematar el panorama, el avión que llevaba a Ryan a Ohio tuvo que esperar en el aire también durante unos minutos hasta que se descongestionara la pista. El Gobierno estadounidense aseguró que la visita de Biden estaba programada desde hace mucho tiempo, aunque sin duda parece una jugada de última hora para neutralizar el intento a la desesperada de la pareja Romney - Ryan por salvar los muebles en varios swing states. 

En Cleveland, Romney y Ryan han acudido a un restaurante de la cadena de hamburguesas Wendy´s para almorzar antes de seguir avanzando en el sprint final de su campaña. Poco después, ambos han aterrizado en Pittsburg, Pensilvania, en una nueva parada antes de terminar la jornada en Boston, Masachusetts, donde los dos analizarán juntos los resultados electorales. No obstante,  el número dos de Romney pasará primero por Richmond, Virginia.

'La idea es hacer campaña hasta el final, hasta el último momento', dijo a Efe Ed Gillespie, uno de los asesores principales de Romney.  La actividad del candidato republicano, que votó muy temprano consu mujer en Belmont, ha sido frenética durante los últimos días. El exgobernador de Massachusetts ha hecho más de una veintena de viajes en el último fin de semana y tiene desplegados a más de 150.000 voluntarios por todo Estados Unidos.

Y mientras tanto, Barack Obama ha preferido permanecer todo el día en Chicago, su ciudad natal, cerca de su familia. El presidente sí pasó esta mañana por una oficina de campaña, donde en declaraciones a los periodistas se mostró confiado en ser reelegido, tal y como apuntan los sondeos. Obama, que ya votó la semana pasada, no dudó en felicitar a Romney, pero sabe que ir por delante en los estados clave le da mucho margen de maniobra.

'Estamos confiados en contar con los votos para ganar', dijo Obama 'Espero que tengamos una buena noche, pase lo que pase, quiero expresar mi agradecimiento a todo el mundo que me ha dado su apoyo y que ha trabajado tan duro por mi', dijo a los periodistas. 'Estamos confiados en contar con los votos para ganar pero todo dependerá de si esos votos que esperamos al final acaban llegando. Por eso, quiero animar a todo el mundo, en ambos bandos, a que ejerciten este derecho tan importante y por el que tanta gente luchó', añadió. Obama felicitó a Romney 'por una campaña tan enérgica.  Sé que sus simpatizantes están tan comprometidos y son tan entusiastas y están trabajando tan duro hoy como él'.

El mandatario ha estado grabando una serie de entrevistas para la radio y la televisión, y después estuvo jugando al baloncesto con algunos amigos y miembros de su equipo. El baloncesto, una pasión personal de Obama, es también una tradición ligeramente supersticiosa para el presidente, que suele relajarse en las canchas el día de la votación cuando su nombre está en las papeletas.

Obama comerá y cenará en su casa junto a su familia y por la noche se desplazará al centro de convenciones McCormick Place de Chicago, donde esperará los resultados de la jornada electoral y pronunciará un discurso triunfal, en caso de victoria, o de aceptación de la derrota. Por su parte, Biden, antes de su aterrizaje sorpresa en Ohio, votó hoy en su estado, Delaware, donde también expresó a los medios su optimismo acerca de los resultados de esta jornada electoral.

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