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Salgado corrige a Chaves sobre la financiación

La vicepresidenta considera suficiente la cifra de Pedro Solbes

DAVID MIRÓ

La vicepresidenta segunda, Elena Salgado, exhibió ayer sus galones para dejar claro que no va a permitir intromisiones en su negociado. Dos días después de que el vicepresidente de Política Territorial, Manuel Chaves, dijese en Barcelona que la cifra que Pedro Solbes había puesto encima de la mesa para resolver la nueva financiación autonómica era insuficiente -8.000 millones-, Salgado le enmendó la plana con una desautorización en toda regla. "Si yo fuese ministra de otra cosa seguro que cualquier cifra me parecería insuficiente, pero resulta que soy ministra de Economía", terció Salgado.

A continuación, la vicepresidenta defendió que "la cifra que hemos puesto encima de la mesa sirve para cubrir las necesidades que tienen en estos momentos nuestras comunidades". Según Salgado con esta cifra se garantiza "la prestación de servicios públicos fundamentales" por parte de las autonomías.

La rectificación de Salgado pone sobre la mesa la dificultat del vicepresidente tercero, Manuel Chaves, para encontrar un papel en la difícil negociación de la financiación autonómica, ya que las competencias y los equipos técnicos se encuentran en el ministerio de Economía.

Este punto lo conoce bien el conseller de Economía catalán, Antoni Castells, que ayer por la tarde acudió al Ministerio para tener su primer contacto con Salgado. "He hablado con la persona con quien tengo que hablar, y para mi quien habla en nombre del Gobierno es ella", zanjó Castells, antes de remitir a los interesados a dirimir sus "aparentes contradicciones".

Salgado se reunió durante dos horas con Castells , aunque al final sólo éste último compareció ante los periodistas. "Hemos desbloqueado el dialogo en aquellos puntos donde estábamos encallados", afirmó un conseller que dijo haber visto a la vicepresidenta segunda "con ganas de hablar de los temas y con actitud dialogante". En ese frágil equilibrio se movió Castells para afirmar que lo importante no es la cifra de más que se pone encima de la mesa sino "el conjunto de recursos que va a tener el sistema" y los nuevos criterios por los que se regirá.

Castells, pues, huyó del debate de las cifras, que es el que más desgaste tiene para el Ejecutivo de Zapatero, para insistir en una arquitectura que no debe permitir que "los que hacen un mayor esfuerzo fiscal, como Catalunya, queden luego por debajo en el reparto de recursos".

Lo que sí se le entendió al conseller es que con esos 8.000 millones de euros que hay ahora sobre la mesa el acuerdo es posible, ya que entiende que "ese incremento siempre tendrá que ir a las comunidades que ahora resultan perjudicadas". Eso significa que sólo cinco comunidades entrarían en el reparto: Baleares, Madrid, Catalunya, País Valenciano y Murcia. En ese caso no habría demasiados problemas para que la Generalitat recibiese una cifra cercana a los 3.000 milliones, que es lo que reclama. Lo contrario serviria para "perpetuar " la situación actual.

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