Este artículo se publicó hace 14 años.
El sueño fija lo que aprendemos durante el día: estudio
El sueño contribuye a fijar en elcerebro los conocimientos adquiridos durante el día y sirve paramejorar las habilidades lingüísticas, según revela un nuevoestudio.
Esas son las conclusiones del trabajo del investigador belgaNicolas Dumay, del Centro Basque sobre Cognición, Cerebro yLenguaje (BCBL por su sigla en inglés) de San Sebastián, enEspaña.
La investigación de Dumay buscaba adentrarse en lasfunciones que desarrolla el cerebro mientras dormimos, unacuestión sobre la que la ciencia no tiene aún una respuestacompleta.
Sus experimentos, según afirma el autor, demuestran quedurante las horas de sueño el cerebro revisa las palabrasaprendidas durante el día, y las fija en la memoria lingüística.
El científico del BCBL empleó el aprendizaje de palabrasnuevas para probar su hipótesis sobre la actividad cerebral durante el sueño, señala una nota de prensa del centro vascointernacional de investigación.
Según Dumay, que desarrolló el experimento con vocabularioen inglés, "las palabras luchan entre ellas por el acceso a lamemoria en nuestro cerebro", y este experimento demuestra que"sólo después de dormir las palabras recién aprendidas logran elestatus de palabra asimilada".
"En cierto modo, el sueño hace reales las palabras", añade.
La investigación de Dumay, publicada en la revistacientífica Cognition, especializada en el estudio del cerebro,ha probado que durante las horas de sueño el cerebro revisa laspalabras aprendidas durante el día, mejora las habilidadeslingüísticas y fija las palabras aprendidas.
En la fase experimental, desarrollada en la Universidad deYork, en el Reino Unido, el investigador del BCBL mostró 36palabras nuevas a 32 personas. Una de esas palabras fue"numesstac", sin significado alguno en inglés, pero en cuyacomposición figura la palabra "mess", muy común, y que significadesastre o desorden.
Cinco minutos después de escuchar palabras de este tipo, losparticipantes recordaban un 7 por ciento de los nuevos términos.Pero 24 horas más tarde, es decir después de dormir, la tasa derecuerdo de las palabras se elevó hasta el 12 por ciento.
Lo más significativo, según el autor del experimento, fueque las personas fueron mucho más lentas en reconocer laspalabras que ya conocían, como "mess," que estaban insertas enlos términos propuestos.
Según Dumay, esta lentitud en el reconocimiento de laspalabras ya conocidas se debe a que durante el sueño losparticipantes del experimento asimilaron los términos nuevoscomo "numesstac," que dejó de ser una palabra nueva paraconvertirse en una palabra asimilada, lo que dificultó elreconocimiento del término "mess".
En base a esta conclusión y otros estudios anteriores sobreel sueño y la mente, Dumay asegura que el cerebro asimila másfácilmente las palabras aprendidas durante la noche, antes dedormir, ya que durante el día el cerebro tiene muchos otrosestímulos que interfieren con las palabras aprendidas por lamañana.
Además de este experimento, Dumay ha llevado a cabo variasinvestigaciones relacionadas con el aprendizaje, la lingüísticay el cerebro. Algunas de sus conclusiones están siendo aplicadaspara el desarrollo de nuevas técnicas de enseñanza de idiomas.
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