Capitales de la moda circular: mejores ciudades para comprar ropa vintage y de segunda mano
La concienciación sobre los males adosados al 'fast fashion' hace que cada vez más gente apueste por la economía circular.

Zaragoza-
La ropa de segunda mano está de moda, qué ironía. Los motivos son muchos y variados. Desde aquellas personas que buscan un look único a otros más profundos como la concienciación sobre los problemas medioambientales y humanitarios adosados al hiperconsumismo y la fast fashion (ahora ya la ultra fast fashion de la mano de cadenas como Shein o Temu).
Además, que la búsqueda de prendas usadas tiene un componente lúdico que, desde luego, no existe a la hora de hacer scroll infinito por una web. Si bien es cierto que en los últimos años han proliferado los marketplace digitales especializados en los productos de segunda mano, siendo Wallapop y Vinted los más populares, nada puede replicar la sensación de ir a una tienda de segunda mano. Sobre todo porque, en cierto modo, replica las dinámicas de buscar un tesoro. Se entra al establecimiento sin saber qué se va a encontrar, pues cada pieza es única y no la tienen en otras tiendas.
La emoción aumenta a la hora de salir de casa. Especialmente porque los estilos varían de un país a otro, por lo que las posibilidades de encontrar algo exótico son superiores. Algo muy valioso en un mundo como el actual, tan uniforme y globalizado que apenas es posible identificar el casco urbano de dos ciudades cualesquiera de Occidente, donde las franquicias son las mismas y todo el mundo viste igual. Estas son cinco ciudades para comprar ropa vintage.
Bristol (Reino Unido)
El Reino Unido posee una gran tradición en lo que a comprar ropa de segunda mano se refiere, siendo una práctica común y muy extendida desde hace varios años. Literalmente, no existe ninguna ciudad que no cuente con, al menos, una charity shop (tiendas de productos usados regentadas por ONG y asociaciones benéficas) en su calle principal. Pero además, existen boutiques especializadas en ropa vintage en casi todas las grandes capitales.
Es cierto que la capital de las tiendas vintage es Londres. Sin embargo, la gentrificación existente en la capital británica hace que muchas de ellas sean increíblemente caras, más si tenemos en cuenta que en el fondo estamos hablando de ropa usada. Por ello, el thrifting en sitios como Brick Lane, Notting Hill o Candem Town no es apto para todos los bolsillos. Aunque no sea barato, Bristol es una opción más auténtica para ir de tiendas de segunda mano. Se trata de una ciudad famosa dentro del Reino Unido por su ambiente cultural, con mucha vida estudiantil y una gran oferta de ocio alternativo. Los ingredientes perfectos para que proliferen este tipo de negocios, generalmente en torno a las zonas de Stokes Croft y Gloucester Road.
Seattle (Estados Unidos)
Seattle es la capital de la contracultura en Estados Unidos. Sobre todo porque el modus vivendi de su población nada tiene que ver con los valores que solemos asociar al país de las barras y estrellas. Se trata de una ciudad con un sentido mucho más comunitario y en la que existe una mayor concienciación ecológica, quizá por estar incrustada dentro de un paraíso natural como lo es la biorregión de Cascadia. Este sentimiento verde hace que su población esté más concienciada con conceptos como la economía circular o la sostenibilidad y, en consecuencia, con el reciclaje de la ropa.
Aunque existen tiendas de segunda mano repartidas por toda la ciudad, muchas de ellas se aglutinan en torno a las zonas de Pioneer Square y Capitol Hill. Dos barrios muy distintos, pero complementarios entre sí. El primero posee un aire histórico, de calles de ladrillo y edificios del siglo XIX, mientras que el segundo es vibrante, joven y está cargado de cultura alternativa. Sin embargo, aunque uno destaca por su pasado y el otro por su energía contemporánea, ambos comparten una característica que los une: tienen mucha vida. Entre pasillos subterráneos, cafés bohemios, bares creativos y boutiques independientes, estos barrios son el lugar al que ir en busca de tesoros.
Lisboa (Portugal)
Lisboa ya no es tan asequible como solía ser, pues la gentrificación llega a todas partes. No obstante, la capital portuguesa sigue siendo una de las ciudades con más estilo y encanto del mundo, lo que se traslada a su comercio. Tradicionalmente, la zona más alternativa es el Barrio Alto, en el que, por ejemplo, se encuentra Outra Face da Luna, toda una institución del vintage lisboeta. No obstante, también se pueden encontrar boutiques famosas en zonas como Intendente, con un ambiente mucho más local y donde se halla Retro City, o en Príncipe Real, un barrio mucho más elegantes y con varias boutiques con ropa usada.
Además, la capital lusa también cuenta con toda una institución como la Feria da ladra, un mercadillo al aire libre que se celebra cada martes y sábado en el barrio de Graça y que evoca al Rastro de Madrid. Evidentemente, los puestos allí situados no se circunscriben a ropa de segunda mano, sino que también hay mucha venta de objetos usados. Aún así, merece la pena pasarse por allí como un gran plan de día.
Tokio (Japón)
Japón es uno de los grandes exportadores culturales de la sociedad actual. Una realidad que también se traslada a la moda. El país nipón marca tendencia y no solo a través de Uniqlo. Su influencia en el streetwear es más que notable. Un look que tratamos de adaptar en Occidente, pero que evidentemente solo se puede replicar plenamente visitando las numerosas tiendas de segunda mano que existen en la capital nipona. Sin duda alguna, reservarse una tienda para rebuscar entre sus racks es un buen plan para todos aquellos que tienen la oportunidad de viajar hasta allí.
Aunque todo Tokio resulta fascinante, sobre todo desde un punto de vista europeo, como sucede en la mayoría de megalópolis, la ciudad se puede dividir por zonas según su vibe. Lugares como Shimokitazawa, conocida como la meca del vintage, están repletos de tiendas pequeñas donde se pueden encontrar prácticamente todas las prendas imaginables. Además, también destacan barrios como Koenji, con su ambiente alternativa, o Harajuku, donde conviven boutiques retro, moda experimental y tiendas icónicas como Ragtag o Kinji.
Madrid (España)
Cerramos la lista con Madrid, aunque no porque sea la ciudad menos importante. No es por pecar de chauvinistas, pero lo cierto es que la capital española es una referencia mundial en lo que a ropa de segunda mano se refiere. Lo es por las muchas tiendas que existen por toda la ciudad, muchas de ellas de la cadena Humana. Aunque particularmente destaca la gran acumulación de tiendas y boutiques que existen en la calle Velarde y, en general, en el distrito de Malasaña.
No obstante, si hay un lugar por el que Madrid sobresale en el mundo de la segunda mano es por El Rastro. Este mercado al aire libre, que se celebra cada domingo desde hace siglos, es toda una institución en la capital madrileña. Se trata de un universo inabarcable de puestos repletos de ropa vintage, antigüedades, curiosidades y objetos únicos. Es tan grande que puede abrumar, ya que miles de personas recorren sus calles en busca de gangas, prendas con historia o piezas imposibles de encontrar en otro sitio. Toda una experiencia que quizá nosotros tenemos muy interiorizada, pero que llama la atención a todo el que visita la villa con los mismos ojos con los que nosotros podemos ir a Japón.







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