Público
Público

"¿Ha detectado cambios en Google?"

La Comisión arranca su investigación al gigante tecnológico con un cuestionario para su competencia

DANIEL BASTEIRO

La Comisión Europea ha comenzado a hacer una radiografía del mercado de búsquedas y publicidad en internet. Unos días antes de Navidad, el Ejecutivo comunitario remitió a las empresas que compiten con Google un extenso cuestionario con preguntas muy concretas para comprobar si Google utiliza su éxito en la red para asfixiar a sus competidoras. La investigación, abierta a finales de noviembre tras varias denuncias, podría desembocar en una multa multimillonaria o la exigencia de cambios técnicos en sus áreas de negocio clave.

"¿Ha detectado su compañía cambios repentinos y significativos en su clasificación en motores de búsqueda como Bing, Google o Yahoo? [...] ¿Ha constatado bajadas repentinas del número de usuarios que llegaron a sus servicios desde Google que no pueden ser explicadas por cambios en su propia página web?". Preguntas como estas, reveladas por el diario francés Le Figaro, han sido remitidas a las empresas más destacadas del sector. ¿Cuántas? "Muchas", según Amelia Torres, portavoz comunitaria de Competencia. Sin embargo, Bruselas no revelará "el número" ni los detalles de una investigación que será secreta.

La Comisión quiere evitar un debate público sobre Google, con quien asegura estar cooperando de manera fructuosa. La oficina comunitaria de la compañía rehusó hacer comentario alguno ante la naturaleza de las preguntas, limitándose a recordar que Google siempre "ha trabajado duro para hacer lo correcto", como señalar claramente la presencia de publicidad o permitir la portabilidad de los datos, pero reconoció que "siempre hay margen para mejorar" en caso de que la investigación identifique flaquezas.

Bruselas investiga si, tal y como denuncian varias empresas, Google prioriza en sus búsquedas sus propios servicios y aplicaciones y modifica artificialmente el algoritmo en el que se basan sus resultados para apartarlas de los primeros puestos. Además, las denuncias apuntan a que Google impide a otras plataformas publicitarias anunciarse en las mismas páginas en las que la compañía está presente a través de su servicio Adsense. Al comienzo de la investigación, los técnicos de la Comisión alertaron contra la "imposición de obligaciones exclusivas" con la compañía, una práctica que asegura haber abandonado hace dos años y que es ilegal en Europa.

El departamento que dirige Joaquín Almunia repitió ayer que no ha llegado todavía a ninguna conclusión. Decisiones pasadas, por ejemplo contra el tapón que suponía la hegemonía de Internet Explorer para otros navegadores, hacen pensar que a Bruselas no le temblará el pulso a la hora de sancionar a Google si concluye que abusa de su posición.