La donación de leche materna salva vidas recién nacidas
Unas 2.600 mujeres lactantes al año deciden donar parte de su leche para neonatos de alto riesgo cuyas madres no pueden amamantarlos. Si se supiera que para los pequeños que la reciben puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte, quizá la cifra se elevaría.

Madrid--Actualizado a
"Gracias por regalarnos, sin esperar nada a cambio, la mejor medicina para nuestra hija [...] Ana pesó al nacer 500 gramos. Tan pequeña, tan frágil, tan inmadura", recuerda Ana empezó tomando por sonda 0,5 mililitros de tu leche materna [...] Increíble, ¿verdad? Parece mentira que tan poco les aporte tantos beneficios. Tendrías que verla ahora", recoge uno de los testimonios de la Asociación Española de Bancos de Leche Humana.
El objetivo de estos "almacenes" de leche proveniente de mujeres lactantes es apoyar la supervivencia de recién nacido en situación de riesgo. Este grupo incluye a los que llegan al mundo antes de la semana 32 de embarazo, los que pesan menos de 1500 gramos, los que han pasado por una cirugía abdominal o los que padecen cardiopatías congénitas.
"Aunque es beneficiosa para todos, si la leche escasea en el banco, tenemos que priorizar a los grupos más vulnerables, que son los nacidos con menos de 28 semanas o menos de 1000 kilos de peso", apunta a Público la neonatóloga Beatriz Flores, presidenta de la Asociación Española de Bancos de Leche Humana.
Una tabla de salvación
En unos momentos tan delicados, la leche materna ha demostrado prevenir complicaciones en estos pequeños, como la enterocolitis necrotizante, una enfermedad potencialmente letal que es dos veces más frecuente cuando el bebé toma leche de fórmula.
Pero no solo eso. Posee propiedades antiinfecciosas, por alimentar el sistema inmune, y aumenta la tolerancia digestiva, es decir, el cuerpo del pequeño puede aprovechar mejor los nutrientes y engordar más rápido, con lo que la nutrición intravenosa puede quitarse antes. Además, un estudio reciente apunta que mejora el desarrollo neurológico en el caso de prematuros. "Es un regalo de amor y de salud a estos niños", asegura Flores.
Sin embargo, no todas las madres pueden dársela a sus propios hijos. "En muchos de los casos, cuando hay un nacimiento antes de llegar a término, es por un problema de salud de la madre, que no se encuentra bien y necesita unos días para recuperar las fuerzas y poder amamantar", apunta.
Red de bancos de leche
En la actualidad hay 22 centros donde se recoge, trata, almacena y distribuye la leche donada en España. Esto significa que hay 28 provincias que todavía no disponen de este servicio, aunque Flores espera que el nuevo Reglamento de Sustancias de Origen Humano, aprobado en 2024, facilite que se abran en más lugares.
El primero en España se fundó en 2001, en Palma de Mallorca. Le siguió, en 2007, el del Hospital Universitario 12 de Octubre, en Madrid, donde trabaja Beatriz Flores. "En nuestro caso, el banco está integrado dentro del mismo hospital, donde se recoge y se reparte. Otro modelo es el comunitario, en que la leche se recoge en Bancos de Sangre y Tejidos y desde ahí se distribuye a hospitales que la necesiten", nos explica.
¿Quiénes son las donantes?
Según los últimos datos de la Asociación Española de Bancos de Leche Humana, en 2022, 2.657 mujeres donaron 13.745 libros de leche a 4.290 bebés receptores en 85 hospitales de toda España. "El perfil habitual son madres en la treintena, sanas, con hábitos saludables, que sienten que pueden amamantar a su bebé y tienen leche de sobra. De media, donan durante tres o cuatro meses", señala esta experta.
Entre un 10% y un 15% de ellas tienen a su bebé ingresado en el mismo hospital. Al principio, reciben leche de otras donantes, luego cuando tienen su propia leche, eligen continuar la cadena. Es el caso de Layla Pajuelo, donante del Banco de Leche Materna de Cataluña: "alguna madre de forma desinteresada estaba ayudando a mi hijo sin conocerlo y yo deseaba hacer lo mismo por otras familias", cuenta.
Por otra parte, "un 4% son mamás en duelo, que han perdido a su hijo en el parto o el postparto. Es una forma de elaborar el duelo y seguir su proceso natural de lactancia. Les ayuda pensar que su leche, al menos, sirve para un bebé", nos confía Flores.
Las donantes de leche deben cumplir con unos requisitos sobre hábitos y salud, como no consumir drogas y no estar tomando medicación. Y pasan por un estudio serológico para descartar enfermedades transmisibles a través de la leche, como el VIH, la sífilis o hepatitis B y C.
Por otro lado, se les dan una serie de directrices que deben seguir al pie de la letra en la extracción, para evitar que se contamine por el camino. "No es como donar sangre una vez cada tres meses. La leche supone un gran esfuerzo diario para ellas. Es una cadena de solidaridad increíble", nos confía Flores.
Antes de ser congelada, la leche es pasteurizada para eliminar posibles bacterias y virus. "Al tratarla, siempre pierde propiedades", admite Flores. Pero en un estado tan vulnerable como el que se encuentran estos neonatos prematuros, no pueden permitirse correr ningún riesgo. "Hoy, ningún banco la da sin pasteurizar", confirma.

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