Por qué los casos de migraña se han duplicado desde 1990: todo lo que debes saber sobre esta enfermedad
Un estudio de la Universidad de Washington registra que los pacientes de esta enfermedad en el mundo han aumentado un 58% en 2021 con respecto a hace tres décadas.
La mejora del diagnóstico es una de las razones detrás de este incremento, como dolencia estigmatizada que sobre todo afecta a las mujeres.

Madrid-
Como un alfiler que penetra por la sien y se extiende por toda la cabeza, la migraña provoca un dolor punzante, que puede llegar a aturdir, paralizar e incapacitar a quienes las padecen. Se trata de una afección que sobre todo afecta a las mujeres y una de las principales condiciones neurológicas que suponen una pérdida de salud. Un estudio reciente publicado en Cell Reports Medicine advierte de que los casos se han duplicado en las tres últimas décadas: hasta un 58,1% más en 2021 con respecto a 1990. No obstante, esto podría tener que ver con un mejor diagnóstico asociado a la paulatina superación de estigmas a los que los y las pacientes se han debido enfrentar.
El estudio ha sido realizado por el proyecto Global Burden of Disease (GBD), un programa de investigación de la Universidad de Washington que analiza la mortalidad y la discapacidad derivadas de enfermedades, lesiones y factores de riesgo. Su publicación tiene lugar apenas unas semanas más tarde de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) diera a conocer su Informe mundial sobre el estado de la neurología. Su análisis muestra que en 2021, 3.400 millones de personas en los Estados miembros de la OMS –el 42% de la población mundial– sufrieron pérdidas de salud debido a trastornos neurológicos, lo que convierte a este grupo de afecciones en la principal causa de mala salud y discapacidad en todo el mundo.
Según la misma OMS, la migraña se encuentra entre las diez principales afecciones neurológicas que contribuyen a la pérdida de salud, junto a los accidentes cerebrovasculares, encefalopatías neonatales, neuropatías diabéticas, meningitis, epilepsias idiopáticas, complicaciones neurológicas asociadas con el parto prematuro, trastornos del espectro autista, cánceres del sistema nervioso, alzhéimer y otras demencias.
Una dolencia estigmatizada y minusvalorada
Roberto Belvís, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN), explica a Público que "no existe una epidemia de migraña". Para el experto, son dos las causas detrás del aumento de casos registrados: "docencia y divulgación". No es que haya más personas que sufran esta enfermedad, sino que cada vez se diagnostica más y mejor. Una realidad que dista de la histórica minusvaloración sobre esta dolencia. De hecho, el estudio del GBD subraya que todavía continúa "sin recibir la atención que merece en las políticas sanitarias y la financiación".
Roberto Belvís, neurólogo: "La migraña era una enfermedad que estaba ninguneada e incluso frivolizada"
El doctor critica que se hable de "migrañas" en plural porque se confunde con las cefaleas –los dolores de cabeza en general–. "La migraña es la enfermedad, la cefalea solo un síntoma", aclara. Pensar que ambas son lo mismo forma parte del problema relativo a su escaso diagnóstico. "Antes la migraña era una enfermedad poco trascendente. Estaba ninguneada e incluso frivolizada. Por lo tanto, muchos pacientes se sentían estigmatizados por tenerla y ni siquiera iban a consulta", indica. Uno de los problemas tiene que ver con que los casos graves son una minoría. "Hay varios tipos: la migraña episódica de baja frecuencia –que es moderada– y la crónica". El primer tipo corresponde a dos tercios de los pacientes que la padecen. "Que existan tantos casos moderados hace que la gente ningunee esta enfermedad", considera el experto, como si se tratara de una cuestión menor.
Otro problema asociado a la estigmatización de la migraña es que no existe un biomarcador que la muestre. Es decir, se trata de una enfermedad que no puede diagnosticarse por medio de una prueba, como un análisis de sangre o de orina, ni tampoco mediante resonancias magnéticas, TAC o técnicas similares. Por tanto, "debes fiarte de lo que dice el paciente". No obstante, existen seis criterios para recibir un diagnóstico. Tal y como explica Belvís, siempre es emicraneal –afecta a un lado de la cabeza, el cual puede variar–, el dolor es pulsátil en su peor momento, siempre es de categoría moderada o grave, produce náuseas –y en ocasiones vómitos–, incluye fotofobia –es decir, la luz agudiza el dolor– y aumenta con esfuerzos mínimos, como subir una escalera.
Un problema que afecta sobre todo a mujeres
La dependencia del testimonio para diagnosticar la enfermedad lleva asociada un estigma añadido que ha provocado su minusvaloración: la mayoría de personas que sufren migraña son mujeres. Así lo subrayan tanto el informe de la OMS como el estudio de GBD. En este último caso añaden que afecta sobre todo al grupo de edad de entre 30 y 44 años. Asimismo, pone de relieve que ellas experimentan una carga de discapacidad asociada a la migraña notablemente mayor que los hombres en todos los grupos de edad. De acuerdo con datos de la SEN, aproximadamente el 80% de las personas que padecen esta enfermedad en España son mujeres, generalmente en edades comprendidas entre los 20 y 40 años. Roberto Belvís subraya: "Si la migraña fuera cosa de hombres, no estaría como está".
Roberto Belvís, neurólogo: "Si la migraña fuera cosa de hombres, no estaría como está"
El neurólogo señala que las diferencias por sexo comienzan a partir de la primera menstruación. "El paciente con migraña tiene un trastorno de habituación en su cerebro por el que no se adapta a cambios en su entorno y en su propio cuerpo", indica el experto. Estas alteraciones pueden ser el ritmo en el horario de comidas o del sueño, ejemplifica. En el caso de las mujeres, "con el ciclo ovárico, cada 28 días experimentan fluctuaciones en la concentración de estrógenos", añade. Belvís hace hincapié en que esta hormona como tal no es perjudicial para la enfermedad, sino que es su fluctuación lo que favorece que tengan lugar los ataques de migraña.
Los sesgos de género obstaculizan que esta enfermedad sea tomada en consideración de manera proporcional. De acuerdo con datos de la SEN, es la segunda causa de discapacidad y la primera en mujeres menores de 50 años. En España, más del 50% de los pacientes presenta discapacidad grave y el 20% tiene discapacidad muy grave. Belvís explica que se empieza a hablar de discapacidad cuando los ataques suceden más de cuatro días al mes. Además del dolor, "que es sin duda lo más discapacitante", existen otros síntomas que "impiden hacer una vida normal con las consecuencias que tiene a nivel social y laboral". Entre ellos, inestabilidad como mareos, fotosensibilidad, y "sobre todo, problemas de concentración".
El bótox para prevenir la migraña
El estudio del GBD pone de relieve la importancia de intervenir en la enfermedad de la migraña. Belvís insiste en que se trata de "un problema de habituación a ciertas situaciones". Por este motivo, "el estrés es el factor número uno que provoca migraña al paciente que tiene esta predisposición genética". Esto es lo que lleva a los médicos a recomendar a sus pacientes a que intenten llevar estilos de vida relajados, así como mantener siempre el mismo horario de comida y de sueño.
El siguiente paso tiene que ver con la terapia de los ataques. Si son moderados, se pueden tratar con analgésicos. En los casos más graves, la intervención puede variar: existen nuevos fármacos como los gepantes –que bloquean la transmisión de las señales de dolor causadas por la migraña– y los triptanes –que inhiben las cefaleas producidas por esta enfermedad–. Además, existe otro método para hacerle frente: el bótox. Pese a su conocido uso como tratamiento de belleza, esta neurotoxina "se inventó en los años noventa para el espasmo del nervio facial –contracturas de media cara–", recuerda el neurólogo. El alzamiento de las arrugas era un efecto secundario que, tras realizar los ensayos pertinentes, hizo que se comenzara a utilizar con fines estéticos.
Estos médicos "se dieron cuenta que las pacientes a las que inyectaban bótox para hinchar las arrugas en la frente y que sufrían migraña luego decían que dejaban tenerla", añade Belvís. Se llevaron a cabo "ambiciosos ensayos científicos" y en España y la Unión Europea su uso para el tratamiento de la enfermedad está aprobado desde 2011. "No es ninguna novedad y se pincha muchísima más cantidad de bótox en la migraña que en la estética", destaca el experto. En este sentido, el neurólogo aboga por fomentar la implementación de los nuevos fármacos y continuar en la sensibilización de la migraña para promover su diagnóstico temprano.

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.