Las personas adultas que trasnochan presentan una peor salud cardiovascular
Los individuos de mediana edad y avanzada que se acuestan tarde y son activos por la noche son más propensas a tener peores puntuaciones de salud, según un nuevo estudio.

Madrid-
Las personas de mediana edad y avanzada que eran más activas por la noche presentaban una peor salud cardiovascular en comparación con aquellas que eran más activas durante el día. Así lo determina una nueva investigación publicada este miércoles en el Journal of the American Heart Association, una revista revisada por pares y de acceso abierto de la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés).
Los investigadores analizaron datos de salud de más de 300.000 adultos –con una edad media de unos 57 años– participantes en el UK Biobank para evaluar cómo los cronotipos —la preferencia natural de una persona por determinados horarios de sueño y vigilia— influyen en su salud cardiovascular.
Alrededor del 8% de los participantes afirmaron ser "claramente personas nocturnas", lo que se caracterizaba por acostarse muy tarde –por ejemplo, a las 2.00 horas de la madrugada– y alcanzar su pico de actividad más tarde a lo largo del día. Quienes se definieron como "claramente personas matutinas", más activas a primera hora del día y con horarios de sueño más tempranos –por ejemplo, acostarse a las 21.00 horas–, representaban aproximadamente el 24% de la muestra. Cerca del 67% de los participantes fueron clasificados como de cronotipo "intermedio" si dijeron no estar seguros o si afirmaron no ser ni matutinos ni nocturnos.
La salud cardiovascular se evaluó según las métricas Life’s Essential 8TM de la AHA, que recogen comportamientos y factores de salud asociados a una salud cardiovascular óptima. Estas métricas incluyen una dieta saludable, actividad física regular, no fumar, una buena calidad del sueño, así como niveles saludables de peso, colesterol, glucosa en sangre y presión arterial.
El análisis concluyó que, en comparación con los cronotipos intermedios, las "personas nocturnas" tenían una prevalencia un 79% mayor de presentar una puntuación global de salud cardiovascular deficiente. Además, las mujeres nocturnas se asociaron en más ocasiones con bajas puntuaciones de salud cardiovascular que los hombres.
Gran parte del aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular entre las personas nocturnas se debía a hábitos y factores de mala salud cardíaca, especialmente el consumo de nicotina y el sueño insuficiente. Por el contrario, las "personas matutinas" tenían una prevalencia un 5% menor de puntuaciones bajas de salud cardiovascular en comparación con quienes no tenían un cronotipo claramente matutino o nocturno.
"Las 'personas nocturnas' suelen experimentar una desalineación circadiana, lo que significa que su reloj biológico interno puede no coincidir con el ciclo natural de luz día-noche o con sus horarios diarios habituales", explica la autora principal del estudio, Sina Kianersi, investigadora posdoctoral en la división de trastornos del sueño y del ritmo circadiano de la Facultad de Medicina de Harvard, en Boston. "Las personas nocturnas pueden ser más propensas a adoptar conductas que afectan a la salud cardiovascular, como una peor calidad de la dieta, el tabaquismo y un sueño insuficiente o irregular".
Según Kristen Knutson, doctora y miembro de la AHA que no participó en la investigación, los resultados del estudio no son del todo malas noticias para las personas nocturnas. "Estos hallazgos muestran que el mayor riesgo de enfermedad cardiovascular entre los cronotipos nocturnos se debe en parte a comportamientos modificables como fumar y dormir mal. Por lo tanto, las personas nocturnas tienen opciones para mejorar su salud cardiovascular". señaló. "No son intrínsecamente menos saludables, pero afrontan desafíos que hacen especialmente importante que mantengan un estilo de vida saludable".
La experta aboga por diseñar tratamientos individualizados para adaptarlos mejor a las realidades circadianas de cada paciente. "Algunos medicamentos o terapias funcionan mejor cuando se ajustan a un momento concreto de los ritmos circadianos relevantes, y ese momento varía según se trate de un cronotipo matutino, intermedio o nocturno", explica. "Programas específicos dirigidos a personas que de forma natural se acuestan tarde podrían ayudarles a mejorar sus hábitos de vida y a reducir su riesgo de enfermedad cardiovascular".
El equipo de investigación también apunta a ciertas limitaciones del estudio. Entre ellas, que la mayoría de los participantes del UK Biobank eran personas blancas y, en general, más sanas que la población en su conjunto, lo que puede limitar la aplicabilidad de los resultados a otros grupos. Además, la preferencia por la mañana o la noche se midió una sola vez y mediante autodeclaración. No obstante, el grupo científico considera que los resultados son relevantes para tener en cuenta los hábitos de las personas de mediana edad y avanzada a la hora de tratar su salud cardiovascular y muestran la necesidad de continuar investigando en esta línea.
Referencia
Kianersi, Sina et al., "Chronotype, Life’s Essential 8, and Risk of Cardiovascular Disease: A Prospective Cohort Study in UK Biobank". Journal of the American Heart Association (2026). DOI: https://dx.doi.org/10.1161/JAHA.125.044189.
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