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Una maniobra suicida para ver los volcanes

La ESA sopesa probar un 'aerofrenado' para acercar más la sonda a Venus

N. D.

Por los pasillos de la ESA suena una palabra que evoca películas de ciencia-ficción: aerobraking. Es algo así como frenada en el aire, una maniobra peligrosa para cambiar de rumbo que podría darle una segunda vida a la sonda Venus Express o acabar con ella.

Desde su llegada a Venus en 2006, la nave ha estado dando una vuelta completa cada día describiendo una elipse muy abierta. Desde ahí puede ver muchas cosas, pero no las que algunos científicos de la misión ansían ahora. Se trata de imágenes con más resolución de los volcanes activos que la nave acaba de detectar. Para alcanzarlos tendrá que hundir sus paneles solares en la tórrida atmósfera de Venus, frenarse lo suficiente y cerrar su órbita hasta lograr dar una vuelta cada 12 horas.

"Vamos a correr riesgos muy elevados", explica Octavio Camino, jefe del equipo que gobierna el rumbo de la sonda. Si se adentra demasiado en la atmósfera podría morir achicharrada o perder sus paneles solares, explica. Lo que está claro es que la nave no tiene combustible suficiente para hacer la maniobra con sus motores. "Una opción es seguir operando como hasta ahora y otra es usar los paneles y el combustible para cambiar nuestra órbita, lo que abriría un nuevo campo de observaciones", explica Camino. Sin aerobraking y haciendo lo mismo que hasta ahora, la sonda podría aguantar hasta 2015. Si hace la maniobra sólo durará hasta 2014, pero explorará nuevas zonas, explica Camino. La decisión la deberán tomar los 18 países europeos de la ESA, entre ellos España, en noviembre.

"En la ESA somos muy conservadores y hacemos una ciencia muy buena, pero podemos perder una ocasión única de ensayar el aerobraking antes de ir a Marte", explica en referencia a las futuras misiones europeas al planeta rojo. Sería la primera vez que los europeos intentan algo así. Por ahora, sólo la NASA ha conseguido frenar y cambiar el rumbo de dos de sus sondas. La maniobra pondría a la Venus Express en una situación privilegiada para tomar fotografías de los volcanes con una resolución inusitada, lo que otorgaría a la ESA un nuevo triunfo científico frente a la NASA. "Creo que va a ser factible", concluye Camino.