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Pruebas de COVID-19 Así son las pruebas de secuenciación que se utilizan para detectar el coronavirus

Los test de PCR que se están utilizando para identificar la infección por coronavirus se emplean desde los años 80, son muy fiables y tardan unas horas en ofrecer resultados. Otro tipo de test más rápidos, los de anticuerpos, resultan útiles para saber si una persona infectada ha superado ya la enfermedad.

¿Cómo funcionan los test del coronavirus?/ Compound Interest
¿Cómo funcionan los test del coronavirus?/ Compound Interest. Haz clic para ampliar la imagen

SINC

La técnica utilizada para detectar el coronavirus es la PCR, por las siglas en inglés de "reacción en cadena de la polimerasa". Fue diseñada por el excéntrico Nobel de Química Kary Mullis que revolucionó en los años 80 la genética, puesto que este método permite copiar una pequeña cantidad de ADN millones de veces de modo que haya suficiente para analizarlo. La PCR se utiliza cada día en miles de laboratorios de todo el mundo para determinar paternidades, identificar cadáveres y detectar enfermedades; en este caso, para diagnosticar la infección por SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19.

Esta infografía realizada por Compound Interest  resume todo el proceso de detección de la PCR, explica sus limitaciones y describe cómo serán los futuros test. Para la realización de las pruebas es necesaria una muestra, que se recoge de la nariz o la parte posterior de la garganta del paciente. Ese material se coloca en un contenedor seguro y se envía a un laboratorio para empezar el proceso que se inicia convirtiendo el ARN del SARS-CoV-2 en ADN, ya que las pruebas de PCR solo pueden hacer copias de ADN.

El ARN del virus que se extrae de la muestra se purifica y se mezcla con una enzima llamada transcriptasa inversa, que convierte el ARN de una sola cadena en ADN de doble cadena. El ADN vírico se añade a un tubo de ensayo junto con cebadores (secciones cortas de ADN diseñadas para unirse al virus), nucleótidos (los bloques de construcción que componen el ADN) y una enzima constructora de este. La máquina PCR calienta la mezcla desenredando el ADN de doble cadena, para que el cebador pueda unirse a él a medida que se enfría, proporcionando un punto de partida para que la enzima constructora de ADN lo copie. Este proceso continúa a través de repetidos calentamientos y enfriamientos hasta que se han creado millones de copias.

Esto explica cómo la PCR amplifica el código genético del virus, pero no cómo se detecta. Para ello, mientras se hacen copias los colorantes fluorescentes, añadidos al tubo de ensayo, se unen al ADN, lo que aumenta su fluorescencia haciendo que emitan más luz, confirmando la presencia del virus. Si se cruza un cierto umbral de copias, la prueba es positiva, si el virus no estaba presente en la muestra no se habrá hecho ninguna por lo que el umbral de fluorescencia no se alcanzará y, en ese caso, la prueba será negativa.

Las limitaciones

Las pruebas de PCR son una forma bastante fiable de comprobar la existencia de enfermedades infecciosas, sin embargo, también tienen limitaciones. La primera es que se tarda un tiempo en obtener resultados, esto implica un límite en la cantidad de pruebas que un solo laboratorio puede llevar a cabo en un día. Otra limitación es la disponibilidad de reactivos necesarios, que actualmente es bastante escasa a raíz de la pandemia mundial. Además, la contaminación o la degradación también pueden causar problemas por falsos positivos (cuando alguien no tiene el virus pero la prueba dice que sí lo tiene) o falsos negativos (cuando alguien tiene el virus pero la prueba dice que no lo tiene).

Las PCR se utilizan cada día en miles de laboratorios de todo el mundo para determinar paternidades, identificar cadáveres y detectar enfermedades

Una última gran limitación de este tipo de pruebas es que solo pueden indicar si alguien tiene el virus en el momento de la prueba, por lo que no puede decirnos si ha tenido el virus pero se ha recuperado posteriormente antes de la prueba.

Otro tipo de test: el de anticuerpos

Los test de detección de anticuerpos son mucho más rápidos en el diagnóstico, solo se tardan unos 15 minutos en tener el resultado; y la muestra se obtiene de una gota de sangre extraída del dedo. El Ministerio de Sanidad ha anunciado la distribución de 650.000 test de este tipo y se esperan más unidades importadas de Europa.

Estas pruebas basadas en anticuerpos sirven para saber si una persona se ha inmunizado tras haber sido infectada. Es decir, detecta los anticuerpos generados por el sistema inmunitario de nuestro organismo cuando la infección ya ha pasado o nos estamos recuperando. Normalmente se recomienda utilizarlos de manera complementaria a la PCR, pero en situaciones como esta, en la que se hace necesaria la distribución masiva de pruebas diagnósticas, serán de gran ayuda para detectar casos de personas infectadas que no tienen síntomas o los sufren de manera muy leve.