¿Se acaba el monopolio del buscador de Google? Lo que realmente significa la sentencia de un juez de EEUU para la compañía y para los usuarios
Un juez permite a Google mantener Chrome, pero le prohíbe firmar contratos de exclusividad y le obliga a compartir datos con sus competidores.

Un tribunal federal de Estados Unidos ha determinado que Alphabet, matriz de Google, no estará finalmente obligada a vender su buscador Chrome, por lo que podrá conservarlo. Esa ha sido la sentencia del hasta ahora último juicio en el marco del caso antimonopolio abierto por Estados Unidos contra el gigante tecnológico hace un par de años.
El fallo judicial, sin embargo, constata que Alphabet, en efecto, sí ha mantenido un monopolio dentro del mercado de búsquedas por internet. Por eso, se prohíbe a Google cerrar contratos exclusivos de distribución. La compañía deberá, además, compartir datos del buscador con sus competidores, aunque no estará obligada a dejar de pagar a Apple o Samsung por preinstalar productos de Google.
Cómo afecta a los usuarios
El Departamento de Justicia de Estados Unidos había solicitado la desvinculación de Google y Chrome para limitar los efectos monopolísticos de la compañía, pero el juez Amit Mehta no llega tan lejos en su fallo, aunque sí prohíbe a la empresa tecnológica "mantener cualquier contrato exclusivo relacionado con la distribución de Google Search, Chrome, Google Assistant y la aplicación Gemini", su chatbot de inteligencia artificial (IA).
Por contra, Google no tendrá que desprenderse de activos clave —como Chrome o el sistema operativo Android— ni será excluida del mercado de búsquedas durante cinco años, tal y como reclamaban los fiscales federales. En este sentido, el magistrado ha indicado que la acusación "se excedió al solicitar la desinversión forzosa de estos activos clave que Google no utilizó para imponer restricciones ilegales".
Google no tendrá que desprenderse de activos clave
Además, el juez dictó que no se prohibirá a Google realizar pagos u ofrecer otras contraprestaciones a los socios de distribución por instalar Google Search, Chrome o sus productos de IA generativa, ya que esto causaría "daños sustanciales" tanto en sus socios como en sus consumidores.
Pese al fallo, los usuarios no verán cambios significativos en la forma en la que usan sus teléfonos móviles y ordenadores en sus búsquedas en internet. "La decisión final ha llegado y es una victoria para Google ya que lo único que se le pide es la eliminación de acuerdos predeterminados", afirma a EFE Xnet (Instituto para la Digitalización Democrática), una red que reúne a especialistas y activistas del ámbito de los derechos digitales.
Su fundadora y directora, Simona Levi, ha señalado a EFE que ésta ha sido "una ocasión perdida para hacer algo más para desmantelar la posición monopolística de Google", y ha apuntado que tiene un efecto colateral "grave", ya que aunque es un paso -a su juicio- hacia la diversidad en el ámbito digital, prohibir los acuerdos de prioridad de uso de Google Search puede amenazar los servicios que prestan servidores como Firefox.
Simona Levi (Xnet): "Es una ocasión perdida para desmantelar la posición monopolística de Google"
Y en ese sentido, Levi ha observado que "el único competidor de Chrome creado expresamente para respetar los derechos digitales -en alusión a Firefox- depende en un 80 por ciento de uno de esos acuerdos, por lo que ha incidido en la importancia de que la UE rescate a este buscador.
Google ya había infringido las leyes antimonopolio
En 2023, el mismo juez Mehta ya dictaminó que Google había infringido las leyes antimonopolio en lo que se refiere a su dominio en búsquedas en internet.
Ahora, Mehta reconoce que "mucho ha cambiado" tras el fin de ese proceso judicial, y aunque Google sigue siendo "la empresa dominante", las tecnologías de IA y especialmente la IA generativa "pueden cambiar las reglas del juego".
"Hoy en día, decenas de millones de personas utilizan chatbots de GenAI, como ChatGPT, Perplexity y Claude, para recopilar información que antes buscaban a través de búsquedas en Internet", apuntó al respecto.
Ya el año pasado, la Justicia estadounidense determinó que Google mantenía un monopolio ilegal en las búsquedas por internet, por lo que el Gobierno norteamericano comenzó a presionar para que la firma vendiese Chrome y concediese licencias a sus competidores para acceder a los datos.
Los inversores han acogido con entusiasmo la decisión judicial, lo que está impulsando en casi un 6% las acciones de Alphabet durante la cotización preapertura.
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