¿Qué hacer cuando un niño tiene vómitos?

Dra. Rayza Castillo
Pediatría en Hospital Quirónsalud Badalona.
-Actualizado a
Los vómitos en niños son un síntoma de consulta frecuente que, en la mayor parte de los casos, se resuelven sin complicaciones. No obstante, se trata de una situación que incomoda bastante a los menores, pero que también preocupa a muchos padres, que desconocen cómo proceder en su manejo. Por eso, conocer las pautas básicas de actuación y reconocer las señales de alerta son las claves para afrontar estos episodios con seguridad y con tranquilidad.
La mayor parte de los niños con vómitos se recuperan en pocos días, incluso horas, si reciben los cuidados adecuados. La clave está en la paciencia, en la hidratación, y en saber reconocer cuándo sí es necesario consultar con un pediatra.
De hecho, apunta que en la mayor parte de los casos, los vómitos son de origen infeccioso y se resuelven de forma espontánea en menos de una semana, con una mejoría progresiva si se mantiene una hidratación correcta. No es necesario acudir a Urgencias si el niño está activo y tolera líquidos, sin signos de deshidratación. Si los síntomas se prolongan más de 5-7 días, o generan dudas, se recomienda solicitar valoración por el pediatra habitual, aunque no sea una situación urgente.
Síntomas que vigilar
Si los padres tienen dudas, siempre es mejor consultar. Pero si el niño está activo, tolera líquidos y no muestra signos de deshidratación, lo más probable es que pueda recuperarse en casa, tomando algunas medidas.
Además, es aconsejable estar vigilantes en casa y atender a los siguientes síntomas a la hora de decidir si consultar o no con un servicio de Urgencias:
· Consultar siempre si el niño es menor de 3 meses.
· Si el menor presenta alguno de los siguientes síntomas: está adormilado, decaído, tiene mucha sed, los ojos hundidos, llora sin lágrimas, u orina poco.
· Si presenta dolor abdominal intenso o dolor de cabeza.
· Si vomita mucho, no tolera sólidos, ni líquidos, aunque no tome nada.
· Si los vómitos son de color verdoso, contienen sangre, o tienen aspecto similar a posos de café.
Qué hacer si un niño vomita
Con todo ello, si un menor está vomitando lo más importante ante todo es evitar la deshidratación, que es el principal riesgo asociado; de ahí que la hidratación debe ser progresiva y pautada:
· Esperar unos 20 minutos tras el vómito antes de ofrecer líquidos.
· Ofrecer suero de rehidratación oral en pequeñas cantidades (2-5 ml cada 5 minutos) durante aproximadamente una hora.
· Es importante mantener la lactancia materna en bebés lactantes y continuar con su fórmula habitual sin diluir en bebés no amamantados.
· Evitar refrescos, zumos azucarados, o soluciones caseras como la limonada alcalina, que no están recomendadas.
El suero de rehidratación oral es el mejor aliado en estos casos (y la leche materna si es lactante). Debe ofrecerse poco a poco y con paciencia, sin forzar al niño.
Pautas sobre la ingesta de comida
Además, un punto que suele generar bastantes dudas entre los padres es el tema de la alimentación y cómo introducirla en estos casos. Por esto, una vez que el niño tolera bien los líquidos, se puede reintroducir la alimentación de forma gradual y sin forzar.
En bebés se mantiene la lactancia habitual. En niños mayores, se aconseja comenzar con alimentos suaves como cereales, pollo, pavo, frutas, y verduras. Deben evitarse los alimentos grasos, los fritos, los muy condimentados, el chocolate, las legumbres, y las verduras flatulentas hasta que el niño se encuentre completamente recuperado. No es necesario seguir dietas estrictas ni prolongadas. Lo importante es adaptar la cantidad y el tipo de alimento a cómo se encuentra el niño en cada momento.
Los vómitos son comunes en niños y suelen estar relacionados, en la mayoría de las ocasiones, con infecciones leves. Sin embargo, es importante saber cómo actuar para evitar complicaciones. El principal riesgo no es el vómito en sí, sino la deshidratación.

