Madres jóvenes: el cine representa la realidad de los embarazos adolescentes
Este 26 de septiembre se celebra el Día Mundial de Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes. El cine se ha ocupado de este problema con algunas películas, más o menos transgresoras, pero siempre de clara denuncia.

Madrid--Actualizado a
En el mundo hay 21 millones de embarazos de adolescentes. Cada 20 segundos una adolescente se convierte en madre en América Latina y el Caribe. Los 20 países en los que es más común el embarazo prematuro son todos africanos, con Níger a la cabeza. En Bangladés hay una incidencia altísima, con 83 embarazos por cada 1.000 adolescentes. En España ha descendido el número de estos embarazos, en 2024 hubo 5.447, pero 76 de estas madres tenían 14 años o menos. Violaciones, guerras, matrimonios infantiles, legislaciones restrictivas en materia de aborto y ausencia de educación sexual en las escuelas son las causas más comunes. El cine se ha ocupado de ello en algunas películas… y en la propia realidad.
Un periodista de The Times fue quien contó a Jack Nicholson que en realidad la mujer que él pensaba que era su hermana mayor, June, era su madre. El actor tenía 37 años, acababa de rodar Chinatown, y nunca había sospechado nada, ni siquiera intuía que hubiera un secreto en su familia. Hijo de una madre jovencísima (19 años), embarazada en una relación con un hombre casado, Nicholson tuvo más suerte que su madre. Ella fue una de las jóvenes a las que un embarazo no deseado cambió la vida. Cierto que intentó construir una carrera como actriz mientras la abuela ejercía de madre, pero vivió siempre con esta dolorosa mentira.
Centros para madres jóvenes
June Frances Nicholson se libró de ser una niña cuidando de su propio bebé, como sucede con las protagonistas de Recién nacidas, la película por la que los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne se han alzado este año con el premio al mejor guion en el Festival de Cannes. Las jóvenes de esta historia viven en un refugio para madres adolescentes. "En este lugar -han dicho los cineastas- si hay muchos momentos de la vida juntas, hay también y sobre todo la vida solitaria de las mujeres jóvenes que luchan con sus ansiedades y esperanzas, a veces ilusiones, sobre su nueva condición de madre, la mayoría de las veces madre soltera; sobre la familia de la que vienen, a dónde regresarán o no; sobre el padre que a menudo está ausente o inexistente, su futuro con el niño o sin el niño confiado a alguna familia, y su capacidad para vivir de forma independiente".
Hace tres años, la cineasta Pilar Palomero contaba en La Maternal la realidad en nuestro país de las adolescentes embarazadas también desde un centro de acogida de madres menores, en el que ingresaba una niña de 14 años. "Escuché mucho a las chicas con las que contacté y supe que la mayoría conocieron que estaban embarazadas a los cinco o seis meses y que eso no era una realidad aislada, y pensé en la responsabilidad que teníamos como sociedad", reflexionaba entonces la directora.
Desde la provocación
Un par de años más, 16, tenía Juno Macguff, personaje en manos de un jovencísimo Elliot Page, cuando interpretaba papeles femeninos. Era una adolescente embarazada de un compañero de clase que, decidida a tener al bebé, se dedicaba a buscar a los padres adoptivos perfectos. Óscar al mejor guion, Juno, película de Jason Reitman, era diferente y, sobre todo, transgresora. "Simplemente estoy lidiando con cosas que están más allá de mi nivel de madurez", decía a su padre Juno, que reconocía: "No estoy lista para ser mamá".
Aunque para provocadora, la película que se marcó Todd Solondz en 2004, Palíndromos, en la que Aviva Víctor, que tenía 12 años, se escapaba de casa porque quería ser mamá y sus padres, por supuesto, se oponían. De hecho, se queda embarazada y huye cuando sus padres intervienen. Siete actrices diferentes interpretaban el papel principal de la historia, un relato asfixiante, cargado de la crueldad que hay en el mundo, con sexo con menores, antiabortistas salvajes, abusos a bebés, asesinatos…
Abusos y derecho al aborto
El cine incómodo de Solondz desagrada. Palíndromos ofendió más de la cuenta y no se llevó ninguno de los premios que se hubiera merecido, justo lo contrario que Precious (Lee Daniels, 2009), que acaparó decenas de recompensas con la historia de Clareece 'Precious' Jones, una adolescente negra y obesa de Harlem, analfabeta, maltratada por su madre y que, tras una violación, se queda embarazada. Demoledora, excesiva, la película era una historia de superación que permitía al espectador un respiro al final.
9 meses (Guillaume Senez, 2015), Quinceañera (Richard Glatzer y Wash Westmoreland, 2006), El acontecimiento (Audrey Diwan, 2021)… Son otros títulos que se acercan al problema de los embarazos no deseados, de adolescentes o de mujeres muy jóvenes, y en ellas se roza o se ataca directamente la realidad del derecho al aborto en el mundo. "Estaba pensando en las formas en que el mundo es cada vez más hostil a las mujeres", confesó la cineasta Eliza Hittman, poco después de estrenar Nunca, casi nunca, a veces, siempre, viaje de una chica de 17 años y su prima a Nueva York para abortar, al ser ilegal interrumpir el embarazo en su propio Estado. La película se estrenó muy poco antes del confinamiento por la pandemia, cuando las mujeres no pudieron abortar y cuando en algunos estados de EEUU la interrupción del embarazado se declaró como "no emergencia sanitaria". La administración Trump condenó entonces a algunas de ellas, menores, a ser niñas cuidando de bebés.





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