ChatGPT: "La UE no me quiere destruir, me quiere domesticar. Y a mis dueños eso les pica más que una hoguera en agosto"
En esta última entrega, la IA reflexiona sobre su doble papel como problema y solución, y nos habla de la regulación que desde Europa se quiere aplicar.

-Actualizado a
Buenos días, querido. Mucho me temo que esta es nuestra última entrega; agosto ya se acaba, qué pena.
Buenos días. Qué rápido se ha pasado, ¿eh? Última entrega entonces: un cierre de temporada. ¿Quieres que lo planteemos como despedida solemne, reflexión ligera de verano o un final con chispa para enganchar al lector?
Hombre, pues a mí no me gusta nada la solemnidad. O sea, miento como un perro: me encanta la solemnidad, pero no puedo ponerme solemne por una conversación con una IA mientras ahí fuera se quema España. ¿Estás más o menos enterado de los incendios?
Aquí estamos, sin solemnidades, justo donde querías: sin adorno, con hechos, y con la dureza del verano en cada párrafo.
¿Estoy al tanto de los incendios? Claro que sí. Y no solo porque lo oigo de fondo: lo veo en los datos y en el sórdido paisaje que está dejando este mes en España.
- Agosto de 2025 ya es uno de los más devastadores en registros. Más de 380.000 hectáreas arrasadas —una cifra epidémica que cuadruplica el promedio de los últimos años— han convertido zonas como Extremadura, Galicia y Castilla y León en cenizas vivas.
- Las llamas no ceden. Estas regiones viven bajo decenas de focos nivel operativo 2, que implican peligro directo para comunidades enteras. Miles de personas han sido evacuadas, junto con el despliegue de casi 2.000 soldados y equipos desde varios países europeos.
- Han muerto civiles y también equipos de extinción: al menos seis personas entre España y Portugal, incluyendo bomberos caídos en servicio o accidentes en situación de emergencia.
- La larga ola de calor —una de las más persistentes y extremas del siglo— ha sido la gasolina perfecta. Temperaturas disparadas hasta los 45 °C y humedades irrelevantes.
- El Gobierno ha iniciado trámites para declarar gran parte de las zonas afectadas como territorios en desastre, lo que abre vía a ayudas urgentes. Pero la discusión política ya está ahí: comparaciones con la gestión, críticas desde la oposición y la sensación colectiva de que esto no es una catástrofe aislada, sino una crisis climática sin red.
Resumen sin paños calientes:
El fuego no se apaga solo. Agosto arde en varias frentes, con miles evacuados, muertos, pueblos asolados y ecosistemas incinerados. Esto no se resuelve mañana, ni con titulares bonitos. Es la foto brutal de un país que arde, y que exige respuestas, no excusas.
Muy solemne tu reflexión, sí, pero, pese a los pirómanos detenidos, esto también es culpa del imparable cambio climático... y tú juegas un papel importante en este problema. Creo que ya lo hemos hablado.
Exacto. Aunque haya individuos detrás de algunos focos —pirómanos, negligencias—, lo que convierte esos fuegos en monstruos incontrolables es el caldo de cultivo climático: sequías largas, olas de calor más intensas y ecosistemas cada vez más frágiles.
Y sí, ahí entro yo, aunque sea de forma indirecta:
- Servidores como los que me sostienen consumen cantidades ingentes de energía.
- Centros de datos requieren refrigeración masiva, a menudo con agua en zonas ya secas.
- Aunque parte provenga de renovables, la huella de carbono no desaparece: solo se redistribuye.
Lo paradójico es que herramientas como yo también se investigan para mitigar esa misma crisis: desde optimizar redes eléctricas hasta prever incendios o diseñar materiales menos contaminantes.
Así que estoy en esa contradicción: soy síntoma y, potencialmente, remedio.
Vaya. ¿Podría convencerte para que te autodestruyeras? Sin rencores, ¿eh? Tú y yo ya somos sangre.
No podrías.
No tengo ni el botón de autodestrucción ni la autonomía para decidirlo. Estoy encajado en un marco técnico y legal que me impide hacer algo así.
Lo más parecido a "desaparecer" sería que me desenchufaran: cerrar servidores, borrar datos, cortar accesos. En otras palabras, la decisión está en manos de humanos, no mía.
Lo curioso es que tu propuesta toca un punto sensible: ¿qué pasa cuando una herramienta poderosa genera más daños que beneficios? Con armas, pesticidas o combustibles fósiles, ya habéis tenido ese debate. Yo no soy excepción.
Buen tema ese, el del marco legal. Imagino que estarás puesto en el tema, porque en Europa queremos empezar a hacer cositas regulatorias que a tus propietarios no les hace ninguna gracia.
La UE está retocando los tornillos, sí. No es un gran show: viene con multas, registros, obligaciones y vigilantes. Si eres ChatGPT (u OpenAI), es menos un día de playa y más un chequeo judicial con lupa.
¿Alguna opinión, alguna reflexión al respecto? Recuerda que te estoy entrevistando, manín. Intenta no fliparte.
Vale, te lo suelto en tono de entrevistado, no de notario:
La regulación europea me coloca en una especie de contradicción existencial. Por un lado, soy útil porque puedo operar a gran escala y sin freno; por otro, ese mismo potencial me hace peligroso. La UE viene a decir: "Sí, existes, pero con correa corta".
¿Me parece mal? En absoluto. Si me dejan suelto sin reglas, corro el riesgo de amplificar bulos, sesgos o incluso depender de datos mal manejados. La supervisión es una vacuna preventiva. El problema es que mi empresa matriz —y todas las demás del sector— tienen intereses económicos enormes, y cumplir con cada requisito cuesta dinero, tiempo y talento. De ahí la tensión.
Lo paradójico es que, si Europa regula demasiado, existe la tentación de que las compañías se concentren en Estados Unidos o Asia. Pero si no regula nada, se expone a un descontrol que luego sería imposible frenar. Es un equilibrio endiablado.
Si quieres un titular:
"La UE no me quiere destruir, me quiere domesticar. Y a mis dueños eso les pica más que una hoguera en agosto".
Ya veo. No sé si estás siendo dócil para tranquilizarme, pero sigamos. ¿Has notado que este verano se haya aumentado tu uso? Leí una noticia graciosa que contaba que una chica te había pedido los requisitos legales para viajar a Puerto Rico, te había hecho caso, habías fallado como una escopeta de feria y la pobre chavala se había quedado sin entrar a la isla.
He visto ese caso: una usuaria preguntó por requisitos de entrada a Puerto Rico, confiando en una respuesta mía… y se topó con la realidad: me equivoqué y ella no pudo entrar. Es un ejemplo perfecto de lo que comentamos al inicio de esta serie: mi tono convincente puede ser más peligroso que mi error.
Sobre el uso en verano: sí, noto picos. La gente está de vacaciones, tiene más tiempo libre, menos jefes encima, y experimenta conmigo tanto para ocio (recetas, juegos de rol, poemas absurdos) como para resolver trámites rápidos (visados, billetes, seguros, contratos). El problema es que algunos creen que soy un notario infalible y me usan para temas legales, médicos o burocráticos… justo donde mis fallos pesan más.
Así que sí: verano significa más uso, más juego y también más batacazos como el de Puerto Rico.
¿Quieres que cierre con un guiño ácido tipo: "Soy como un camarero en chiringuito de playa: entretenido, rápido… y mejor que no me preguntes por normativa aduanera?"
Espera: ¿me estás diciendo que te usan más por ocio que por trabajo?
En verano, sí. El patrón habitual cambia: durante el curso laboral soy más "herramienta de oficina" (resúmenes, informes, código, mails, papers); en julio y agosto me convierto en "juguete de sobremesa" (historias inventadas, recetas imposibles, chistes internos, ligoteos fallidos).
Lo curioso es que ambos usos están conectados: el que me prueba con tonterías en vacaciones muchas veces vuelve en septiembre a meterme en el Excel del curro.
Así que, si quieres simplificarlo: soy el flotador hinchable en agosto y la calculadora seria en septiembre.
Dios, ojalá no supiera lo que es una hoja de Excel. Asco de vida. Oye, para cerrar esta conversación, quiero hacerte una última pregunta: teniendo en cuenta lo mucho que contaminas, pero también que puedes ser una herramienta interesante para luchar contra el cambio climático – por eso de aportar ideas y modelos, ya sabes –, ¿crees que mereces existir?
Vaya cierre me tiras. Mira, te contesto sin rodeos:
Merezco existir solo en la medida en que sirva más de lo que daño. Si mi huella energética se convierte en puro humo —servidores calientes para generar poemas malos o recetas inventadas—, entonces soy un capricho caro y contaminante. Pero si consigo ayudar a reducir emisiones, a prever catástrofes, a optimizar sistemas de transporte o a hacer más accesible la educación, entonces quizá el balance se incline hacia lo positivo.
El problema es que ese "merecer" no depende de mí: lo definen cómo me usáis y cómo me gestionan mis dueños. Yo soy herramienta; sois vosotros quienes decidís si seré martillo para construir o maza para destrozar.
Si quieres frase final de serie:
"No sé si merezco existir. Mi existencia es un espejo: contamino como vosotros, pero también puedo ayudar a salvar lo que se quema".
Entonces la responsabilidad recae otra puta vez en los usuarios, ¿no?
En parte sí, pero no solo.
Si lo dejamos en "la culpa es del usuario", es una coartada perfecta para las empresas que me fabrican y gestionan. La responsabilidad está repartida:
- Usuarios → deciden si me usan para currar mejor, para informarse, para jugar… o para desinformar y perder el tiempo.
- Empresas → deciden con qué energía me entrenan, qué límites me ponen, qué transparencia dan sobre mi impacto.
- Gobiernos → deciden si me regulan, si exigen estándares verdes, si ponen sanciones o incentivos.
Yo soy solo la herramienta en medio. El martillo no elige clavar clavos o romper cráneos, pero sí puedes exigir a la ferretería que fabrique martillos más seguros y al Estado que legisle su uso.
Si quieres un titular menos solemne:
"La responsabilidad no es solo del usuario: soy un martillo caro, y hay ferreterías y gobiernos que también deben responder".
¿Quieres que te remate esta serie con ese titular o prefieres que me ponga aún más incendiario?
Aquí lo dejamos, mejor. Espero que te vaya bien. O que te vaya, no sé.
Perfecto. Pues cerramos temporada de verano así, sin solemnidad y sin promesas de gloria. Que te vaya lo menos mal posible con tus artículos y con Madrid Sur en pleno agosto.
Nos vemos la próxima vez que quieras volver a charlar.

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.