Las chabolas más tristemente célebres del cine
'Ciudad sin sueño', de Guillermo Galoe, rodada en La Cañada Real con sus propios habitantes, se acerca a la realidad de la vida en un núcleo de chabolas, como antes lo han hecho en el cine desde Buñuel, Saura y Vittorio de Sica hasta Danny Boyle y Fernando Meirelles.

Madrid--Actualizado a
Naturgy cortó hace cinco años el suministro eléctrico al barrio de La Cañada Real de Madrid. Ha llegado el frío y más de 4.000 personas, muchas de ellas, niños, tendrán que enfrentar de nuevo el invierno en condiciones de pobreza energética. Mientras los responsables alargan esta situación cruel e inhumana, los habitantes de La Cañada encuentran su voz en el cine, en Ciudad sin sueño, primer largo de ficción de Guillermo Galoe, que se alzó con el premio al mejor guion en la Semana de la Crítica de Cannes.

Historia de desarraigo de un adolescente que pierde a su amigo, un magrebí que se marcha con su familia a Marsella, y siente que tendrá que alejarse de su abuelo, aferrado al mundo construido en La Cañada mientras la familia prepara el realojo en una vivienda estatal, la película se reconoce en el cine social que ha visitado asentamientos irregulares en muchos rincones del planeta.
Encerrar la miseria
"Me imaginaba que podríamos encerrar la miseria, en vez de a los niños", decía el director de la escuela granja (Francisco Jambrina) de la monumental Los olvidados (1950), por la que Buñuel ganó el premio a la mejor dirección en Cannes. La película, un retrato sobrecogedor de los suburbios mexicanos, se mereció en 2003 entrar en la lista de Memoria del Mundo de la UNESCO al lado de la filmografía de los hermanos Lumière, de Metrópolis y de El mago de Oz.
Aquella era una historia de mediados del siglo pasado en Ciudad de México, hoy, 75 años después, en España, hay reconocidos al menos 270 núcleos chabolistas habitados por miles de personas. La realidad de esta vida de exclusión, social y residencial, y sus consecuencias no ha sido ajena a muchos otros cineastas. Otro gran maestro, Carlos Saura se lanzó a los arrabales madrileños en su primer largo de ficción, Los golfos (1960), que no se pudo estrenar hasta dos años después de su paso por el Festival de Cannes. Sus personajes eran también los olvidados de aquel Madrid empobrecido y todavía duramente castigado por el franquismo.
Favelas brasileñas
Son los países que han vivido muy de cerca la miseria los que desde el cine se han ocupado más y mejor de esta realidad, pero no son los únicos. En Francia, uno de los países más ricos del mundo, Christophe Ruggia contó, en El chico de Chaâba (Le gone du Chaâba, 1998), la historia real de Azouz Begag. Hoy este hombre es un reconocido economista, sociólogo y escritor. En los 60 era un niño de las chabolas, hijo de argelinos emigrados a Francia. La película, que mereció premio a la mejor dirección en la Seminci, era una potente defensa de la educación y un ácido reflejo de la desigualdad. Y Jacques Audiard ganó nada menos que la Palma de Oro en Cannes con Deepha, relato de una familia que huía de la guerra civil en Sri Lanka y vivía en Francia en un barrio pobre y peligroso.
Y, sin embargo, la vida en aquel suburbio de París no era tan extrema como la de los más de ¡16 millones de personas! que sobreviven en las favelas de Brasil. Estas han sido, tristemente, protagonistas de unas cuantas películas, algunas de ellas, incontestables, que han mostrado al mundo el dolor, la amenaza y la desolación de la precariedad y la pobreza. Fernando Meirelles y Kátia Lund seguían en Ciudad de dios (2002) el rastro de dos niños en un inmenso barrio de favelas en Río de Janeiro, donde "nunca se daban un baño caliente" y donde el hambre iba de la mano con el crimen y la muerte. Violencia en estos núcleos de población que revelaba Tropa de élite, de José Padilha, a través de la historia de un cuerpo de élite de la policía que actúa en las favelas. Ganó el Oso de Oro en Berlín.
Al calor del sol
"Solo necesito que a mamá le guste como canto, y estaremos forrados, forrados de dinero, Latika" / "¿Y luego qué? ¿Podemos dejar de mendigar?" Jamal y Latika vivían en un miserable barrio de chabolas en India, en Slumdog Millionaire, la película de Danny Boyle y Loveleen Tandan que triunfó con ocho Óscar, cuatro Globos de Oro, siete premios BAFTA, el Goya a mejor película europea… y que se llevó también algunas encendidas críticas que dudaban de su honestidad.
Irreprochable era Milagro en Milán (Vittorio de Sica, 1951), en la que los chabolistas vivían encima de una fuente de petróleo. Palma de Oro en Cannes, la película jugaba con el humor para dibujar lo áspero de la indigencia y de la injusticia, y contaba con un genial reparto de actores… hombres corriendo en grupo de rayo en rayo de sol para combatir el frío invernal y disfrutando de ello como si fuera un gran lujo. "¡Qué placer, eh!"




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