Timothèe Chalamet canta a Bob Dylan en ‘A Complete Unknown’
El biopic de James Mangold sobre Dylan, protagonizado por Timothée Chalamet, aspira nada menos que a ocho premios Oscar. La película, que cuenta cuatro años de la vida del músico, funciona más como una sesión de grandes éxitos que como buen cine y fracasa estrepitosamente con el retrato que hace de Joan Baez.
Madrid-
“Nadie vivo puede hacer que me dé la vuelta / Esta tierra fue hecha para ti y para mí”. La letra de esta canción resuena hoy con la misma potencia con que lo hizo en los 40 cuando la escribió Woody Guthrie o en los 60 cuando Pete Seeger la cantó delante de un juez o en 2009 cuando, otra vez Seeger, acompañado por Springsteen, la volvió a cantar mirando a los ojos a Obama en su gala de investidura como presidente. Y se escucha ahora en el cine, en el arranque de A Complete Unknown, el biopic de Bob Dylan que dirige James Mangold y protagoniza Timothèe Chalamet, que acaba de ganar el premio del Sindicato de Actores.
Es, por supuesto, la presentación del personaje de Seeger, en manos de Edward Norton, pero también es una declaración de intenciones, una revelación de por dónde va a caminar, al menos en parte, esta película. Dylan, del que se cuentan aquí los cuatro años desde que llegó a Nueva York como un vagabundo hasta que muy poco después tocó el cielo con su música, se convirtió en la voz de la denuncia, de la resistencia, del pueblo, en el magnífico testimonio del poder del arte.
"La fama me ha destrozado"
A Complete Unknown no solo rastrea esa mirada de Dylan hacia el mundo que le rodeaba entonces, en un país agitado social, política y culturalmente, en el que crecía el activismo y el Movimiento por los Derechos Civiles, y en el que él se alzó en medio del ruido e hizo de su música la inspiración de millones de jóvenes. “¿Cuántas muertes serán necesarias / para ver que ya ha muerto demasiada gente?” (Blowin' In The Wind). No solo es eso esta película, pero sí es, sin duda, lo verdaderamente apasionante.
La relación de Bob Dylan con los mencionados Woody Guthrie y Pete Seeger, y también con Johnny Cash, son interesantes, lo mismo que el camino que le llevó a la fama o la forma en que ésta le agredió. “La fama me ha pillado y me ha destrozado”. Sin embargo, la película de James Mangold cojea, y mucho, al desviar la mirada hacia las relaciones sentimentales del músico y se hunde hasta el cuello en el fango con el retrato que hace de Joan Baez.
Joan Baez
El director y Jay Cocks (coguionista) castigan a la Joan Baez de este biopic a vivir en el sótano del relato. Si Seeger, Guthrie o Johnny Cash quedan perfectamente reflejados como grandes artistas, con gestos generosos hacia el joven Dylan cuando nadie le conocía, Joan Baez, interpretada por la actriz Monica Barbara, es mucho más una herramienta, un episodio en la vida sentimental del músico, casi solo una gruppie y no el icono mundial del folk, la voz irrepetible de la canción protesta que realmente es.
Afortunadamente, la película se sostiene sobre los temas de Dylan, todos grandes, y sobre la curiosidad por escuchar las voces de los actores y las actrices, también la de Timothèe Chalamet interpretando las canciones del músico. Pero ello funciona casi como una sesión de grandes éxitos más que como una inmersión en la vida, las emociones, el alma del personaje. Un personaje, por cierto, que termina cayendo muy mal.
"Encontrar empatía"
A Complete Unknown recorre la historia de Dylan a partir de 1961 hasta 1965, cuando el músico, acosado por las fans, sorprendió a todos sus seguidores. El artista que hizo renacer la música folk estadounidense, que no necesitaba más que su guitarra acústica y su armónica para conmover con las letras de sus canciones, se plantó en el escenario del Newport Folk Festival con una guitarra eléctrica y una banda de rock.
Traición para algunos, aquel momento fue un acelerón más en la carrera musical de Bob Dylan, nunca hasta hoy mismo previsible. También es el episodio de su historia que se utiliza en la película para apelar a la tolerancia y el entendimiento. Edward Norton, probablemente el mejor de todo el reparto de intérpretes del filme, así lo afirma. “Lo interesante de su relación radica en la forma en que las personas pueden cruzarse, seguir el mismo camino y luego divergir sin juzgarse –dice en las notas de producción–. Hoy en día hay demasiada polarización, y esta relación trata, en última instancia, de encontrar empatía y ser capaz de entender el punto de vista de la otra persona”.
“Estoy listo para ir a cualquier parte / estoy listo para desvanecerme”, cantó entonces Dylan. “¡Hola! Sr. Tambourine Man, toque una canción para mí”
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