Entrevista a Halfdan Ullmann Tøndel'La tutoría', una provocadora ópera prima de adultos que matan la inocencia infantil
La película de Halfdan Ullmann Tøndel, nieto de Ingmar Bergman y Liv Ullman, examina el comportamiento de los padres, sus miedos y la forma en que proyectan los traumas en sus hijos. Presente en Seminci, se alzó con la Cámara de Oro a la mejor ópera prima en Cannes.

Madrid--Actualizado a
Una madre recibe un mensaje del colegio de su hijo, la convocan a un encuentro con otros padres, al parecer su niño ha sido acusado de una agresión sexual. Es la premisa de la que parte la película La tutoría, de Halfdan Ullmann Tøndel, con la que el cineasta no solo evidencia lo absurdo que es hablar de abuso sexual entre niños de seis años, sino que desde aquí desarrolla una historia sobre la manera en que los padres proyectan sus traumas sobre sus hijos y también sobre cómo los utilizan en beneficio propio.
Cámara de Oro en Cannes a la mejor ópera prima y Premio Discovery en los Premios del Cine Europeo, este es un primer largometraje sorprendente, en el que el cineasta, nieto nada menos que de Ingmar Bergman y Liv Ullman, apuesta por la provocación para despertar la necesidad de reflexión.

La tutoría, que parte de investigaciones realizadas por el director, aprovecha el talento de dos espléndidas actrices, Renate Reinsve y Ellen Dorrit Petersen; arriesga con un relato con cambios de tono, incluso de género, y juega con la incomodidad y el desafío al espectador para denunciar a una sociedad que está matando la inocencia infantil.
La película perturba mucho porque se habla de sexo entre niños, pero ¿realmente se puede hablar de sexo entre niños de seis años?
La sexualidad en Noruega da para una cuestión más amplia, en mi país es tabú hablar de sexo y debería ser normal en la educación pública poder hablar de ello. Cuando estaba haciendo investigación sobre el tema, mucha gente me decía que no se puede hablar de sexo entre niños cuando están en la guardería o en la escuela infantil, pero ya no es lo mismo en primaria. Y aquí estamos hablando del primer año de primaria, que los niños tienen seis años, que es cuando pasan a abandonar la escuela infantil. Pero esos niños no saben cuál es el límite entre lo que está bien y lo que está mal.
Está claro que todo es una construcción que hacemos los adultos y ¿una cosa que quiere contar en la película es cómo los adultos utilizan a sus hijos o a los niños en general?
Sí, sí. No se ve a niños en la película, porque ésta es sobre cómo proyectamos nuestros propios traumas en ellos. Yo trabajé en una escuela de primaria y allí experimenté cómo se puede juzgar a los padres a través de cómo se comportan los niños. En síntesis, esta es una película de cómo afectan nuestros prejuicios sobre otra gente de una manera natural.
Entonces, ¿también cree que estamos educando a los ciudadanos del futuro sobre nuestros propios prejuicios y traumas?
Claro, para mí lo interesante no era el abuso sexual, ¿entre estos niños todo iba de un juego o de un caso de abuso? Si el asunto es muy serio, eso nos puede decir algo sobre lo que está pasando en la sociedad y entonces nosotros tendremos que interactuar como sociedad. Pero puede ser algo muy inocente, entonces, si intervenimos, nosotros nos convertimos en abusadores sociales. Esto es lo difícil de vivir en una sociedad, porque tenemos que tomar responsabilidad de unos con los otros, y hay un límite muy, muy fino entre ser un abusador y una víctima.
Hay una escena de la película que hace sentir muy incómodo al espectador. Y hay más películas en las que se ve esto últimamente. ¿Qué pasa en el cine del norte de Europa que busca provocar esta sensación en el público?
Puede ser que nosotros, en el norte, tenemos miedo de ser honestos, de mostrar nuestros sentimientos, tenemos mucho miedo de ser directos. Y como tenemos mucho miedo a decir algunas cosas, entonces la tensión está ahí. No estamos a gusto y eso no es lo que proyectamos. Y esta manera de no estar cómodos se expande como si fuera pólvora. Y, además de eso, claro, es una manera de provocar reacciones en el espectador.
¿Y por qué esta intención de provocar?
Para hacer pensar y reflexionar. La verdad es que mi intención no era la de provocar, aunque sabía que el tema sí iba a hacerlo. Cuando me provocan las películas que yo veo es muy interesante porque entonces puedo reflexionar. Y, para mí, hacer películas es llevar al público a través de diferentes sentimientos.
Hay muchos primeros planos en la película y hay un trabajo de sonido muy interesante, ¿puede hablarme un poco de este aspecto en la narrativa de la película?
Es un sentimiento que tenía dentro de mí, que he recuperado de cuando tenía 12 años. La diferencia que había entre una escuela de día y una escuela cuando cae la noche. Y ahí son muy importantes los sonidos, porque por el día son de mucha felicidad, de niños jugando y demás, y por la por la tarde y noche, son otro tipo de sonidos más tétricos, mucho más sobrecogedores. Por otro lado, los primeros planos creaban una sensación de claustrofobia. Y yo quería una película claustrofóbica.
La madre protagonista en esta ficción es una actriz, ¿quiere con ello denunciar los prejuicios que existen contra las actrices?
En esta sociedad tenemos muchos prejuicios contra los actores y actrices porque nadie se cree que sean reales, que digan la verdad, siempre se cree que están manipulando. Y tenemos muchos prejuicios también contra las madres. Yo como padre puedo hacer lo que me dé la gana, pero como madre estás mucho más restringida a lo que piensa la sociedad que tienes que hacer. Hacer que Elisabeth sea una madre y una actriz es una forma de crear un paralelismo con los dos prejuicios.
No sale pensar que un niño de seis años pueda ser un abusador sexual, así que toda la situación que plantea la película conduce a pensar que es la sociedad la que abusa de los niños. ¿Qué consecuencias va a tener el hecho de que matemos la inocencia infantil?
Para mí es una película de espejos entre padres e hijos y estoy completamente de acuerdo contigo en que no hay que matar a esta inocencia. Y, además, cada niño es un individuo independiente de sus padres, no podemos meterlos en el mismo grupo a todos. Me parece muy interesante la pregunta porque es una de las que me hice antes de comenzar la película, pero debo decir que nunca he tenido respuesta para esto.
Más allá de la manipulación de los padres, en esta historia se ve también el miedo constante que acompaña a ser padre o a ser madre.
Sí, porque el miedo es una cuestión muy importante en esta película, a todos nos lleva el miedo, todos tenemos miedos y sobre todo cuando te conviertes en padre. El miedo es constante y he puesto mucho de ese miedo en todos mis personajes.
El miedo se ha utilizado y se utiliza de formas muy siniestras en el mundo, en el caso de un padre o de una madre ¿puede provocar que se llegué a cierta crueldad, incluso a linchar a un niño de seis años, para salvar a tu propio hijo?
Puede provocar mucha crueldad, puede provocar un montón de cosas terribles cuando están en juego las cosas que hacen nuestros hijos y nosotros les queremos proteger a pesar de todo. Cuando están amenazados, los vamos a defender de todo, incluso aunque sepas que tu hijo es el demonio.
La película también habla de maltratos, de celos, de deseo, de familia… ¿Los niños son víctimas de estas relaciones tóxicas de los adultos?
Viendo todos estos conflictos y cómo reaccionan los niños, es inevitable pensar en cómo serán esos niños en su casa. Como he dicho antes, trabajé en una escuela de primaria y entonces vi este tipo de reacciones. Hay que pensar que muchas veces la forma en que se comportan los niños puede venir de cómo están en casa. Al no mostrar a los niños en la película, el público puede fantasear sobre cómo son esos niños.
Sí, pero ¿usted cree que estamos condenados a reproducir esas relaciones cuando somos adultos?
Bueno, una cosa que quería explorar en esta película son los traumas que van pasando de generación en generación. ¿Se pueden heredar esos traumas, lo que nuestros padres proyectan en nosotros?
¿Cómo ha sido la reacción a la película en su país?
Ha habido muchísimo debate del público. Están encontrando la película muy intensa. Los periodistas de cine en Noruega no hablan de las películas habitualmente, se dedican más a los trajes que llevas en los estrenos, es más prensa del corazón. Pero la reacción del público, el debate posterior ha sido interesantísimo. Y la conclusión es que debemos abrirnos un poco, ser un poco más más directos, debemos contar las cosas. Al público le ayuda hablar después de ver la película. Lo que muchos noruegos sacan de esta película es que no tienen que ser tan arrogantes, sino más abiertos. Las críticas han sido buenas y la gente sigue yendo al cine, y yo recibo mensajes de jóvenes de veinte años, de madres de cuarenta… que me cuentan cuánto les ha perturbado la película o la manera en la que estaban gestionando los traumas…
¿Cuánto hay de usted, de sus miedos, de sus traumas, de su lado más oscuro en los personajes de esta película?
El incidente no tiene nada que ver conmigo, pero sí los sentimientos, la claustrofobia, los silencios, la ansiedad.
Como creador y como padre, ¿haber hecho esta película le ha ayudado o ahora tiene más miedo y más angustia?
Tengo muchísima ansiedad. No, la verdad, no me ha ayudado mucho.
La película tiene varios tonos, incluso hay una escena musical...
Quería que fuera un drama realista que se convirtiera en una pesadilla, tanto que pudieras en un momento incluso verte bailar. Me encanta bailar, como a Christopher Walken, y quería que este baile fuera la resurrección de Elizabeth, que se pusiera bien, que creciera. Y lo que quería decir con este baile era que a partir de ahora puede pasar todo. Todo está pensado para que parezca un viaje, desde el caso real hasta la pesadilla, así Elizabeth atraviesa todo como en El proceso de Kafka, la empiezan a acusar, hay un montón de acusaciones que la llevan incluso a perder el sentido y el contacto con la realidad.


Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.