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Entrevista Montserrat Anguiano: "A través del arte podemos descolonizar nuestras mentes"

La pintora afrocatalana se consolida en el circuito cultural con un estilo vanguardista que incorpora otras disciplinas, mediante las cuales reivindica el papel de las mujeres africanas y refuerza su compromiso con la lucha antirracista, feminista y por la igualdad social.

Montserrat Anguiano.
La pintora afrocatalana Montserrat Anguiano.. 

Cada vez más, el panorama cultural catalán deja entrever a creadores que hasta ahora no encontraban los canales donde expresarse. Es el caso de los artistas afrodescendientes, cuya calidad está consiguiendo que reciban el reconocimiento de la crítica y del público en general.

De este colectivo destaca en particular Montserrat Anguiano, que a través de sus cuadros basados ​​en la combinación de los colores primarios y el uso de otras disciplinas, se ha convertido en un icono para quienes se esfuerzan por darse a conocer y, a la vez, combatir la mirada colonial sobre la que se ha construido Occidente desde tiempos pretéritos. 

Viaje entre dos universos

La carrera de Montserrat Anguiano (Barcelona, ​​1982) se inició a inicios del nuevo siglo, cuando empezó a interpretar canciones que acompañaba con performances y proyecciones de sus cuadros. "Era la manera de explicar lo que surgía de mis entrañas", comenta.

Este impulso inicial se inspiraba en las musas de la época, entre ellas la compositora PJ Harvey, Radiohead o Thom Yorke, de quien también extrajo un lenguaje en el que fluyen letras tristes y melancólicas. "Era una chica negra en un mundo de blancos, por lo que no es raro que mis referentes de entonces reflejaran el choque cultural en el que me encontraba. Anguiano fue adoptada por una familia catalana después de que su madre, proveniente de Guinea Ecuatorial, decidiera abandonarla al poco de nacer, de ahí que "constantemente experimente la vivencia de dos universos paralelos".

Más adelante, y conforme aceptó su negritud, integró nuevos matices en su amplio repertorio, en gran parte influenciada por el poeta Leopoldo María Panero, exponente de un arte que transita por la familia, el paso del tiempo y otros temas. Según Anguiano, la obra de Panero le ha estimulado a coquetear con la sensualidad, el sexo y la feminidad; al igual que Charles Bukowski y Nick Cave han impregnado sus relatos de un aire más surrealista.

Pero no fue hasta 2015, ya superada la adolescencia, cuando dio un vuelco definitivo al incorporar la pintura como principal vía de expresión. "No sólo purgo demonios y huyo de las sombras que me perseguían, sino que con los colores primarios doy fuerza política a cada uno de mis dibujos".

Coctelera de influencias

En este itinerario hacia la madurez y la autoafirmación, Anguiano vivió otro episodio que la ayudó a apuntalar su obra: en 2017, de viaje a su país de origen, quedó fascinada por las tonalidades rosas, azules, turquesas y amarillas en las que se pintan la fachada de las casas. Una variedad cromática que, sumado a la influencia que recibe de Gustav Klimt, Schiele, Modigliani, Kahlo, Lempicka y otros artistas, le ha permitido definir un estilo que, bajo formas abstractas elaboradas con los colores primarios, retrata en blanco y negro a aquellas activistas que han marcado la historia de la comunidad afro.

Entre otros, retrata a Josephine Baker, a Sojouner Truth, a Angela Davis, a Rosa Parks, a Marsha P. Johnson, a Sara Baartman, a Harriet Tubman, a Lucía Mbomio o a Bisila Bokoko. Un grupo de mujeres de las que 27 se pueden encontrar todavía estampadas en la exposición Dona, Mujer, Woman que Anguiano ha realizado con el artista gráfico Rubén Antón y que todavía vuelta por Catalunya. "Siempre he recurrido a mujeres que se han distinguido por su ejemplaridad social y en las que quiero que mi hija pueda reflejarse", indica.

De esta forma es como la obra de Anguiano se ha modulado con el tiempo, siempre acompañada de otros lenguajes como el mural, la escultura, el audio o las performances. Prueba de ello es, por ejemplo, el arte corporal, que siguiendo la línea de colores y significados poéticos, convierte al cuerpo desnudo femenino en el lienzo perfecto. "Mostro cómo el arte se convierte en una herramienta holística donde afloran todas las emociones prohibidas". Sin olvidar el proyecto con los fotoperiodistas Jordi Ótix y Pere Josep Montiel o la publicación de su primer libro de poemas. A través de estas y otras creaciones, la artista y comunicadora afrocatalana establece un diálogo en el que todos los colores y tonalidades tienen luz, consciente de que "busco transmitir esperanza sin rehuir el conflicto social, racial y estructural que sufrimos y del que, más que nunca, es necesario hablar".

Hacia el artista total

En estos momentos, Anguiano sigue transitando entre el arte plástico y un registro cada vez más conceptual y multidisciplinar, donde los aires minimalistas se fusionan con las nuevas tendencias. "Estoy evolucionando hacia un sitio que integrará desde la memoria histórica hasta la denuncia de la desigualdad, pasando por el deseo de construir una sociedad más justa".

Su objetivo es que, más allá de convertirse en un recurso íntimo y terapéutico, sus pinturas hagan pedagogía para romper el estereotipo arcaico que todavía existe sobre la mujer negra. "A través del arte podemos descolonizar nuestras mentes y evitar que, fruto de la presión social, muchas se blanqueen la piel o se alisen el cabello para homologarse con el mundo occidental, sin darse cuenta de que así se castigan y ponen en peligro su salud".

Es por eso por lo que apuesta por visualizar un África que, según insiste, está llena de sabiduría, cultura y conocimiento, tal y como rebela el movimiento de afrocatalanes que hoy comienza a ser conocido. "Gente como las Periferias Cimarronas, el grupo The Sey Sisters, el actor Luiz Felipe, la productora Isabel Lola y otros profesionales de la escena cinematográfica están empoderándose y aportando cosas muy interesantes".

En este sentido, la eclosión de Montserrat Anguiano como artista total ha contribuido a sacar de la penumbra a un retablo de creadores que, desde lenguajes y posiciones muy diversas, invitan al público a ampliar el espíritu crítico y descolonizar el pensamiento hegemónico.

Este verano, y tras conducir un espacio en TV3 y cerrar el ciclo cultural Les ménage a trois, la artista afrocatalana expondrá su trabajo inconfundible en el Misonny Art Festival, pero también en otras intervenciones en salas de arte o en plazas públicas, demostrando que la igualdad social, de género y el respeto por las identidades forman parte de la misma lucha por los derechos humanos.

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