Público
Público

Estrenos de cartelera Rocky Balboa se despide del ring

‘Creed II: la leyenda de Rocky’ es la despedida definitiva del legendario personaje, el boxeador que lanzó la carrera de Sylvester Stallone a lo más alto en 1976. El actor Michael B. Jordan toma ahora el relevo en la saga

Sylvester Stallone y Michael B. Jordan, en una escena de la película.

“El tiempo saca a todos. El tiempo está invicto”. Hace más de treinta años Rocky Balboa ya lo sabía. Algún día tendría que retirarse. Primero colgó los guantes y se echó al hombro la toalla de entrenador, y hoy se va del cine para siempre. La jubilación de uno de los personajes más populares de la gran pantalla llega con Creed II: la leyenda de Rocky, continuación de una saga larguísima –ocho largometrajes- que, todo pinta, tiene intención de perpetuarse.

Sylvester Stallone, autor con Ryan Coogler del guion, ha asegurado a Rocky una despedida ‘a su medida’ en esta película. El veterano entrenador solo abre la boca para soltar alguna frase supuestamente lapidaria –“Los que somos como yo, solo tenemos pasado”–, se sienta ante la tumba de su adorada Adrian (Talia Shire, la hermana de Coppola que entonces ya había interpretado a Connie Corleone en El Padrino) y se jacta de haber creado una historia que sigue vivita y coleando en Filladelfia. Mientras los protagonistas hablan, en segundo plano los turistas se divierten haciéndose fotos en las escaleras del Museo de Arte con los brazos en alto y los puños cerrados.

'El semental italiano'

Ese entrenamiento de madrugada que termina con Rocky subiendo los 72 peldaños de la escalinata del museo de Filadelfia al ritmo de Gonna Fly Now, de Bill Conti, ha sobrevivido cuatro décadas y ha trascendido el cine. Pero desde el nacimiento del personaje, un joven que entrenaba en el gimnasio de Mickey Goldmill (el gran Burgess Meredith) intentando aprovechar su cuerpo convencido de que, como le dijo su padre, “no tenía cerebro”, han pasado muchas cosas en Filadelfia y en el cine.

Aquel luchador, conocido por el seudónimo de ‘el semental italiano’, estaba cumpliendo el sueño de Hollywood. Sylvester Stallone tenía 29 años y solo había aparecido en algunas producciones en las que ni siquiera figuraba en los créditos y en una película porno. Decidido a salir de ese agujero, se encerró en su casa, pintó los cristales de negro para no distraerse y se puso a escribir sin descanso la historia de Rocky Balboa. ¿Quién le iba a decir que ganaría el Oscar arrebatándoselo nada menos que a Taxi Driver (Martin Scorsese), Network (Sidney Lumet) y Todos los hombres del presidente (Alan J. Pakula)?

Adonis Creed toma el relevo

Así nació la leyenda de Rocky y la millonaria carrera de Stallone. “De vez en cuando, llega una persona que desafía todas las probabilidades, toda la lógica y cumple un sueño increíble”, decía el ‘profético’ personaje en la tercera entrega de la saga, escrita y dirigida por el propio actor y en la que el declive ya había comenzado. Hollywood no era el mismo que en 1976, la estela de Rocky se difuminaba y la mina de oro daba claras muestras de estar agotándose.

Sin embargo, de nuevo con las propias palabras de Rocky Balboa, “nada termina hasta que tú sientes que termina”. Y no ha sido hasta esta película, Creed II, cuando Sylvester Stallone ha notado que llegaba el momento de que Rocky Balboa dijera adiós. Estamos en 2019 y el boxeador y entrenador le pasa el relevo a Adonis Creed, el hijo de Apollo Creed, el primer gran contrincante de Rocky.

Interpretado por Michael B. Jordan, conocido por su participación en Black Panther y Cuatro fantásticos, el personaje que intentará mantener la saga viva será también, a tenor de las declaraciones del propio actor, una representación de la nueva diversidad de Hollywood. “Es la primera vez que un personaje de color protagoniza una película de boxeo. Eso es algo nuevo y bueno”.

"Ir a través del infierno"

Bueno, seguro, pero no tiene nada de nuevo. De hecho a Michael B. Jordan se le escapan inexplicablemente algunas películas muy populares y se olvida de estupendos compañeros de oficio. En 1999, Denzel Washington hizo una magnífica interpretación de Huracán Carter en la película de Norman Jewison que le valió el Oso de Plata al Mejor Actor y el Globo de Oro. Dos años después, Will Smith se puso a las órdenes de Michael Mann para contar la historia de Cassius Clay en la película Ali; Samuel L. Jackson resucitaba a Champ en El último asalto, de Rod Lurie (2007), y el mismísimo Muhammad Ali se interpretaba a sí mismo en Yo, el mejor, de Tom Gries, en 1977. Y hay más.

“Sylvester Stallone me dijo que no tuviera en cuenta a Rocky Balboa”, confesó el actor en un reciente encuentro con la prensa en Madrid, donde reconoció que tal vez la duración de esta saga podría tener el efecto de debilitarla, “pero el foco está en el personaje y yo creo que aquí hay una historia que contar”. “Este es un drama que habla de personas”, añade el director de la película, Steven Caple Jr., que concluye: “Es una historia de personas de color en el ring”.

Una de las escenas más icónicas de la película 'Rocky'. 

Y es el nacimiento de la nueva era de este personaje, Adonis Creed, que en la anterior Creed: la leyenda de Rocky, buscaba a Balboa para que fuera su entrenador. Aunque es un diálogo de Rocky IV, sirve perfectamente para este alumbramiento: “Vas a tener que ir a través del infierno, peor que cualquier pesadilla que hayas imaginado. Pero cuando termine, sé que serás el que se mantenga en pie. Sabes lo que tienes que hacer. Hazlo”.

Estrellas del cine de acción

Una misión complicada para continuar la saga que con esta película parece que mantendrá enganchados a los fans de Rocky. Para ellos, el director ha preparado unos cuantos vídeos musicales, las solemnes sentencias de Rocky y, por supuesto, las escenas de combates, en las que se cuenta con la participación del sobrecogedor boxeador alemán de origen rumano Florian Munteanu en el papel de Viktor Drago, hijo de Ivan Drago, el boxeador ruso que provocó la muerte en el ring de Apollo Creed.

“En 1985 para ser estrella en una película de acción tenías que saber kárate y llevarte medallas en combates y campeonatos. Ahora, la mejor forma es haber ganado un Oscar antes con un drama”, aseguró el actor sueco Dolph Lundgren, que apareció como Ivan Drago aquel año en Rocky IV y que ahora es, como su antiguo oponente Rocky, entrenador de Viktor. “Antes importaba la parte física porque la tenías que hacer tú, ahora el actor solo actúa. Por mi parte, en esta película he podido centrarme en los sentimientos. La gente se dará cuenta de que

Dolph Lundgren y Florian Munteanu, en una escena de la película.