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Franco vuelve a resucitar en ARCO

No es la primera vez que el caudillo se cuela en la feria de arte contemporáneo. Ya lo hizo en 2012 de la mano del artista Eugenio Merino con una obra titulada 'Always Franco'. Su imagen y representación sigue resultando transgresora para muchos. 

Franco en Arco
El dictador Francisco Franco en la feria de arte ARCO.- EFE

El artista finlandés Riiko Sakkinen vive en el municipio toledano de Pepino y crea en su estudio de Cervera de los Montes, a apenas seis kilómetros. Fue en Pepino donde empezó a pergeñar su obra y en Cervera donde la perpetró. "Llevo cerca de 20 años viviendo en España y aquí siempre me hablaban de pantanos, no sé si cuando vas a Alemania la gente habla de Hitler en esos términos y no de la gente que ha matado", explica Sakkinen.

Y de Pepino a ARCO. El rostro hierático del caudillo da la bienvenida a los incautos que entren a la feria de arte contemporáneo por el pabellón 7. "Buscaba un retrato oficial, no una viñeta divertida sin más", explica Riiko desde la galería Forsblom, de Helsinki. Y la encontró, vaya si lo hizo. "Estuve buscando por internet y ahí estaba, luego mi mujer me echó la bronca porque según ella mi obra iba a cabrear tanto a la izquierda como a la derecha". 

Rodeando la figura en blanco y negro del dictador, el artista tuvo a bien incluir algunos de sus logros: «Construyó 280 pantanos. Creó la Seguridad Social. Empezó el sistema de pensiones. Implantó las vacaciones pagadas. Proyectó viviendas de protección oficial. Ordenó la educación gratuita y universal…». A modo de epígrafe, por si a alguien se le escapa la ironía, se puede leer: «Franco no fue tan malo como dicen». No lo debió ser si, como reza también el texto del cuadro inventó también Supervivientes, Operación Triunfo y hasta Los Lunnis

"Es mi forma de participar en política; vivo aquí, pago mis impuestos, pero no puedo votar", se lamenta el artista. Una reivindicación personal que Riiko ha querido filtrar en su arte y, de rebote, contribuir a la polémica anual de ARCO. "Mi estudio en Cervera está situado a unos pocos metros de la plaza del Generalísimo Franco; esta no es una obra sobre la historia, sino sobre la actualidad", incide Sakkinen. Con un precio de 15.000 euros, la obra aún no ha encontrado comprador, pero el autor ha aclarado que eso no es algo que le "quite el sueño".

Pero la de Riiko no es la única referencia al autócrata gallego en la presente edición de la feria de arte contemporáneo. El artista cubano Marco Castillo, exmiembro de Los Carpinteros, ha querido evocar también la figura del dictador, pero esta vez vinculándolo a la de Fidel Castro, en una extravagante e inaudita vinculación que explicaba así en ABC: «Ambos eran gallegos, son de los que más han durado en el poder, apuntan a ideologías completamente diferentes, pero tan extremas que al final acaban uniéndose».

Del frigo a la pared

No es la primera vez que Franco ha acudido a la cita por excelencia con el arte contemporáneo en nuestro país. Ya lo hizo en 2012 de la mano del artista Eugenio Merino con una obra titulada Always Franco, en la que introducía al dictador en un frigorífico decorado con el diseño de Coca-Cola. Aquello le costó a Merino una denuncia que interpuso la fundación que lleva su nombre y que ensalza la vida y obra del militar rebelde que desencadenó la Guerra Civil.

Y junto al runrún de Franco y el revuelo mediático que ha generado la obra de Riiko Sakkinen, el coronavirus se ha colado también en los mentideros de la feria. Pero es un protagonista ausente, ya que apenas ha condicionado el evento y las once galerías italianas que exponen han abierto con normalidad, de tal forma que tan solo ha habido 15 bajas en el grupo de 300 coleccionistas que la feria invita cada año.