Gabriel Ventura: "El 'reality shifting' es una técnica para huir de este mundo desde el refugio de tu habitación"
El poeta analiza el fenómeno juvenil de la evasión de la realidad para vivir en un universo paralelo en El mejor de los mundos imposibles.

Gabriel Ventura analiza el reality shifting en El mejor de los mundos imposibles.Jaime García-Morato
Madrid--Actualizado a
Un adolescente encerrado en su habitación, absorbido por la pantalla. Hasta aquí, nada inusual, aunque quizás esté practicando reality shifting. O sea, se está evadiendo de la realidad y penetrando en un universo paralelo y simulado, donde interactúa con sus ídolos y personajes favoritos.
El poeta y artista Gabriel Ventura (Granollers, 1988) lo explica mucho mejor en este vídeo. Un deseo de huir al que ha dedicado el ensayo El mejor de los mundos imposibles. Movida promovida por el multiverso.
La habitación como refugio donde nadie te juzga.
Durante la pandemia, sentidos como lo táctil quedan recluidos a lo doméstico y su función colectiva disminuye frente al auge de lo visual. Todos estamos enganchados al seguimiento de lo que está pasando a través de las pantallas y entonces se afianza la cultura retiniana, que tan bien ha tratado el filósofo Slavoj Žižek cuando aludía al noli me tangere (no me toques).
Ahí entra esta nueva forma de imaginación, el reality shifting. Mucha gente empieza a vivir lo real de forma aún más intensa solo mediante la pantalla. Durante el confinamiento, nuestra imaginación queda confinada en la habitación y empezamos a buscar ventanas. Y qué mejor ventana hoy en día que la pantalla.
La evasión frente a la soledad, la precariedad, el no future, el apocalipsis… ¿Qué es el reality shifting?
El reality shifting es una técnica híbrida entre lo digital y la imaginación interior que utiliza todas las ficciones que nos ofrece la pantalla —series, películas, videojuegos, etcétera— para evadirse.
En este contexto, sobre todo entre la gente joven, el reality shifting aparece como una técnica de evasión y de creación de nuevos mundos, en un momento en que parece imposible huir de este mundo. Más que nunca, vivimos atrapados en el capitalismo y las pantallas.

En El mejor de los mundos imposibles (Nuevos Cuadernos Anagrama) aborda la tecnocracia de la simulación, donde la apariencia es la realidad, y el concepto real irreal, donde lo imaginario prima sobre lo auténtico. ¿Viajar a otro mundo es posible?
En este contexto de encierro, tenemos aparentemente más tiempo para imaginar. Entonces, los shifters —una comunidad que se conforma en foros de internet— utilizan el shifting casi como una fan fiction.
Es decir, usan ficciones ya existentes —como el mundo de Harry Potter— y, mediante técnicas como la autosugestión, la relajación o una especie de meditación muy sincrética, se evaden a esos mundos. En esa ensoñación, algunos empiezan a sostener que esos mundos son reales, tanto como los que ven a través de la pantalla.
Ahí se produce una especie de psicosis entre lo real y lo imaginario. Muchos afirman que han pasado semanas viviendo una vida paralela en el Colegio Hogwarts [de Harry Potter], un tiempo que en nuestra realidad equivale a dos horas de ensoñación. Ellos creen que es posible viajar a esos mundos. Una idea, la del multiverso, que siempre me ha fascinado.
¿Cuáles son los referentes de los shifters?
La mayoría inspira sus mundos en ficciones ya existentes, creando una fan fiction que mezcla conciencia interior con ensoñación. Me refiero a series de Netflix y productos muy mainstream, donde se genera el fenómeno fan.
Paradójicamente, los shifters, para huir de este mundo que sienten como apocalíptico, huyen a mundos diseñados por plataformas con unas estructuras de ficción muy fijas, menos libres que las ensoñaciones sin límites que podemos tener nosotros.
Hablamos de Crepúsculo, Harry Potter, El Señor de los Anillos, determinados animes y tantas series como podamos encontrar en Netflix y otras plataformas.
El peligro de la pantalla como verdad: terraplanistas, conspiranoicos y demás.
Muchos blogs, webs y diarios a menudo tergiversan la verdad. Fenómenos como QAnon y algunos pseudomedios adoptan una apariencia de oficialidad y ofrecen noticias que justifican teorías delirantes, hasta que acaban convirtiéndose en una pseudoverdad.
Estos materiales son accesibles y se reproducen de tal forma que puedes entrar en una espiral que te hace cuestionar el concepto de verdad, porque internet ha fomentado muchas veces la conspiranoia. Esto va muy ligado a cómo funciona el reality shifting y al principio de desconfianza permanente sobre lo real.
Aquí puedes ver la entrevista completa a Gabriel Ventura
El terraplanismo es un buen ejemplo: tras siglos de avances científicos, estos relatos se empiezan a extender por internet y la gente empieza a creerlos. No es que internet sea en sí algo malo, pero fomenta la posibilidad de escuchar muchas voces diferentes y, entonces, ciertos relatos delirantes empiezan a permear en la sociedad. Y respecto al sexo virtual y a aplicaciones como Tinder y Bumble…


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