Público
Público
Únete a nosotros

'Gracias a Dios' François Ozon: "El Papa habla mucho, pero no hace nada"

El cineasta narra en 'Gracias a Dios' el proceso que siguieron las víctimas del sacerdote pederasta Bernard Preynat hasta llegar a los tribunales, donde se ha condenado al mismísimo arzobispo de Lyon, Philippe Barbarin.

Publicidad
Media: 4.38
Votos: 8

François Ozon con François Marthouret, en el rodaje de la película

La diócesis de Lyon recibe dos peticiones de apostasía a día. La página web francesa Apostasiepourtous, que explica los pasos para apostatar, ha pasado de recibir cien visitas diarias a mil. En el obispado de Estrasburgo, estas demandas se han duplicado desde 2017. La condena histórica al arzobispo de Lyon, Philippe Barbarin, por encubrir abusos sexuales a menores por parte de un sacerdote, Bernard Preynat, en su diócesis ha sido la gota que ha colmado el vaso.

"La iglesia católica está tambaleándose", sentencia el cineasta François Ozon que, a pesar de los esfuerzos legales de Barbarin, consiguió estrenar hace unos meses en Francia Gracias a Dios, donde narra el proceso que siguieron las víctimas de Preynat hasta llegar a los tribunales. Gran Premio del Jurado en el Festival de Berlín, la película ha sido un apoyo importante en la reclamación de la sociedad para aumentar a 30 años el tiempo de prescripción de los delitos de pederastia. Título de clausura del 17 Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián, el filme llega ahora a las salas españolas.

Philippe Barbarin fue condenado a seis meses de cárcel por encubrimiento, pena que no tendrá que cumplir a no ser que haya reincidencia. La sentencia es, definitivamente, crucial. Al fin y al cabo, Barbarin era el nombre que sonaba con más fuerza para relevar al Papa Francisco. Sin embargo, a la satisfacción de haber llegado hasta los tribunales con un caso tan importante ha seguido la decepción de comprobar que en la iglesia católica funciona su propia 'omertà'. El Papa no ha aceptado la dimisión de Barbarin y miles de católicos se han sentido engañados y han comenzado su proceso de apostasía. François Ozon habló con Público de todo ello y de su película en Madrid.

¿Es usted religioso?

Yo soy de familia y de educación católica. Con la adolescencia, las misas, la catequesis, me di cuenta de cuánta hipocresía había en todo ello. Los comportamientos de la Iglesia no tenían nada que ver con los textos de los Evangelios. Y perdí la fe. No estaría mal que la Iglesia volviera a los textos del Evangelio, a proteger a los débiles y a los más necesitados.

La Iglesia católica lleva siglos encubriendo abusos sexuales a menores, es difícil para un ateo comprende por qué se sigue defendiendo esta institución, ¿usted lo entiende?

Bueno, nada es blanco o negro. Philippe Barbarin es la persona más importante de la iglesia en Francia y, tal vez, en el mundo. Barbarin podría ser el futuro Papa. En Francia ha habido muchos sacerdotes y algún obispo, como el de Orleans, que han ido a denunciar a la policía abusos por parte de sacerdotes. Por eso el caso de Barbarin es enorme y ha hecho tanto ruido.

Pero el Papa se llena la boca de buenas palabras, pero no hace nada.

Supongo que el Papa representa realmente lo que es la Iglesia hoy. Habla mucho, pero no hace nada. En Francia, después de todo lo que ha pasado, esperaban que admitiera la dimisión de Barbarin, pero no ha hecho nada.

¿Cuál ha sido el papel de la prensa en el proceso contra Barbarin?

Sin la prensa no hubiera habido nada, fue muy importante para todo el tema de Barbarin. El primero que sacó el tema no creía en la prensa, pensaba que podía hablar con la Iglesia, pero otros comprendieron que había que mediatizar el combate. La rueda de prensa que dieron las víctimas juntas fue sumamente importante. Y la película se basa en muchos trabajos de la prensa.

Y el propio Barbarin le dio el título de la película…

Sí, en la rueda de prensa que dio en Lourdes, cuando dijo literalmente: "Gracias a Dios los delitos han prescrito". La realidad es muy buena guionista.

Y a pesar de todo, ¿no sigue pareciendo que se avanza poco en los casos de pederastia y encubrimiento de la Iglesia?

Pero, por lo menos, ahora pasan cosas. Es verdad que parece, también en la película, que las cosas no avanzan demasiado, pero hay que tener en cuenta que una condena al obispo más poderoso de Francia es enorme. Para mí es un primer paso, en Francia ha sido un verdadero shock para la Iglesia. Estamos hablando de siglos de silencio en los que no ha ocurrido nada y de pronto ocurre, empiezan a pasar cosas. Todos se dan cuenta de que si la Iglesia no hace algo ya, está llamada a desaparecer. La Iglesia católica está tambaleándose.

En la película el hijo de una de las víctimas pregunta a su padre si aún cree en Dios…

El enfrentamiento entre la fe y la institución. La pregunta que habría que hacerle es si cree todavía en la Iglesia. ¿Qué ha hecho la Iglesia con el mensaje de Cristo?

Una secuencia de 'Gracias a Dios'

'Gracias a Dios' estuvo a punto de no poder estrenarse por una denuncia de la Iglesia. ¿Cómo vivió esas presiones?

Muy mal. Pero ya habíamos ido a Berlín donde nos dieron el premio y los preestrenos en Francia habían tenido unas críticas magníficas. Sin embargo, nos costaba mucho disfrutar de todo eso. Si no se estrenaba la película, se podía posponer hasta el infinito. Sin embargo, todo lo que aparecía en la película ya estaba dicho y en la sentencia se especificaba que la película era “de utilidad pública”.

¿El sacerdote pederasta Bernard Preynat, a pesar de todas las pruebas condenatorias, ha apelado la sentencia?

Sí y pide algo que ahora es completamente ridículo. Quiere que se prohíba la película, pero ahora ya la han visto 900.000 espectadores. En mayo habrá otro juicio, nos reprochan que no hayamos cambiado los apellidos. Pero ahora ya todo el mundo sabe que Barbarin es un charlatán.

En España, además de los casos de pederastia ha habido un escándalo con un obispo que aplica terapias para cambiar la orientación sexual. ¿En Francia se dan también estos casos?

En Francia sería imposible una terapia de este tipo, de cambio de orientación sexual. La Iglesia ha entendido, al menos allí, que la homosexualidad no es lo mismo que la pederastia. En la Iglesia, la homosexualidad se consideraba un pecado, como el adulterio o el aborto. Pero luego fue un verdadero escándalo cuando se supo que Barbarin estaba en contra de los matrimonios gays. Y, peor, cuando se ha sabido que había tapado a un pederasta más de diez años.