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Gus Van Sant: "Los discapacitados tienen el don del humor"

El cineasta, que visita Madrid con motivo de una exposición de su obra pictórica y fotográfica en La Casa Encendida y una retrospectiva en Filmoteca, está a punto de estrenar ‘No te preocupes, no llegará lejos a pie’, sobre el viñetista John Callahan

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El cineasta Gus van Sant presenta su nueva película, 'No te preocupes, no llegará lejos a pie'.

“Ahora uno no se siente nada bien viviendo en EE.UU.” El cineasta Gus Van Sant, uno de los nombres ilustres del cine independiente americano (‘Mi Idaho privado’, ‘Elephant’, ‘El indomable WSill Hunting’….), sonríe con tristeza cuando habla de la crueldad de las medidas migratorias de Trump y de los niños que el mandatario americano ha separado de sus padres y ha encerrado en jaulas.

“Lo de los niños es un tema que toca a todo el mundo. Para mí es algo… Ha sido una idea tremenda utilizar el tema de la frontera en esta dirección y es una idea que viene de un plan intencionado. Sí, lo de los niños en jaulas de Trump viene de un lugar muy oscuro y malvado. La reacción debe ser internacional. Ha sido una equivocación enorme”. Son palabras del cineasta que ha visitado Madrid con motivo de una exposición sobre su obra pictórica y fotográfica en La Casa Encendida y una retrospectiva que le dedica Filmoteca Española.

Además, el 6 de julio se estrenará su nueva película, No te preocupes, no llegará lejos a pie, que relata el accidente que dejó en una silla de ruedas al dibujante americano John Callaham, uno de los viñetistas más ácidos –para algunos, demasiado ‘grosero’- de la prensa de EE.UU. Alcohólico y tetrapléjico, Gus Van Sant revela cómo la desintoxicación del alcohol hizo que brotara su talento como artista. Joaquin Phoenix, con quien el director se ha reencontrado 22 años después de Todo por un sueño, hace un trabajo portentoso dando vida a Callaham.

Esta exposición reúne imágenes de toda su filmografía. ¿Repasar su trayectoria con las fotografías le ayuda de alguna manera en sus nuevos proyectos? 

No. Todo esto es un conjunto y ocurre de una en una vez. Primero fue la exposición en un museo de Francia, pero como soy cineasta, les pareció natural hacer la retrospectiva. Son dos cosas separadas. Pero, en realidad, esto es un poco vergonzante y un poco incómodo porque la exposición se inauguró hace ya cuatro años en Francia.

Viendo las fotografías, vienen a la memoria otras películas suyas sobre personas con algo que les hace ‘diferentes’ y con gran talento, y ahora John Callaham. ¿Qué le interesa de estos personajes? 

Imagen de la exposición de la Casa Encendida de Madrid que reúne imágenes de toda la filmografía de Gus van Sant.

No sé si sé por qué me interesan. Creo que a cualquier personaje con el que trabajes quieres encontrarle una originalidad, incluso a los más comunes. Intento siempre darles algo, que sobresalgan, que se hagan notar.

¿En el caso de Callaham se hizo notar por su afilado sentido del humor? 

Expresaba la ira que sentía en sus viñetas. Las viñetas a menudo expresan la ira de algún modo, igual que lo hacen las bromas y los chistes. John Callahan hacía muchos chistes de su vida en los dibujos y en ellos explicaba a veces la relación con alguien, con una persona que había conocido en la calle, por ejemplo. Decía que a menudo le hablaban como si no fuera un ser humano de verdad y que él lo podía notar en el tono de voz de los demás. Él hacía chistes de eso y decía que le hacía mucha gracia, pero también era triste y terrible para él.

El humor como herramienta de supervivencia. ¿Usted cree en él? 

Sí. Y creo que los discapacitados tienen ese don, el del humor. John Callaham sabía cómo tratar su discapacidad. Cuando le conocí llevaba 20 años en una silla de ruedas, ya había visto mucho y había aconsejado a gente. También fue consejero de gente con alcoholismo.

Antes de él, usted ha retratado a muchos personajes marginales. ¿El cine social ayuda a desintegrar prejuicios? 

Sí, creo que sí ayuda. Creo que si conoces a los personajes mejor, tienes una relación diferente con ellos en la vida real.

Y en la vida real, usted conoció al dibujante y le entrevistó para la película, ¿cómo era? 

Creo que lo mejor de las entrevistas con John Callahan es lo que Joaquin Phoenix captó de su forma de moverse en la silla de ruedas, de cómo usaba la silla. Él habló con nosotros de la muerte, pero no lo hizo en las entrevistas. Hacía todo el tiempo juegos de palabras e inventaba chistes. Pensaba mucho las cosas, porque quizás podía usarlo, estaba siempre trabajando hasta cuando estabas bromeando con él. Le gustaban las cosas graciosas y ridículas del mundo, porque eso era lo que ayudaba a su imaginación y sus dibujos.

Escena de la película ‘No te preocupes, no llegará lejos a pie’ sobre el viñetista John Callahan.

De la vida de este artista, usted decidió contar el accidente, la desintoxicación y cómo brotó su arte, ¿por qué? 

Hubo tres partes de su vida. Su infancia, interesante y graciosa. Creció en un pueblo pequeño de Oregón. Y la última parte de su vida, aclamado como dibujante, estaba tratando su relación el público, tenía un programa en televisión, era una celebridad. Estaba tratando de hacer llegar sus dibujos a periódicos de todo el mundo, publicaba libros. Pero en el medio estaba su accidente, verse permanentemente en una silla de ruedas, apenas podía moverse, solo sus hombros y manos. Y la peor parte que fue el alcoholismo, que fue la causa de su tetraplejia. Además, siguió bebiendo, sin darse cuenta que quizás ese era el problema y no la tetraplejia. Y cuando dejó el alcohol, salió a florecer su arte de dibujante. Así que la parte de en medio parecía ser la historia principal.

Aquí se ha reencontrado usted con Joaquin Phoenix… 

Ha sido genial. Él es genial. Cuando le conocí estaba haciendo ballet y era un skater. No actuaba. Cuando hicimos Todo por un sueño juntos fue una gran experiencia. Hacer esto ahora ha sido genial. En esta película había muchas cosas difíciles de entender para las que ha tenido que usar su imaginación y su instinto.