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Hightown 'Hightown' se mueve entre "la oscuridad de la adicción" y la búsqueda de "redención"

Starzplay estrena este domingo 'Hightown', serie creada por Rebecca Cutter que se adentra en el mundo de la adicción y la rehabilitación con un caso de asesinato como hilo conductor.

'Hightown' la serie creada por Rebecca Cutter que se adentra en el mundo de la adicción y la rehabilitación. / Starzplay.
'Hightown' la serie creada por Rebecca Cutter que se adentra en el mundo de la adicción y la rehabilitación. / Starzplay.

Hightown es un barrio de Cape Cod (Massachusetts) alegre, pintoresco y carcomido por las drogas en el que reside y sale de fiesta la agente del Servicio Nacional Costero de Pesca Jackie Quiñones, una mujer con problemas de adicción a la que encontrar a una chica muerta en la playa después de una noche de excesos y sexo con otra desconocida más le cambia la panorámica de su vida. Obsesionada con dar con el culpable, comienza por intentar poner orden en el caos de su existencia entrando en rehabilitación. Así arranca Hightown, serie protagonizada por Monica Raymund de la que su protagonista, en una conversación telefónica con varios medios españoles para hablar del estreno de hoy en Starzplay, destaca su punto de vista femenino y el retrato que hace de la adición y el mundo de las drogas.

"Creo que es algo importante en relación con otras series", señala Raymund sobre la mirada femenina en una ficción que cuenta detrás con el nombre de Jerry Bruckheimer en la producción. Sobre la trama y ese universo propio que genera Hightown comenta que resulta especialmente interesante el contraste de "la fiesta, el colorido del Carnaval y que todo el mundo va allí a divertirse" al tiempo que se retrata "la oscuridad de la adicción" y cómo "los personajes están batallando con su propia oscuridad, tratando de sobrevivir".

La acción está ambientada en un lugar que su creadora, Rebecca Cutter, conoce muy bien y en un "submundo" que, por desgracia, también ha vivido en primera persona. "La creadora del show ha hablado abierta y públicamente de su experiencia. Es una mujer que sabe de lo que está hablando y tiene recursos para contarlo y una conexión personal con la historia. Eso es un regalo", señala Raymund.

Cape Cod es tan protagonista como lo pueden ser Jackie Quiñones y Ray Abruzzo (James Bagde Dale), pero lo cierto es que lo que ocurre en esta península localizada en Massachusetts podría suceder en cualquier otro punto de la vasta geografía estadounidense, como apunta la actriz. Lo interesante aquí es el tono usado para adentrarse en el drama de hacer frente a una adicción e intentar superarla —si lo consigue o no se verá a lo largo de la temporada—.

Raymund lo describe como "un retrato poético, realista, oscuro, complejo..." y, en cierta medida, es lo que se aprecia en los dos primeros episodios vistos antes del estreno de hoy. Como dice su protagonista, "la recuperación es caótica, da miedo... y esta serie hace un trabajo realmente hermoso mostrando cómo de caótico es". No idealiza, pero tampoco señala o criminaliza. Va un poco más allá ahondando en el por qué y en las diferentes situaciones que llevan a alguien a beber de manera compulsiva o consumir narcóticos.

Las razones por las que un actor se involucra en un proyecto u otro, más allá de las económicas obvias, pueden ser muchas y variadas. En el caso de Raymund, que aterriza en Hightown como protagonista tras su paso de varias temporadas como Gabriela Dawson en Chicago Fire, explica que para ella este cambio de registro convierte al proyecto en el que ahora está involucrada en uno "muy personal" por su propias circunstancias y biografía.

"No es muy habitual ver a una mujer latina queer interpretar a una mujer latina queer", apunta. La actriz, de madre dominicana, describe a Jackie Quiñones como "una mujer que sufre y busca redención". Una redención que pasa por dejar atrás el alcohol y la droga junto con los problemas personales que le arrastraron a ese mundo y su comportamiento autodestructivo. Es el camino marcado para lograr enfocar toda esa energía que rebosa en resolver un crimen que en realidad no es su cometido y le provocará más de un encontronazo con el otro agente, este sí policía al uso y del departamento de narcóticos, James Badge Dale. Su particular relación forma parte de la trama y del desarrollo del caso, porque ella no es la única que tiene problemas. "Todos los personajes están luchando con sus propios demonios", sentencia Raymund.

Sobre si se pondrá tras la cámara de nuevo —lo ha hecho varias veces con anterioridad—, no será en Hightown por ahora. "Estoy trabajando en un par de cosas ahora. A ver si salen a la luz el año que viene. Me encantaría dirigir más episodios para la televisión, pero no sé si me gustaría dirigir un episodio de esta serie, ya que el personaje es muy personal", comenta.