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La irreverencia de 'El llanero solitario'

EE.UU. no perdona que se haya hecho comedia con la historia oficial y con su sentimiento patriótico. Crítica y público han despedazado la película, que se estrena hoy en España

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Prácticamente todo lo que el público de EE.UU. detesta, lo que siente como una agresión directa a su patriotismo sagrado, lo que jamás perdona, está en pequeñas dosis y disfrazado de sentido del humor en la nueva versión de El llanero solitario. Y al ‘pecado' su ‘castigo', la crítica la ha despedazado y los espectadores han ignorado su existencia.

La película, que ha costado 250 millones de dólares (sin contar los aproximadamente 175 millones destinados a la promoción, según datos de The Hollywood Reporter), ya augura un futuro con unas pérdidas de unos 150. No son buenos tiempos para tal ‘profanación' y el equipo de las millonarias entregas de Piratas del Caribe lo está comprobando.

Irreverente, descarada, casi blasfema para los norteamericanos, además es demasiado larga y, por momentos, desatinada, para el resto del público. Aún así, tiene cierta gracia. Escuchar el himno de Estados Unidos mientras en la pantalla se está viendo cómo se parte por la mitad una pancarta que luce el lema: 'Una nación unida' tiene su sorna.

La película ya augura un futuro con pérdidas de unos 150 millones de dólares

Es un tono de burla que en El llanero solitario se reprime solamente cuando se habla de cuestiones importantes, como la matanza de indios o el robo de sus tierras, la construcción del ferrocarril gracias a mano de obra china maltratada y casi esclavizada o el precio que pagan la naturaleza y el Planeta por nuestro progreso. Producida por Jerry Bruckheimer, dirigida por Gore Verbinski y protagonizada por Johnny Depp y Armie Hammer, la película se la juega con un público demasiado entregado a los peores tópicos americanos.

A la crítica -que ha calificado el filme de artificioso- y a los espectadores se ha unido también el dibujante de los tebeos desde hace cuatro años, Esteve Polls, un creador que vive en Sant Cugat del Vallés, desde donde ha dinamitado las intenciones de Verbinski. 'El llanero solitario -ha dicho- es un personaje serio'.

Y darle la vuelta a eso es algo, por lo visto, inaceptable, una transgresión que el director y su equipo han cometido. El mítico ranger de Texas enmascarado, cargado de sentido de la justicia y absolutamente recto en su moral es, en la película y en manos del joven actor Armie Hammer, un ingenuo demasiado inocente, que tarda siempre un par de segundos más que el resto en enterarse de lo que pasa.

'La película es increíble, un gran filme épico, con mucho sentido del humor', señaló el productor

El que controla aquí es su compañero, el indio (Johnny Depp), que ha recuperado su nombre original, Tonto, dejando de lado el de Toro, que desde la serie original se prefirió para evitar malentendidos con las audiencias de España y Latinoamérica. Tonto no es ni de lejos el ‘tonto' de la historia, al menos no tanto como el enmascarado y otros personajes. Y para completar la ‘irreverencia', el hermoso e inteligente Silver, el caballo blanco, compañero inseparable del hombre del antifaz, en la versión de Verbinski es un animal alucinado, desquiciado, que habitualmente aparece por las alturas.

'Creo que reseñaban la inversión de la película, no la propia película', señaló el productor Jerry Bruckheimer refiriéndose a la reacción de la crítica y la prensa de EE.UU. 'No es muy afortunado, porque la película es increíble, es un gran filme épico, con mucho sentido del humor.

Es del tipo de películas que los críticos pasan, la reseñan, y en unos años verán que se han equivocado'. A estas palabras de cierto desconsuelo se une la aflicción del propio director, Gore Verbinski, que ha repetido hasta la saciedad que se hicieron muchas proyecciones con público antes del estreno y en todas hubo una reacción entusiasta.

Ha sido, sin embargo, el actor Johnny Depp el que ha respondido con auténtico cabreo y ha culpado a la crítica del resultado en taquilla de la película. Según él, los periodistas y especialistas americanos escribieron incluso antes de verla, 'ellos esperaban un blockbuster. Yo nunca tengo ese tipo de expectativas. Nunca las tengo. Yo creo que Gore Verbinski ha hecho una película muy valiente'.

'Yo creo que el director ha hecho una película muy valiente', aseguró Johnny Depp

Muy brava, desde luego, y cargada -absolutamente repleta- de referencias cinematográficas. El llanero solitario le sirve a su director para rendir homenaje a los más grandes, desde el inmenso John Ford y sus mejores western con Centauros del desierto a la cabeza, pasando por los Monty Python y el conejo carnívoro y peligrosísimo de Los caballeros de la tabla cuadrada, hasta el genial Buster Keaton de El maquinista de la general. Ello sin olvidar a otros como David Lean, Francis Ford Coppola, Clint Eastwood, Quentin Tarantino, Newman y Redford o incluso Tommy Lee Jones en su versión-director con Los tres entierros de Melquíades Estrada.

A lo que no rinde homenaje el filme es a la versión oficial de la historia de EE.UU. ni al desproporcionado sentido patriótico de los norteamericanos. El ranger enmascarado que creó George W. Trendle y después desarrolló el escritor Frank Strike en los años treinta, legendario héroe justiciero de ese país se ha convertido en manos de estos ‘descarados' creadores en un tipo mucho más divertido y entrañable, en una especie de Robin Hood del Oeste, donde, como dice Tonto, 'la enfermedad de la avaricia ser fuerte'.