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El 'asustante' de González-Sinde sorprende a los editores

Miembros de la industria editorial en España subrayan el desconocimiento que tiene la ministra de Cultura sobre los libros en Internet

PAULA CORROTO

"Es asustante que los libros circulen libremente por la Red". Con este adjetivo de nueva creación -no está admitido en el diccionario de la RAE-, la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, expresó su preocupación por la incipiente digitalización de los libros, una actividad que cada vez toma mayor forma en España.

Estas declaraciones, realizadas en el I Congreso de Economía y Cultura que se celebra en Barcelona, no gustaron entre los expertos de la industria editorial digital. De hecho, según manifestó Arantxa Mellado, directora de Ediciona.com, "la ministra tiene un desconocimiento total de la digitalización de los libros. ¡Si hasta la Biblioteca Nacional ya está poniendo en Internet todo su fondo!".

Para Ángel María Herrera, director de la editorial digital Bubok.com, la negativa a que los libros no estén en la Red es mucho más grave, ya que "cuando falta oferta digital es cuando surge la piratería, que es lo que pasó en la música. La industria siguió adelante con el cedé de 20 canciones cuando el usuario pedía otra cosa". Precisamente, Herrera señala que el gran problema de González-Sinde con el mundo de Internet, reside en que "todavía no se ha sentado con nosotros a hablar".

En el fondo del debate están los derechos de autor en los libros digitalizados -no digitales-, una polémica que ya abrió Googlebooks y que intentó cerrar con su famoso acuerdo con los editores y escritores nortemericanos.

El experto Javier Celaya señala "una necesaria reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que exija un respeto a estos derechos". Para Herrera, las que tienen que definirse son "las editoriales, ya que ya existen tecnologías como la DRM que garantiza una descarga libre y una protección de los derechos".

Por su parte, Arantxa Mellado, va más allá: "En las editoriales todavía hay muchos dinosaurios que no se han enterado de que el concepto de libro va a cambiar. Habrá que probar nuevos modelos. En EEUU, ya hay muchos autores que regalan sus libros en la Red".