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SANT JORDI

Catalunya recupera Sant Jordi, aunque con una versión a medio gas

La Cambra del Llibre y el Gremi de Floristes se conjuran, coordinados con el Procicat, para celebrar una 'diada' con los tradicionales tenderetes sin dejar de mantener las distancias de seguridad y medidas contra la covid. 

23/07/2020.- Aspecto de uno de los pocos puestos callejeros de venta de libros del centro de Barcelona este jueves, cuando Cataluña celebra una jornada atípica de Sant Jordi, en un 23 de julio que debía resarcir al sector del libro y de la flor de las pér
23/07/2020.- Sant Jordi 2020. EFE/Marta Pérez.

El Sant Jordi de este año será diferente, pero será. Después de quedarnos sin la gran fiesta del libro y la rosa en 2020 por culpa de la pandemia del coronavirus, y tras el intento relativamente fallido de organizar una diada alternativa el pasado 23 de julio, este año por fin las calles vuelven a llenarse de puestos de libros y de rosas. Fueron necesarias muchas horas de reuniones entre la Cambra del Llibre y el Gremi de Floristes y el Procicat para encontrar el modelo que permitiese celebrar este día sin poner en riesgo a la ciudadanía. Gracias a este esfuerzo se aprobaron protocolos específicos para celebrar una fiesta descentralizada en toda Catalunya, de acuerdo con la realidad de cada municipio, y con planes específicos para Barcelona y las capitales de provincia, Girona, Tarragona y Lleida. En estas y en otras grandes ciudades se han habilitado espacios perimetrados con tenderetes de libros y de rosas, y firmas de los autores, además de autorizar a librerías y floristerías a instalar sus puestos delante de las tiendas. 

Este año por fin las calles vuelven a llenarse de puestos de libros y de rosas

"Tendremos un Sant Jordi en la calle con puestos y con firmas, pero también un Sant Jordi ordenado", aseguró Patrici Tixis, presidente de la Cambra del Llibre en la rueda de prensa de presentación de la diada de este año. Tanto Tixis como Carme Ferrer, presidenta del Gremi de Llibreters, y Joan Guillén, presidente del Gremi de Floristes, coincidieron en señalar las ganas de la gente de salir a la calle para celebrar una de las fiestas populares con más tradición y seguimiento en Catalunya. "Hace días que Sant Jordi, como la primavera, se siente en el aire", resumió Tixis.

En las librerías ya hace días que han notado que se adelantaban las ventas. "Y esto va muy bien para esponjar y evitar las aglomeraciones de otros años", asegura Ferrer. Lo confirma Xevi Noya, responsable de la histórica librería La Garba, de la Barceloneta. "La diada se presenta muy bien, hay muchas ganas de Sant Jordi", asegura el librero, que en los últimos días ha visto cómo mucha gente reservaba ya sus libros para poder beneficiarse del descuento asociado a Sant Jordi. Entre los que más se han pedido están las últimas novelas de María Dueñas, Jaume Cabré, Eduardo Mendoza y Xavier Bosch, además del libro del doctor Oriol Mitjà, señala Noya.

La Cambra del Llibre –explica Patrici Tixis– aspira este año a alcanzar el 60% de las ventas de 2019, tras la debacle del año pasado. Y es que la campaña de Sant Jordi en 2020 se vio claramente afectada por el confinamiento, a pesar de que iniciativas como la de Llibreries Obertes o la jornada del 23 de julio –sin recintos perimetrados, pero con tenderetes frente a las librerías– contribuyeron a aligerar la situación económica de estos establecimientos. 

En las librerías ya hace días que han notado que se adelantaban las ventas

Para las floristerías, este 23 de abril también se presenta con muy buenas expectativas. "Este año todo el mundo podrá ir a buscar la rosa, y la gente tiene muchas ganas de salir", explica Elvira Casasús, de Noves Flors. Esta floristería, ubicada en pleno Eixample, ha visto ya en los últimos días cierto movimiento y algunas reservas, aunque, tal y como explica Casasús, la mayoría de gente acude a comprar la rosa el mismo día de Sant Jordi. Como es tradicional, la rosa roja seguirá siendo la gran protagonista, aunque también tienen salida las rosas blancas, amarillas y de otros colores.

Según el presidente del Gremi de Floristes de Catalunya, en esta campaña se esperan unas ventas de entre 3,5 y 4 millones de rosas, lo que representaría el 50% de las ventas de un Sant Jordi normal, como el de 2019. La pandemia, junto con fenómenos climáticos en los países de origen –como La Niña–, ha tenido un impacto en la producción y distribución de estas flores, por lo que este año habrá menos rosas disponibles.

Un Sant Jordi ordenado y seguro 

La fiesta de Sant Jordi de este año, de acuerdo con los protocolos validados por el Procicat, permitirá celebrar un Día del Libro descentralizado, que evite aglomeraciones y que ofrezca todas las garantías sanitarias. Los protocolos contemplan que, durante la jornada, los puestos de libros y de rosas sean exclusivamente de profesionales del sector del libro y de la floristería. Cada municipio ha adaptado la fiesta a sus características. La celebración se inició, en algunos municipios, el pasado miércoles, mientras que otros aprovecharán el fin de semana para dar continuidad a la celebración. 

La fiesta de Sant Jordi de este año permitirá celebrar un Día del Libro descentralizado

En Barcelona, el plan específico permite a librerías y floristerías poner un puesto frente a su establecimiento desde el pasado miércoles y hasta este viernes. Además, se han habilitado 11 espacios en la vía pública perimetrados, con puestos de libros, rosas y firmas de los autores [ver mapa]. Estos espacios, gestionados por la Cambra del Llibre, cuentan con controles rigurosos de acceso y de aforo, y establecen un circuito de sentido único para garantizar la máxima seguridad. 

Los espacios se han ubicado en diferentes zonas de la ciudad para evitar desplazamientos y asegurar que todo el mundo pueda comprar libros y rosas cerca de su casa, si bien tres de los diez distritos de la ciudad han quedado finalmente sin un espacio asignado –Sants-Montjuïc, Horta-Guinardó y Nou Barris–. Los espacios perimetrados se encuentran en el Passeig de Gràcia –entre la Ronda de Sant Pere y la calle Aragó–, el Passeig Lluís Companys, los Jardinets de Gràcia, la Plaça Reial, la Plaça de Valdívia, la Plaça de la Vila, la Plaça de Sarrià, los Jardins Centelles del Palau Macaya, la Plaça Universitat, la Plaça Orfila, y el espacio entre la Rambla del Poblenou y las calles Pallars, Llacuna y Pujades. En estos espacios hay 180 puntos de venta de libros y rosas y 31 espacios de firmas de escritores, a los que hay que sumar los 490 puestos que se han podido ubicar delante de librerías y floristerías. 

El Gremi de Llibreters de Catalunya ha habilitado en su web un minisite en el que se puede consultar tanto el lugar de las firmas en Barcelona como los horarios. 

Los espacios se han ubicado en diferentes zonas de la ciudad para evitar desplazamientos y asegurar que todo el mundo pueda comprar libros y rosas cerca de su casa

El plan para poder celebrar un Sant Jordi seguro y descentralizado se ha trabajado conjuntamente con los departamentos de Salut e Interior y ha sido aprobado por el Procicat. En las localidades de menos de 5.000 habitantes, además de los puestos de librerías y floristerías, también se ha autorizado a las asociaciones locales que monten sus tenderetes. No así en las grandes ciudades, donde los espacios perimetrados se reservan únicamente a los profesionales de ambos sectores y las entidades no pueden instalarse en la vía pública. La única excepción será la ciudad de Girona, donde la protesta de una quincena de asociaciones consiguió que el Ayuntamiento cambiase de opinión y las autorizara a instalarse en el Parc de la Devesa, dando continuidad a la feria de libros y rosas instalada en la explanada de la Copa. 

En la ciudad de Lleida, los puestos de libros y flores también son este año solo de profesionales, y se concentran en la avenida Francesc Macià, con la posibilidad de extenderse hacia la Rambla Ferran. Y algo parecido pasará en Tarragona, donde se ha habilitado un espacio perimetrado para profesionales en la Rambla Nova.

'Boom' de las librerías en Barcelona 

Este Sant Jordi será el primero para la recién estrenada librería Finestres. Situada en la calle Diputació, se suma a las que abrieron en plena pandemia, provocando un boom sin precedentes en la ciudad. Solo en 2020, abrieron en Barcelona Ona Llibres y Byron; Fahrenheit 451, que ocupa el local de la Negra y Criminal; Restory, de libros de segunda mano; ArtsLibris, de libros de artista; La Piccola de Sarrià, de cultura italiana.