Este artículo se publicó hace 9 años.

Miguel de Lira: "La crisis fue un pretexto para minar lo público"

Miguel de Lira: "La crisis fue un pretexto para minar lo público"
Patricia de Lorenzo y Miguel de Lira, en 'Eroski Paraíso'. / FOTO:  MATTEO BERTOLINO

-Actualizado a

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De niño, ¿qué quería ser de mayor?

Precisamente, bajo el paraguas de Chévere se representa en Galicia Goldi Libre, sobre un insumiso que es encarcelado durante el felipismo. En realidad, César Goldi se interpreta a sí mismo, pues en 1993 fue condenado a dos años, cuatro meses y un día.

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Había que ser muy valiente para negarse a hacer tanto el servicio militar como la prestación social sustitutoria.

En Eroski Paraíso, preservan el humor, pero la denuncia es menos evidente.

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¿Por qué Muros? ¿Quién llegó hasta allí?

Su Paraíso era nuestra A Revolta, que ahora es un pecio en tierra. Galicia está sembrada de naves abandonadas que antes albergaban salas de fiestas, aunque algunas resisten y muchas se han reconvertido en otros negocios, como mueblerías o supermercados. La nómina es extensa: A Vieira, en Ponteceso; Lennon, en A Estrada; Donadana, en Touro; Skala, en Lalín...

¿Patrocina la obra?

La gente se veía de domingo a domingo y se casaba a los veinte, treinta o cuarenta días de relación. O sea, que podían llevar un par de años saliendo, pero en ese tiempo sólo se habían visto contadas veces. De la discoteca, al altar.

Hablaba antes de una obra de teatro con muchas capas. En el corazón de la cebolla, hay una denuncia velada: Antonio regresa a casa, mientras que el hijo de una vecina, ingeniero, se va a Berlín a fregar platos. Cuando algunos emigrantes tratan de volver, las nuevas generaciones, más formadas, se siguen viendo obligadas a marchar al extranjero. Si no es crítica social, sí realismo trágico.

Han almoldado la obra a la realidad, y no la realidad a la obra.

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Eroski Paraíso es hiperrealista: Ken Loach, en clave de comedia.

Muy peterpanesco. Un soñador.

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Además del Atlántico, ¿cuál era el horizonte para un niño de Lira?

¿Cómo llega al teatro?

Y dejó atrás el molino de Lira, el pueblo de Muros donde nació...

¿Y su padre?

Su anterior obra, Eurozone, ya mostraba las dentelladas de unos Reservoir Dogs financieros.

Si no fuese por el colchón de las familias...

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Qué paradoja: la gente perdió sus tierras para que se construyesen embalses, y ahora son asaltadas por las eléctricas a plena luz.

El colmo ha sido el impuesto al sol.

¿Cómo se hace teatro a la contra?

¿Un actor nace o se hace?

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Eroski Paraíso es cine dentro del teatro, y ustedes dan vida a personajes de la calle que no saben actuar ante una cámara. Como sucede en ambos terrenos, el actor debe mentir para resultar natural e, incluso, para parecer amateur.

Ignacio Vilar, director de A esmorga, dedica la película a su hermano Carlos, “que vino del Caribe por la fuerza de la aldea gallega”. Hay emigrantes que quieren volver, pero la barrera del desempleo frena la vuelta a casa. ¿Galicia es Saturno vomitando a sus hijos?

Y las condiciones económicas pueden ser peores que las de sus padres obreros.

¿Resulta más difícil hacer reír que hacer llorar?

¿Qué prefiere?

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Cuando un actor interpreta escenas de sexo, ¿pone en práctica sus habilidades adquiridas en la vida real o se mete en la piel del personaje y que sea lo que dios quiera?

Supongo que la mayoría saldrá ganando en la ficción.

El mundo del cine es caprichoso. Ahí tiene a Karra Elejalde, que cayó en el pozo del olvido hasta que fue rescatado por Ocho apellidos vascos. Y a partir de ahí…

No habrá Ocho apellidos gallegos

¿Usted también quiso dejar de ser Currás, el personaje de Mareas Vivas (TVG)?

Dar el salto desde Galicia o desde otras geografías es complicado. Hay actores que han dependido de un papel secundario que les dio a conocer o y otros que obtuvieron cierto reconocimiento a una edad tardía.

¿Javier Bardem o Luis Tosar?

Fundó Chévere en 1986. ¿Cuál es el secreto de su lozanía?

¿Teatro o cine?

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Eduardo Blanco Amor sacó del armario la homosexualidad en la novela A esmorga. Corría el año 1959 y no se publicaría en Galicia hasta 1970.

Como soldados japoneses en una isla del Pacífico tras la Segunda Guerra Mundial.

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¿Por qué esa atracción de sus protagonistas por el barraquismo vital?

¿Nunca máis?

Henrique Mariño

Redactor de Culturas y Memoria en 'Público'. Antes pasó por 'El Correo Gallego', Cadena COPE, Agencia EFE, 'La Voz de Galicia', 'El Mundo', 'Spain Gourmetour' y 'ADN.es'. También ha colaborado, entre otras publicaciones, con las revistas 'MAN', 'Números Rojos', 'DT', 'Táboa Redonda' y 'Luzes'.

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