nO OLVIDAMOS PALESTINA
"Bajarse de un festival no afecta directamente al ente sionista, pero sí conciencia a la población"
Entrevista a los raperos madrileños Ill Pekeño y Ergo Pro sobre su viaje a Palestina y su renuncia a los festivales vinculados al fondo KKR.

Madrid--Actualizado a
Dentro de un mundo del rap que se aleja cada vez más de las raíces del hip hop y se desdibuja bajo el término de "música urbana", los raperos Roberto Osahon y Alejandro Fernández, más conocidos como Ergo Pro e Ill Pekeño, siempre han tenido claro su mensaje. Desde Madrid Sur, Peke de Orcasitas y Ergo de San Cristóbal, los integrantes del colectivo Mafia Gregoriana defienden el orgullo de ser de clase obrera, relatan la realidad diaria de sus barrios y denuncian el auge reaccionario actual. Ya lo decía Ill Pekeño en San Cucufato en 2019: "Uh, no lo borré por el recuerdo y ahora me enervo, fachas rapeando, primo, esto no es serio".
En sus rimas y conciertos también hay espacio para otras reivindicaciones políticas. En su último gran show en la sala madrileña La Riviera no se olvidaron de sus clásicas proclamas contra el alcalde Almeida, Ayuso, Alvise y el genocidio en Gaza al grito de "Palestina libre". La relación del dúo con la causa palestina se remonta desde sus inicios en la música cuando en 2017 Ergo Pro ya proclamaba en su canción P.L.O. Style: "Filosofía y disciplina estilo ramadán. Antisionista Palestina libre Arafat".
¿De dónde os viene, si os acordáis, ese primer contacto o acercamiento con la causa palestina?
Ergo Pro: Yo conecté con la causa cuando empezaron a haber atentados en Israel con la Segunda Intifada y los veía en el telediario de La 1. Al entrar en el instituto, ya sí empecé a ver documentales, a leer un montón a Edward Said y a partir de cuarto de la ESO conecté de forma personal. Era una cuestión de empatía.
Ill Pekeño: Yo a partir de que el afro [Ergo Pro] dijera en esa barra de P.L.O. Style 'Antisemita, Palestina, libre, Arafat' y también gracias a ciertos amigos, que están implicados, me empecé a interesar y, sobre todo, a informarme. Lo mío ha sido más, a lo mejor, a partir de los 20 años, para bien o para mal.
Entre las distintas iniciativas que hay dentro de la música destaca la popularidad del festival Grimey x Palestina. Un día solidario lleno de conciertos, principalmente de rap, celebrado en Rivas-Vaciamadrid (Madrid) y del que la recaudación se destina íntegramente a financiar acciones en favor de los palestinos. Ya que desde las primeras ediciones habéis estado presentes, ¿cómo surgió esa idea del festival y de qué forma ayuda?
Ill Pekeño: Yo el primer recuerdo que tengo de ese festival es de 2015 o 2016 y era por el Sáhara. Yo recuerdo ver ahí al rapero francés SCH. Los conciertos los organiza la gente de Grimey [una marca de ropa afincada en Rivas-Vaciamadrid] junto con el Ayuntamiento, que es de izquierdas al estar Izquierda Unida. También está ahí metido nuestro booker, Bola Nueve. Y todo el dinero recaudado directamente va para la organización Pallasos en Rebeldía para realizar acciones en Palestina. En esos viajes que hacen, además de muchas actividades, llevan y facturan ropa para dársela a los niños.
Además de participar en el festival, en 2022 ambos viajasteis junto a la gente de Grimey y Pallasos en Rebeldía al territorio palestino de Cisjordania. ¿Qué situación o qué imagen se os quedo marcada de vuestra visita que todavía penséis en ella a día de hoy?
Ill Pekeño: Yo siempre cuento la misma, pero es que no se me olvida. Estábamos en Hebrón (Cisjordania) y vimos como un soldado israelí le pegó una patada a un niño que iba en una bici, cogió la bici y la tiró a la basura.
Ergo Pro: Lo que más me impactó y sobre lo que hice un hilo en Twitter fue sentir sentir el apartheid en tus propias carnes. Cuando ves los muros, los check points y te cuentan todas las estrategias que tienen de violencia contra el pueblo palestino. Ir por Palestina y ver que hay asentamientos de gente sionista en lo alto y tienen puestas rejillas porque les tiran basura y granadas de humo. Es flipante ver la falta de humanidad que puede haber en el mundo.
Algo que también se destaca de la población palestina es su resistencia.
Ergo Pro: Yo, por ejemplo, llegué con mi mentalidad occidental y compré en una tienda de allí y le quise dar las vueltas al tendero y me dijo que no. Luego lo volví a intentar, me volvieron a decir que no y pensé que allí no quieren limosnas. Ellos mismos te dicen que son pobres, pero no pobrecitos. También en uno de los campamentos que visitamos había un muro en el que ponía que algún día volverían a sus casas. Ese sentimiento de resistencia me hizo flipar.
En vuestro caso, también estuvisteis hablando con los raperos y cantantes de la zona. ¿En qué situación está la comunidad del hip hop o incluso de la cultura en Palestina?
Ergo Pro: Están allí silenciados. Si tú adquieres un poco de notoriedad siendo palestino y criticando al régimen, van a tu casa y te detienen. Allí te pueden detener sin causa durante tres años. Entonces, utilizan todas esas estrategias para callar al pueblo. De hecho, nosotros hicimos un curso con chavales para mejorar su camino artístico y su metodología. Para que no les persiguieran les explicamos que tenían que hablar con códigos, porque el vocabulario propio enriquece mucho y más en contextos de opresión. Por ejemplo, si viene un policía y dices '5-O' no se entera qué estás diciendo.
Ill Pekeño: Había un par de chavales que sí tenían su estudio ahí, bueno, su estudio, en casa tenían un ordenador con un micro, pero había otros que no tenían ni idea. Aunque es verdad que escuchan grupos parecidos a nosotros y te choca por los prejuicios que tenemos desde Occidente, que te los imaginas en el desierto. Además, la gente de Pallasos en Rebeldía nos llevó a dar un concierto a un pueblo y estuvo guay. Al final fue un poco aportar lo que podíamos.
También me habéis comentado antes de la entrevista que alguno de los chicos que conocisteis en Cisjordania han estado hace unos meses en Madrid.
Ill Pekeño: Desde Pallasos en Rebeldía hacen pequeños grupos y con algún tipo de autorización firmada por el consulado o alguna otra autoridad les dejan viajar. Casi todos eran niños pequeños, menores de 10 años, y vinieron dos o tres chavales así ya más mayores. Contactaron con Elio [Elio Toffana, rapero y actor madrileño] e hicieron una actividad con él. Yo también estuve con ellos y empezaron a seguirme en Instagram y vieron que me seguía el Morad. Se sabían todas las canciones en español y le escribí para que les mandase un saludo y se quedaron flipando.
En uno de vuestros últimos trabajos, junto a Saske, en la canción AMBU Ergo Pro relata que "Yo, joven Arafat, Volví de Palestina con todo el Mossad encima". ¿Cómo fue ver en primera persona la violencia ejercida por el Ejército Israelí? Y si se puede contar, ¿están relacionadas esas letras con algún problema que tuvisteis con las autoridades israelíes?
Ill Pekeño: Me acuerdo de un momento que parecía que se iba a liar con los soldados israelíes y el guía nos dijo: 'Vosotros no os preocupéis. Sois blancos, europeos y turistas, no os va a pasar nada'. Cuando fuimos a Hebrón, había mucho militar mirándonos y luego en los check points y en los aeropuertos nos registraron de arriba a abajo. Pero no es ni de lejos comparable con lo que sufren los palestinos. Por ejemplo, el último día dormimos en el campamento de refugiados de Aida y justo una semana o dos después de irnos de ahí hicieron un asalto y les dispararon con un francotirador.
Ergo Pro: La presión la sentíamos sobre todo en los check points y en el aeropuerto, que es a lo que se refiere la letra. Yo llevaba dos pañuelos palestinos comprados y entonces me miraron todo y me preguntaron ‘¿Tú sabes que es esto?’. Yo les expliqué que los había comprado aquí de vacaciones, que lo vendían en las tiendas y que también me había comprado monederos, una cachimba y un montón de cosas. Pero de repente me cogieron el móvil y me exigieron desbloquearlo. Me planté y le dije que que no era legal, pero el soldado me dijo ‘¿Tú te quieres ir de aquí?’. Así que le di el móvil, pero bueno que esto también me lo han hecho sus hermanos mayores, los yankees.
"Recuerdos graba'os en la retina. Kanouté celebra un gol por Palestina". Así recuerda Ill Pekeño en la colaboración junto a Natos y Waor y Delaossa en Montecarlo, un momento propalestino importante en el mundo del fútbol. Acciones como esta o vuestra renuncia y la de otros grandes artistas a los festivales vinculados al fondo KKR, ¿consideráis que son un camino importante para tratar de presionar cada vez más a Israel?
Ill Pekeño: Sí que lo considero una buena maniobra para concienciar a la población. Lo único que hay que mantenerlo, no vale que al que al año siguiente ya no se haga. Y no sólo tiene que ser con Palestina, también con el Sáhara libre y en todos los lados en los que se mine la libertad de la gente.
Ergo Pro: No creo que artistas bajándose de un festival afecten directamente al ente sionista, pero sí que considero que conciencia a la población sobre el genocidio y puede hacer llegar una presión importante. Ya estás viendo que no han reducido, sino han aumentado el número de bombas que caen y el número de muertos. Al final el que sufre siempre es un trabajador pobre, ya sea por Boko Haram o los sionistas de Israel. El que sufre siempre es alguien que no tiene casi nada para desarrollarse.
No obstante, da la sensación de que siempre sois los mismos los que colaboráis en el festival u os posicionáis en favor de Palestina. ¿Por qué pensáis que cuesta que más raperos u otro tipo de artistas se movilicen respecto al genocidio?
Ill Pekeño: Yo creo que en el 70% es egoísmo. Egoísmo en el sentido de que dicen, ‘yo voy a lo mío, me busco mi pan y ya está’. Y luego el 30% también es porque la gente no tiene ni idea y no se informa. Entonces, se creen que los palestinos son igual de malos que los israelíes.
Ergo Pro: La gente va a su bola y ya está. También habrá un porcentaje que no se querrá mojar para no cerrar patrocinios y futuros conciertos. O a lo mejor porque tienes un público más global en el que hay mucha gente más de derechas. Entonces, los que somos de izquierdas de verdad lo tenemos claro, pero hay gente que no tiene afiliación política ni tiene conciencia política. Al estar cegados por su individualismo, piensan: ‘Joder, es que si me bajo de aquí, no voy a cobrar este dinero y tengo que pagarme las cosas’. Es una reacción que cualquier persona puede tener, pero luego moralmente te van a reprobar porque es una movida muy fea que estén matando bebés. Chico, ponte a currar en otra cosa. A mí si me dicen ahora que voy a ganar dinero haciendo rap para un público que mientras estoy cantando me están tirando plátanos, me piro de allí. Y si no vuelvo a cantar, pues no me vuelvo a cantar.



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