Opinión
Podemos y la unidad

Por Anibal Malvar
Periodista
Será solo pálpito tuitero, pero percibo cierta decepción entre militantes y bases pata negra de Podemos tras los acuerdos por la unidad suscritos al sur de Despeñaperros. Hasta me falla la vista, y cuando veo el titular de este periódico contando que "Podemos se integra en Por Andalucía" mis ojos leen "Podemos se entrega Por Andalucía". Cosas del anarco-subconsciente que rige mis escasas entendederas.
Los más agoreros y desalentados llegan a aventurar la muerte del partido/antipartido que empezó a asaltar los cielos hace ya más de una década. Y que fracasó, añadirán algunos. Hondos amigos a los que respeto. Pero a los que no compro este funeralicio epitafio.
Será que ya me acecha la vejez y que chocheo. Pero en los casi cuarenta años que han pasado desde que entré por primera vez en los sótanos de un periódico como corrector de pruebas, jamás había asistido a una revolución mental como la que ha inoculado Podemos en tantas conciencias adormecidas. Podemos abrió la ventana de lo imposible a la secularmente acomplejada izquierda española. Después los arrojamos (o se arrojaron) por esa misma ventana. Entre asesinados y suicidas (que de todo ha habido), quizá Podemos ya solo sea cenizas. Pero aquella ventana hacia nuevos paisajes siempre quedará abierta. Intentarán tapiarla y la tapiarán, pero en las retinas permanecerá el recuerdo de que ahí afuera existen otros paisajes. Los paisajes de lo imposible, los únicos habitables.
Ahora que nos acecha la internacional fascista con sus ciberbulos, sus pedofilias y sus misiles tomahawk, aprendamos a defendernos con la impenetrable armadura de las quimeras. Podemos fue (o es) una aldeílla insignificante en el mapa, pero los gamusinos retoñan por todas partes, se reproducen por distintas geografías, culturas y continentes, con morfologías, razas, ideas, religiones y ateísmos diferentes pero hermanables. Prueba irrefutable de la existencia de estos gamusinos es el feroz empeño que ponen los poderosos en cazarlos.
Usar las urnas como barómetro del éxito o fracaso de un sueño es como valorar el arte por el volumen de ventas o la cotización en Sotheby's. Patrañas de negociantes y especuladores. Es algo que deberían tener en cuenta los enterradores de gamusinos antes de empuñar la pala.
Escribió el poeta Juan Gelman que un verso es incapaz de derribar una tiranía, y no puedo estar más en desacuerdo.
Ningún endecasílabo derribó hasta ahora / a ningún dictador o burócrata aunque / sea un pequeño dictador o un pequeño burócrata / y también explica que / un verso puede nacer del encuentro entre una piedra y un fulgor de otoño.
La política es poética o no sirve para nada. Es algo que aprendimos de los siglos. Los aprendizajes nunca se derrumban ni pueden ser derribados a cañonazos como las escuelas. Los bárbaros e ignorantes que nos acechan no lo saben, y por eso aún no están temblando. Así que dejaos de elegías y haced caso a Silvio Rodríguez, gamusino y cubano:
Esto no es una elegía
ni es un romance ni un verso
Más bien una acción de gracias
por darle a mis ansias
razón para un beso.
Una modesta corona encontrada en la aurora.
Nos vemos en cualquier Sierra Maestra.
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