Repion: "Nos encanta Shakira… peores cosas han hecho algunos tíos"
Marina y Teresa Iñesta presentan su nuevo disco, 201: "Nos gusta la originalidad, pero sin ser pretenciosas"

Madrid--Actualizado a
Marina (guitarra y voz) y Teresa (batería) empezaron a tocar a los nueve años y llevan media vida en la carretera. Nacidas en Camargo, un pueblo de Cantabria, en 1993 y 1996, las hermanas Iñesta lideran Repion, una de las bandas más solventes de su generación, aunque ya demostraron su precocidad y su pericia hace casi una década con Amapola dueles. Ahora presentan su nuevo disco, 201 (Mushroom Pillow): más guitarras contundentes, melodías adictivas y letras melancólicas pero rabiosas.
A los nueve años, su primera guitarra. ¿Juguete o instrumento?
Marina: El juego era cantar. Desde pequeñita he usado el instrumento para poder cantar, que es lo que a mí realmente me gusta.
Teresa: Y yo para poder escribir, porque cantaba muy mal.
Marina: Nunca he sido muy de enredar con la guitarra, porque lo que me apetece es componer. En ese sentido, hemos sido más creativas. Las letras son de ambas, aunque Tere tiene más facilidad para escribir unas barras perfectas.
¿Cómo han evolucionado sus letras?
Marina: Antes le dábamos muchas vueltas a las cosas, pero sin hablar de nada concreto.
Teresa: Cuando publicamos el disco Amapola dueles, éramos adolescentes. Una época en la que sientes con mucha intensidad y todo te parece muy importante, por lo que las canciones son más de corazón, como Los días más tristes. En Primera ruptura parece que se te cae el mundo al suelo. La bahía, sobre nuestra salida de Cantabria y el primer año en Madrid, es un drama total. Estoy muy orgullosa de ellas, pese a que hablan de cosas que relativizas cuando eres mayor, aunque con dieciocho años sí le dabas importancia. Sin embargo, en aquel momento, irme de Cantabria era lo más importante de mi vida.
"¡¿Qué habremos hecho para que hayan salido tan tristonas?!", pensarían sus padres. ¿Se crea mejor desde la alegría o desde la melancolía?
Marina: Nuestra madre nos lo ha dicho mil veces: "¿Pero tan tristes estáis? ¿Qué os pasa? ¿Por qué no escribís canciones más alegres?". Para crear, no puedes estar muy mal, porque entonces no te apetece hacer nada.
Teresa: Cuando estoy realmente jodida, escribo frases en el móvil y ahí se quedan. En ese momento, no tengo energía para desarrollar la idea. Sin embargo, te paras a observar más las pequeñas cosas. Como todo te molesta o te afecta, hay más hueco para reflexionar sobre situaciones que se acaban convirtiendo en historias y canciones.
Además de cantante y guitarrista, usted es enfermera, aunque ha aparcado su profesión. ¿Los músicos también precisan curas?
Marina: Muchas [risas]. Nosotras, las primeras. Necesitamos atender mejor nuestra salud mental, prestarle atención y cuidarla mucho. Y en las giras siempre viene bien tener a una enfermera, por si hay que pinchar un culo cuando alguien se queda afónico o por si se golpea contra un bafle. Una le quita hierro: "¡Venga, que no es nada!".
¿Son más sufridas las mujeres que los hombres?
Marina: Está claro.
Teresa: Nosotras somos muy luchonas, muy jabatas y muy espartanas. Si hay que conducir cinco horas seguidas, no paro. Si hay que cargar un amplificador, ya lo hago yo sola. Nos cuesta pedir ayuda. Muchas veces, como somos muy burras, queremos hacer el trabajo duro porque nos da la sensación de que todo el mundo es muy flojo.
¿Quién manda?
Marina: En temas de logística, Tere. En el local de ensayo, yo le doy mil vueltas a todo y ella es más pragmática. Sabe dirigir.
Ventajas e inconvenientes de ser hermanas.
Teresa: Musicalmente, hay mucha compenetración y comprensión, como una mente colmena.
Marina: A nivel de convivencia, no vivimos juntas para cuidar el proyecto y la relación como hermanas.
Marina fue guitarrista de Mikel Erentxun y Teresa canta y toca la guitarra en Aiko el Grupo y, hasta hace un año, la batería en Yawners. ¿Se han picado o sentido celos por desdoblarse?
Marina: Teresa nunca se pica. Yo soy más problemática.
¿Esa promiscuidad beneficia a Repion?
Marina: Sí. Teresa necesita a Aiko y, si no lo tuviera, le faltaría algo.
Teresa: Aiko el Grupo nació gracias a las canciones que no valían para Repion. Quería expresarme de otro modo y no podía obligar a mi hermana a que le gustara un tono, digamos, más jocoso.
Sus canciones entran con facilidad. ¿Cómo se equilibra esa instantaneidad con el poso?
Teresa: Cuando compones la canción, no sabes si la gente va a conectar al momento.
Marina: Nosotras intentamos conectar al momento con esa melodía. Tenemos que sentir algo y, si el sonido genera adicción, nos provoca ASMR. Y el mensaje tiene que ser potente, no valen las frases vacías.
Muchas de sus canciones apelan a lo sensorial, a la distancia corta, a las pequeñas cosas. Son más llovizna y norte que solazo y sur, aunque a veces asoma la tormenta guitarrera.
Marina: No lo voy a negar: me encanta cuando llueve en Madrid [risas]. Somos muy nostálgicas y pasionales.
Teresa: Desde pequeña me ha encantado escribir. Siempre me he fijado en la letra de las canciones y en la sonoridad de las frases, algo que aplico a Repion. Somos tan tiquismiquis que evitamos las frases vagas e incluso les tenemos manía a palabras como "lugar" o "corazón". Me molesta escuchar por primera vez una canción de otro grupo y saber cuál va a ser la siguiente frase.
¿De qué han tenido que despojarse para moldear un estilo propio?
Teresa: Con los años, hemos aprendido a adaptar el instrumento a la canción, que es sagrada y está por encima de todo. Llevamos catorce años sobre un escenario, tenemos el culo pelado y cuidamos la nitidez del sonido, pero no nos gusta el virtuosismo. La música no es una competición técnica, sino que tiene que servir al mensaje y a la emoción. Y, para lograrlo, a veces hay que restar.
Marina: Si componemos algo que recuerda a una canción ajena, nos alejamos de ese camino. Nos gusta la originalidad, sin ser pretenciosas. No buscamos la melodía más complicada ni la más rara del mundo. Bases y acordes sencillos: la magia está en la frescura.
Las han comparado con algunos grupos extranjeros, pero quizás sea mejor que ustedes mismas revelen sus referentes.
Teresa: Fiona Apple, Caroline Polachek, Big Thief, Mitski... Artistas que escriben, tocan y que cantan desde dentro. No quieren demostrar nada. Son puras. Sin pretensiones.
Marina: PJ Harvey, Alanis Morissette, Patti Smith… Y de pequeñas nos gustaba Amaral y La Oreja de Van Gogh.
Teresa: Está claro que no. Musicalmente, nos encanta Shakira, a pesar de lo que haya hecho o no haya hecho [en 2023, la artista colombiana admitió haber defraudado 14,5 millones de euros a Hacienda y aceptó pagar una multa de 7,3 millones]. Peores cosas han hecho algunos tíos y como si nada hubiera pasado…
201 es la salida de la autovía que conduce a Camargo, donde nacieron. ¿Es necesario trasladarse a Madrid para impulsar una carrera musical? Algunas bandas no se han movido de su tierra, como Triángulo de Amor Bizarro o tantos grupos de Granada.
Marina: Y los de Murcia: Arde Bogotá, Viva Suecia, etcétera. Nosotras somos una banda de carretera. Estamos todo el día conduciendo y no podemos permitirnos un chófer ni ciertas comodidades, por lo que en este momento nos resulta más práctico vivir en Madrid.
Teresa: Lo de tener que irse a Madrid es todo un tema. Hay una especie de urgencia. En mi caso, a los quince años sentí que debía venirme, porque aquí se parte el bacalao.
¿Cuánto pesa el entorno en su obra? ¿Se imponen más las referencias musicales?
Marina: Influye más el entorno, lo que ves por la ventana y las condiciones en las que vives, aunque también necesitas nutrirte escuchando música.
Sorprende su madurez ya en Amapola dueles, publicado en 2016. ¿Qué evolución perciben en las letras de sus canciones?
Marina: Antes usábamos mucho la metáfora y eran letras más poéticas y ocultas. Estructuralmente, hemos ido quitando capas y simplificado el estilo.
¿Cuál ha sido la mejor y la peor crítica que han recibido?
Marina: Nos han dicho que Ella Baila Sola es ahora Repion y Pereza, La Paloma.
¿Y una crítica positiva?
Marina y Teresa: ¡Esa crítica es muy buena! [risas]
¿Con quién les gustaría colaborar o formar una superbanda temporal?
Marina: ¡Guau, una superbanda temporal!
Teresa: Molaría tocar con Big Thief. Es un must.
Marina: Me encantaría meter instrumentos de música clásica: tocar con un coro góspel, con una filarmónica, con un cuarteto o con lo que se pueda. Si soy realista, me gustaría compartir escenario con Maika Makowski y su banda.
El fichaje por Mushroom Pillow ha impulsado su carrera. ¿Dónde se ven dentro de diez y veinte años?
Teresa: Con Repion me veo tocando hasta que el cuerpo aguante. Y espero que aguante al menos veinte años.
Marina: Yo también lo espero, aunque últimamente pienso en lo mucho que quiero a Tere y no me gustaría que la relación se deteriorase. Tenemos que cuidarla para que el grupo siga. Hay que ser conscientes de que Liam y Noel Gallagher de Oasis, por poner un ejemplo, a lo mejor se separaron porque se hartaron por el hecho de ser hermanos. Me da miedo que pase eso.
Teresa: Yo soy más confiada.
Marina: Y yo, más pesimista. Pero también es verdad que Liam y Noel eran unos cazurros y se la sudaba todo.





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