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Novedades Carminha: "En el rocanrol no hay clase media, o vives de puta madre o sobrevives"

El trío compostelano publica su cuarto disco, 'Campeones del mundo', en el que se sacuden el garaje-punk de sus inicios y apuestan por el pop bailongo, le pese a quien le pese

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Novedades Carminha publica su cuarto disco, 'Campeones del mundo' (Ernie Records, 2016). / LINO ESCURÍS

¿Por qué lo llaman punk cuando quieren decir pop? Novedades Carminha tiene un flamante cuarto disco por respuesta, Campeones del mundo (Ernie Records, 2016), una vuelta de tuerca musical en la que cabe el funky, una versión de Los Chunguitos, la cumbia, Devendra Banhart y un homenaje al crooner del fin del mundo, Pucho Boedo. Si el aliño no fuese suficiente, este trío compostelano con antecedentes punkarras y garajeros ha añadido a la ensalada la producción de Hevi, rapero y media naranja de Fluzo y Malandrómeda. Carlos (guitarra y voz), Jarri (bajo) y Xavi (batería) quieren demostrar que, más allá de la electrónica, el baile también casa con el rocanrol.

Lleváis diez años en Madrid. ¿Qué es lo más gallego de la ciudad?

Carlos: Madrid es un gran pueblo castellano, pero los gallegos tenemos la capacidad de juntarnos, como los ecuatorianos y los colombianos de mi barrio. Somos una comunidad enorme y, desde que nos llegamos aquí, por donde pasamos llegamos huella.

Jarri: El Cartel de Cali la llamaba la conexión gallega.

Carlos: Madrid no es la quinta provincia, porque ya está pillada, pero quizás sea la sexta.

¿Y lo más madrileño de Santiago?

Carlos: Conde Roa. El espejo en el que se mira el exalcalde del PP es el sector madrileti engominado.

Jarri: Lo más madrileño de Galicia es todo lo que sucedió a Fraga en el PP.

Carlos: Pero bueno, aquí echamos de menos ir a cantar rancheras a las tabernas de Javichi y Marcial.

Ninguno llegáis a los treinta. Pese a vuestra insultante juventud, idolatráis la cultura de viejo.

Carlos: Nos gusta la cultura popular. Hacemos música pop para que la gente pueda sentir lo mismo que nosotros cuando hacemos las canciones. Conceptualmente, vemos el rocanrol como música para bailar, divertirse, sudar y dejar aparcados por un rato los problemas cotidianos.

Jarri: Como se refleja en nuestras letras, siempre nos ha gustado empaparnos de cultura popular y hacer retratos sociales de lo que nos rodea.

Estáis en la pomada, pero le atizáis duro a los modernos.

Carlos: Tampoco es así, aunque algunos digan que somos “un puñetazo en la cara del postureo”. Más allá del poco texto que hay en nuestras canciones, nos gusta dejar un trasfondo para que cada uno interprete lo que quiera. Nos hace gracia abrir el timeline de una red social y ver que todo dios está desayunando de puta madre, mientras nosotros nos comemos una mierda de tostada después de tocar en un pueblo de Albacete. ¡Cómo son tan cabrones! Al final es envidia rancia…

Jarri: Somos hombres de nuestro tiempo.

Carlos: Nuestro público, en términos generales, no pertenece a ninguna escena concreta. Ahí tienes al tío que regresa a su pueblo el día de Navidad, víctima del éxodo rural, y te quiere contar todo lo que vio en Berlín. Eso nos toca los cojones porque no nos queda otra que aguantarlo, aunque luego le dediquemos una canción. Así, De vuelta de todo habla del escaparatismo y la sobreexposición. Hay carga crítica, pero ligera, porque no queremos sermonear a nadie.

Xavi: Que cada uno haga lo que quiera, ¿no?

Carlos: En nuestros últimos conciertos veías juntos a un encorbatado, a un punki y a personas que se podían ver retratadas en nuestras canciones. Esa transversalidad me parece muy interesante.

Os ha salido un disco mucho más bailongo.

Xavi: Es el concepto que resume el disco: baile a tope. Hemos apostado por trabajar el bajo y la batería. Si eso funciona y te hace menear el cucu, la cosa va bien. Si sólo te pide mover la cabeza, en plan melenudo, algo falla.

Jarri: Antes el asunto consistía en menear la cabeza, ahora en menear las caderas.

Xavi: Todo empezó cuando en los conciertos vimos a oficinistas y modernas bailando como descosidos Fiesta tropical, que no era precisamente la canción con más músculo. Entonces, pensamos: “Si nos mola y la gente se lo come, apostemos por esto”.

Julián Hernández os ha citado como banda a seguir. En origen, Novedades Carminha tenía un punto siniestroide, ¿no?

Xavi: Sí, porque (aparte de la conexión punk, la actitud y el localismo) Siniestro Total era peña de su momento y nosotros somos un grupo del ahora.

Carlos: Ambos contamos la verdad. Siniestro ponía los cojones sobre la mesa para contar su Vigo 1981 y nosotros intentamos hacer lo mismo para contar nuestro Madrid 2016.

Mientras ellos derivan hacia el blues, vosotros tiráis hacia otros terrenos, incluido el funky y la música negra.

Carlos: Sí, porque queríamos hacer un disco para bailar en clubes. Hevi, el productor, viene del hip hop y nosotros del rocanrol, pero buscamos los puntos que teníamos en común. El groove es imprescindible para poder bailar y, en ese sentido, los negros son los putos amos.

Tenéis pinta de verbeneros. ¿Os veis tocando en una orquesta?

Carlos: No. La verbena tiene un sentido del espectáculo del que carece otro tipo de música. A veces creemos que estamos haciendo alta cultura, lo cual es mentira. Queremos rescatar el concepto popular de tocar para la gente, por lo que reivindicamos ese punto de conexión que tenemos con la verbena.

Jarri: Este disco baila porque, gracias a Hevi, nos hemos centrado mucho en el ritmo.

Carlos: Buscamos el minimalismo de orquesta humilde, no echar capas y apostar por lo barroco, la explosión de luz y la potencia de sonido. Mejor pequeñito y sexi.

Jarri: Somos más de Los Satélites de los años setenta que de la Panorama de 2016.

¿Cómo os conocisteis?

Carlos: Jarri y yo nos conocimos a los trece años en las Brigadas Radikales del Compostela.

Jarri: Mejor dicho, eran las cenizas de las Brigadas Radikales. Nosotros llegamos al estadio de San Lázaro, fuimos al fondo sur y allí sólo había borrachos.

Xavi: Yo conocí a Jarri un par de años después. Llamé a una exnovia y me contestó él. Nos conocíamos de Santiago, donde tuve un grupo de street punk con tres skinetos que se llamaba Contra Legem, pero Novedades Carminha se montó cuando nos vinimos a estudiar a Madrid.

Carlos: Estamos reviviendo esa época, cuando no teníamos prejuicios y hacíamos lo que nos apetecía porque no había nada que perder.

Y cuando el Compostela descendió a Regional Preferente, os pasasteis al Celta...

Carlos: Lo intentamos con otros equipos, pero no pudo ser.

Jarri: Cerramos los ojos, apretamos los puños y nos dijimos: “Vamos a ser del Rayo”. No nos salió

Novedades Carminha son Xavi, Carlos y Jarri, autores de 'Campeones del mundo'. / LINO ESCURÍS

¿Habéis perdido fans por el camino o habéis soltado lastre?

Carlos: Si con cada disco que publicas no se te cae algo de público, lo estás haciendo mal, porque vas a asegurar, en plan conservador.

Xavi: Hemos ampliado el público, pero es algo que me resbala. No tengo interés en ser un grupo de culto ni una joyita de cara a la galería. Lo que mola es sacar discos que diviertan a la gente y generen pasta…

Carlos: Es que hemos invertido mucho en este disco. Nos ha salido muy caro.

¿Cuánto os falta para vivir desahogadamente de la música?

Carlos: Somos peña con vicios caros. Falta mucho tiempo para que podamos vivir a lo papichulo. Ahora sobrevivimos.

Jarri: La música es nuestra actividad principal, aunque durante el año hacemos otras cosas.

Xavi: En todo caso, es muy difícil compaginar esto con un trabajo estable. Aunque pueda parecer rancio decirlo, resulta imposible tener un curro de oficina. Todos somos autónomos y trabajamos en la farándula, donde resulta más fácil pirarse un martes o un jueves para tocar en no sé dónde.

Carlos: En el rocanrol no hay clase media. Están los que viven de puta madre y todos los demás.

¿Seguís siendo tan gamberros como antes o ya os habéis formalizado?

Jarri: Seguimos siendo unos hijos de puta.

Carlos: Nuestra fiesta empieza en el escenario. Nos pimplamos una botella de güisqui y luego vamos de copas por ahí.

Jarri: Pero salimos completamente serenos al escenario, ojo. Una vez allí, el vicio y la juerga los marca Xavi con las baquetas.

Carlos: Somos responsables porque la gente paga por escucharnos y no quiere vernos potar en el escenario. No disfrutamos nada del mito del yonqui. Es más rocanrolero poner un disco estando en pelotas con tu novia en la cama que chumarte de alcohol y levantarte todo sudado y con los pantalones puestos. Eso es una basura.

Jarri: Bueno, yo no pongo música en la cama porque me da la impresión de que hay alguien más ahí.

Xavi: No puede ser que te marquen el tempo.

Un mensaje para los que siempre dicen que “el primero era mejor”.

Xavi: Respetamos la actitud de quienes practican el “tú antes molabas”.

Carlos: Hay gente que quiere comer todos los días caldo, pero nosotros queremos dar otro tipo de menú. Si le gusta el primer disco, cojonudo, nos abrazaremos en el Bar Tolo, donde seguimos yendo a jugar al futbolín. A ver, nunca fuimos una banda de género. Los Buzzcocks y The Undertones son grupos de pop, aunque todo dios dice que son de punk rock. Las etiquetas son para los supermercados.

Jarri: Primero le gustábamos mucho a algunos punkis y después a algunos garajeros, pero siempre hemos hecho lo que queríamos, sin cerrarnos a nada.

¿Qué es lo peor que han dicho de vosotros?

Jarri: Algo muy malo y muy divertido a la vez: “Soy superfan vuestro, pero el disco nuevo es una puta mierda”. El chaval nos lo dijo el pasado fin de semana, dos días antes de que saliese el disco.

Carlos: Claro, no lo había escuchado. Que conste que adoramos a nuestros haters: ellos son el termómetro que marca que estás ahí de verdad.

Novedades Carminha actúa el 30 de abril en Fever Club (Bilbao), el 20 de mayo en el Festival Tomavistas (Madrid) y el 21 de mayo en el Festival de Cans (O Porriño). Próximos conciertos.