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Feria del Libro de Madrid

Las pequeñas editoriales denuncian discriminación y pérdidas económicas por la ubicación en la Feria del Libro

Las declaraciones del director de la Feria en las que confesaba que la decisión de situar a los pequeños editores en el islote central del recinto –donde se ha vendido un 40% menos– fue algo "estudiado" y no por sorteo como se hizo creer, han motivado la reacción del sector: "Peor que la declaración está siendo el silencio que le sigue".

Visitantes acuden a la Feria del Libro de Madrid, en el Paseo de Coches del Retiro, el pasado 22 de septiembre de 2021.
Visitantes acuden a la Feria del Libro de Madrid, en el Paseo de Coches del Retiro, el pasado 22 de septiembre de 2021. Kiko Huesca / EFE

El llamado "Espacio Experimental" está dando qué hablar. Las recientes declaraciones del director de la Feria del Libro de Madrid, Manuel Gil, en las que asumía que la decisión de ubicar a las editoriales más pequeñas en la isleta central del recinto –donde se ha vendido hasta un 40% menos– no era fruto de un sorteo, sino que "fue estudiada", ya tienen contestación por parte de las agraviadas.

A través de un comunicado, una treintena de estas pequeñas editoriales ha mostrado su malestar por las desafortunadas declaraciones del director, así como por la ausencia de algún tipo de explicación al respecto: "Peor que la declaración está siendo el silencio que le sigue".

La ubicación central, que "alternaba expositores, chiringuitos y casetas institucionales", ha supuesto un agravio comparativo con respecto a los grandes grupos editoriales cuyas casetas han ocupado los lugares preferentes de la Feria. "Teniendo en cuenta que la organización tiene perfectamente mapeado el espacio, cabe deducir que el 'experimento' no era tal, puesto que sabían cuáles serían las consecuencias y por eso nos mandaron allí", denuncian en la misiva.

Por parte de la organización de la Feria, y tras el malestar generado por las declaraciones de su director, no ha habido reacciones por el momento. Un mutismo que no ha hecho sino caldear aún más los ánimos del sector: "Ante semejante agravio comparativo hemos esperado, en vano, un comunicado que aclare lo sucedido, la promesa de que algo así no se repetirá y una compensación a los afectados, mediante devolución de la cuota de expositores o rebaja en la próxima edición". 

Los firmantes recuerdan en la misiva la importante labor que desempeñan en el ecosistema librero –"sacamos a la luz libros que otros no publicarían y a menudo apostamos por autores que luego ficharán por grandes grupos. Lo sabemos: son las reglas del juego y aun así jugamos"– y añaden, no sin cierta ironía, el impulso y la unión que este agravio les ha conferido: "A la organización de la Feria le debemos la energía con la que nos hemos puesto, justamente, a experimentar nuevas vías de organización en un momento de crisis en el que no podemos permitirnos que nuestro gremio, que debería ser nuestro principal aliado, nos dé la espalda".