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Ramoncín: "No he hecho un pacto con el diablo, soy el diablo"

El cantante madrileño celebrará su sesenta cumpleaños con la grabación de un nuevo disco, 'Descalzo entre ascuas'.

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Foto de archivo del cantante Ramoncín. / EFE

SEGOVIA.- El cantante José Ramón Márquez, Ramoncín, celebrará su sesenta cumpleaños "el 6.0", como le gusta decir, con varios conciertos en Madrid, la reedición de algunos de sus discos y la grabación de uno nuevo, "muy personal", al que va a llamar Descalzo entre ascuas.

"No he hecho un pacto con el diablo, soy el diablo", ha dicho en tono jocoso a los periodistas, dando a entender que no le gusta andarse con rodeos, mostrando un aspecto juvenil y transmitiendo su cariño a Segovia, donde ofrece un concierto mañana, y donde se "fabricó mi hija mayor", ha confesado.

Al autor del Rey del pollo frito, que también ha combinado la música con la televisión o la faceta de escritor, no le duelen prendas en decir que se equivocó por entrar en la Sociedad General de Autores (SGAE): "Me acarreó muchos y grandes disgustos, si no los más graves de mi vida".

Ahora, a punto cumplir los sesenta, sus esperanzas musicales "son las que son", aunque le gusta el oficio como el primer día, se vuelca en cada concierto, sea para cien o cinco mil personas, y en vez de plantearse el futuro a veinte años, lo hace a diez. Este año será de mucho disco, advierte Ramoncín, que acaba reeditar Miedo a soñar y, en junio, aparecerá una reedición de Arañando la ciudad, al cumplirse 35 años del que fue su primer disco de la década de los ochenta.

A finales de año, "celebraremos el 6.0 con grandes conciertos en Madrid, (la discográfica) sacará una caja integral con prácticamente todo y cosas en directo, y entre medias, voy a sacar un disco nuevo, que se llamará Descalzo entre ascuas, muy personal y especial, no sé si es una locura, pero es lo que me pide el cuerpo".

"Algunos no estuvimos en la ceja"

En su declaraciones sobre cultura política el cantante mantiene posiciones tajantes cuando explica que "somos víctimas de venganzas, agravios y desagravios. España no ha entendido que la política cultural debe ser una política de Estado, deberíamos aprender de Francia".

Para el cantante, cuando hay un IVA cultural del 21% "se están vengando con la obsesión del no a la guerra y especialmente con los actores y confunden a toda la cultura con la gente de la ceja", en referencia al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Ha añadido que "algunos, por muy próximos que estemos a unos pensamientos, no estuvimos en la ceja, no me gustaba nada el de la ceja, considerándome una persona de izquierdas, progresista y próxima a un partido socialista como el de Felipe González". Ha subrayado que un país que busca los restos de un escritor universal, 400 años después, "no puede sacar músculo cultural".