Receta de crema de espinacas
Se caracteriza por su textura y por ser nutritiva, fácil de preparar y adaptable a lo que se tenga en la cocina.

Madrid-
Suave y reconfortante, perfecta para los días de lluvia, la crema de espinacas es uno de esos platos que combinan sencillez y tradición. Nace de la cocina modesta, de la necesidad de aprovechar lo que ofrece el huerto y de llevar a la mesa algo caliente y efectivo.
Caracterizada por su textura y por su sabor delicado, destaca por ser nutritiva, fácil de preparar y adaptable a lo que se tenga en la cocina: puede servirse más ligera o más cremosa, con nata, queso o especias, incluso las más exóticas. Muchos cocineros la sirven con picatostes o huevo duro cortado en mitades o picado. Funciona igual de bien como entrante que como cena reconfortante, y demuestra que lo simple, cuando se hace bien, puede ser verdaderamente delicioso.
Ingredientes (4 personas)
300-400 g de espinacas frescas (o 250 g congeladas)
1 patata mediana
1/2 cebolla
1 diente de ajo (opcional)
500-700 ml de caldo de verduras (o agua)
100 ml de nata para cocinar (opcional)
2 cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
Nuez moscada (opcional)
Prepara la crema:
Lava bien las espinacas. Si son congeladas, resérvalas.
Pela y corta la patata en dados pequeños. Pica la cebolla y el ajo.
En una olla, calienta el aceite y sofríe la cebolla (y el ajo) a fuego medio hasta que esté transparente.
Añade la patata, rehoga un par de minutos y cubre con el caldo.
Cocina unos 15 minutos, o hasta que la patata esté tierna.
Incorpora las espinacas y cocina 3-5 minutos más (solo hasta que se ablanden).
Tritura todo hasta obtener una crema fina.
Añade la nata, salpimenta y pon una pizca de nuez moscada.
Calienta un poco más y listo.
Puedes agregar queso, picatostes o huevo duro.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.