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El romance que nadie se atrevió a filmar antes

'Sin límites' explora la relación homosexual entre Salvador Dalí y Federico García Lorca

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Ian Gibson escribió sobre el espinoso asunto en Lorca-Dalí, el amor que no pudo ser (1999). Ahora, el director británico Paul Morrison lo ha filmado en Sin límites, película que se estrenará el viernes, con la voluntad de 'narrar una buena historia que no se había contado antes', al menos no en pantalla. Se trata de una relación de amor que nunca se desveló abiertamente: la que unió a Federico García Lorca y a Salvador Dalí desde que se conocieron en la Residencia de Estudiantes en 1922.

De hecho, si hay algo que sorprende al director de Solomon y Gaenor (2000) es que ningún español hubiera querido filmarla antes. 'Fue un poco aterrador porque es una historia importante para España. Pero creo que por el hecho de no ser español, y no llevar esa carga histórica, he sido más libre', reconoce en conversación desde Londres.

Para Morrison, Sin límites es 'una historia de amor, pero también una película sobre la libertad de amar lo que quieras y a quien quieras. La libertad política y la personal son inseparables', argumenta.

En la cinta, una coproducción angloespañola, Luis Buñuel es el tercero en un triángulo que definió el arte del siglo XX. Buñuel interpretado por Matthew McNulty (Control) es el antagonista, quien separa a Lorca y a Dalí, 'una pareja artística que se influenció profundamente'.

Entre el cuadro de actores en el que destaca el debutante Javier Beltrán, interpretando a Lorca, y entre los ingredientes que podrían atraer a un público joven y no docto, se cuenta un componente más hormonal: la presencia de Robert Pattinson, protagonista del fenómeno de la temporada: la saga Crepúsculo. Pattinson interpreta a un Dalí titubeante y vulnerable, que gana en excentricidad y frialdad una vez en París.

Morrison sabe que las escenas (no consumadas) de sexo entre Beltrán y Pattinson podrían ser su mejor aliado en la taquilla. Pero su objetivo, dice, no pasa por el escándalo. 'Mi objetivo no fue provocar, sino contar una historia íntegra sobre estos tres artistas y el tiempo extraordinario que vivieron. Y transmitir la lucha de esos jóvenes descubriendo su sexualidad'.