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Sofia Coppola descubre los rincones oscuros de Elvis Presley y Graceland con los ojos de 'Priscilla'

La actriz Cailee Spaeny se alzó con la Copa Volpi en el Festival de Venecia por su interpretación de Priscilla Presley en la nueva película de Sofia Coppola. Adaptación de las memorias publicadas en 1985, la película se convierte en un retrato oscurísimo del músico.

Cailee Spaeny y Jacob Elordy son Priscilla y Elvis en esta ficción.
Cailee Spaeny y Jacob Elordy son Priscilla y Elvis en esta ficción. BTeam Pictures y Elástica Films

"Sigo siendo fan de Elvis, es un músico increíble, pero hay que saber separar la parte musical de su personalidad". Cailee Spaeny fue una niña criada en Tennessee, en el sur de Missouri, donde Elvis Presley, más que en ningún otro rincón del mundo, era el auténtico rey. Su madre era una fanática del músico, sus visitas a Graceland eran constantes y sus canciones fueron la banda sonora de su infancia. Ahora, años después, se ha convertido en parte de la realeza al interpretar en el cine a Priscilla Presley, el gran amor y única esposa de Elvis.

Spaeny ganó la Copa Volpi en el Festival de Venecia por este trabajo en la nueva película de Sofia Coppola, una adaptación de las memorias de la propia Priscilla que, en este biopic se transforman en el retrato oscurísimo del músico desde el punto de vista de esta mujer. La película recorre los años a principios de la década de los 60, cuando se conocieron en Alemania, donde él estuvo destinado en una base militar, hasta el divorcio en 1973. Es una historia de amor, pero sobre todo es el relato de una mujer manipulada, sometida y, finalmente, maltratada por un hombre con un poder inmenso y un éxito colosal.

"Desde el primer momento intentamos contar la historia de la forma más auténtica posible. La película está basada en las memorias de Priscilla, que se publicaron en 1985. Y es verdad que a veces, cuando abres la puerta a la vida de alguien tan famoso como Elvis, le bajas del pedestal y puede ser un poco sorprendente. Mucha gente se queda atónita al descubrir algunas de sus historias cotidianas. Y, entonces, ya no es ese símbolo e incluso puede incomodar algunas personas. Con una historia así, ves la otra cara de la moneda de este hombre", dice Cailee Spaeny, que insiste a lo largo de toda la conversación que la intención de la película no era tanto destapar al icono como "ser auténticos y mostrar la perspectiva de Priscilla, la historia tal y como ella la vivió".

Un matrimonio tóxico

Priscilla, que cuenta con el actor Jacob Elordi en el papel de Elvis, repasa los momentos cruciales en la relación de la pareja, desde que ella, Priscila Beaulieu, era una colegiala apocada que necesitaba el permiso de sus padres para casi todo, hasta que dio portazo a ese matrimonio tóxico que la había anulado por completo.

El tiempo de la seducción y el noviazgo, la llegada de Priscilla desde Alemania a Graceland, donde siguió estudiando mientras Elvis triunfaba con sus giras y sus discos, las primeras exigencias —"necesito que estés cuando llame"—, las pastillas que él le daba para que estudiara mejor, los primeros años tras la boda y luego los celos, la distancia, las paranoias del músico, los ultimátums —"Una carrera o yo"—… Treinta años que Sofia Coppola dibuja sin profundizar demasiado, pero, eso sí, muy atenta a los detalles de la época.

Tristeza y soledad

"Cuando me dieron el papel, me preocupó bastante. Como actriz lo primero que intento hacer es empatizar, ver cómo puedo sentir lo mismo que el personaje, pero aquí estaba delante de alguien realmente enorme y que había vivido una vida extraordinaria", explica la actriz. "A medida que fui leyendo las memorias, hablando con ella, dándole vueltas… empecé a entender sus emociones, los cambios, cómo intentaba encontrar su voz, una voz que fuera suya, porque, claro, al vivir con alguien más grande que la vida misma, entiendes lo vulnerable que podía sentirse ella".

"La película habla de su tristeza, de su aislamiento, de su soledad, incluso un poco de su depresión y de cómo amaba a Elvis. Priscilla quería hacerle feliz. Cuando se conocieron eran sumamente jóvenes y cuando eres tan joven, no sabes realmente quién eres, y eso es algo por lo que ella pasó. Creo que es una historia comprensible para el mundo entero y por eso creo que la reacción a la película es tan buena".

La directora Sofia Coppola en el rodaje.
La directora Sofia Coppola en el rodaje. BTeam Pictures y Elástica Films

El amor de su vida

La auténtica Priscilla Presley ha repetido en unas cuantas entrevistas que concedió a propósito del estreno de la película en Venecia que ella amaba a Elvis. "Fue el amor de mi vida", ha dicho. Ahora, Sofia Coppola y la actriz Cailee Spaeny persisten en la misma idea. "Una de las primeras cosas que me dijo Priscilla fue: 'Es muy importante que se sienta que hay un amor verdadero a pesar de todo'", recuerda la actriz, quien, sin embargo, celebra la nueva vida que esta mujer emprendió cuando se separó de Elvis.

Priscilla sale de Graceland, una jaula de oro, sube a un coche y se acaba la película. "Yo creo que Sofía Coppola tenía ya desde el principio la idea de que debía acabar allí, en ese momento en que ella sube al coche y sale de Graceland, porque es un momento muy poético. Es el final de un capítulo de su vida, un capítulo muy importante con el que acaba de terminar una parte enorme de su vida. Por fin se ha encontrado".

"Y también está el hecho de que suena la canción de Dolly Parton I Will Always Love You. Está muy bien porque es la voz de una mujer la que la acompaña", concluye la actriz. Esa es la canción que Elvis le cantó cuando se divorciaron. Elvis quería grabarla y Dolly Parton dijo que no, que era su canción. Yo también creo que es donde se tiene que acabar la película, cuando Priscilla empieza una nueva vida y también donde la ponemos acompañar pasando página a un nuevo capítulo. Esto es también lo universal de la historia. Ahora se empiezan a contar muchas más historias desde el punto de vista de las mujeres y las necesitamos".

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