'La voz de Hind': todo el dolor de Palestina, todo el sadismo de Israel
La película de Kaouther Ben Hania reproduce las tres horas de angustia y agonía en las que la pequeña Hind Rajab estuvo suplicando por su vida antes de que los soldados de Israel la asesinaran. Aunque es un dolor casi insoportable, es la historia que debe escucharse hoy en todo el mundo.

Madrid--Actualizado a
"¿Están muertos? / Sí / ¿Están en el coche contigo? / Sí. El tanque está al lado mío. Por favor, sáquenme". Aterrorizada, la pequeña Hind Rajab, de cinco años, esperó durante tres horas a que alguien fuera a rescatarla. Los soldados criminales del FDI (las Fuerzas de Defensa de Israel) mataron a sus tíos y a sus primos (355 disparos) y ella quedó rodeada de sus cadáveres. Suplicó por su vida, mientras aquellos sádicos armados la observaban. Cuando por fin llegó la ambulancia de la Media Luna Roja con dos paramédicos, Youssef Zenón y Ahmed Al-Madhoun, dispararon contra ellos y los asesinaron.
El mundo entero conoció esta atrocidad y la saña de los carniceros israelíes gracias a que los voluntarios de la Media Luna Roja que recibieron la llamada de emergencia de la niña, y estuvieron hablando con ella esas horas angustiosas, difundieron en redes sociales aquellos audios. Todo el planeta escuchó a una pequeña de cinco años implorando por su vida y comprendió todo el sadismo, el odio, la crueldad de sus asesinos. Ahora La voz de Hind se vuelve a escuchar gracias a la película de la cineasta tunecina Kaouther Ben Hania, que reproduce lo ocurrido con la auténtica voz de Hind Rajab.

Cobarde o cómplice
La película, protagonizada por Saja Kilani y Motaz Malhees, que interpretan a Rana Hassan Faqih y Omar A. Alq, las dos personas que estuvieron al teléfono hablando con Hind, y poco después, también con la madre de la niña, ganó el gran Premio del Jurado en Venecia. El público del certamen dedicó ¡más de 20 minutos de aplausos en pie! Ni entonces ni hoy, en que Israel sigue adelante con su brutal plan genocida, se entendió que el jurado del certamen, presidido por el cineasta Alexander Payne no concediera el León de Oro a esta película. Cobarde o cómplice son algunos de los merecidos adjetivos que se ha ganado el cineasta tras aquella decisión.
El cine y el mundo no quieren mirar para otro lado. La voz de Hind es una película de un dolor casi insoportable, pero es la película que hay que ver, la película que hay que enseñar, la película de la que hay que hablar. Los espectadores del Festival de San Sebastián lo entendieron y la dieron el Premio del Público con una nota histórica en los 73 años del certamen.
"Que se nos oiga en todo el mundo"
"¿Cómo hemos permitido que una niña suplique por su vida?" se preguntaba la actriz Sara Kilani en el Festival donostiarra, donde su compañero, Motaz Malhees, ya entonces, en septiembre, confesaba que el genocidio estaba siendo "demasiado largo y la gente está agotada". Nacido en Yenín, en la zona norte de Cisjordania, uno de los principales focos de resistencia palestina contra la ocupación israelí, el actor narró espeluznantes episodios de violencia y muerte a manos de Israel vividos en su propia infancia.
Su participación en esta película, en la que rodaron escuchando la agonía, la voz, de la pequeña Hind Rajab, es un ejemplo de compromiso, de lucha y de resistencia. "La voz de Hind fue silenciada, pero el cine nos permite seguir con esa voz. Para nosotros es un honor poder ser un testigo. El cine me ha permitido contar historias maravillosas, pero ésta es la historia más especial en la que yo he participado. La verdad es que creo que es un honor inmenso como actor, como persona, poder representar este papel. Me gustaría celebrarlo, pero no puedo porque es una historia dolorosa", confesó Motaz Malhees. "Que se nos oiga en todo el mundo".
Corte penal internacional
La voz de Hind explica perfectamente cómo fue toda la operación y cuáles eran las exigencias del FDI para permitir la entrada de la ambulancia en la zona de Gaza, entonces sitiada, en la que estaba el coche con la pequeña dentro. La Media Luna Roja tuvo que contactar con el Ministerio de Salud de Gaza y con las FDI para garantizar el paso seguro. Tardaron tres horas en recibir luz verde para la operación y solo unos minutos para descubrir que era una trampa más del inhumano ejército de Israel.
24 soldados y oficiales israelíes asesinaron a Hind Rajab, a su familia y a los paramédicos que iban a rescatarla. Ahora, la Fundación Hind Rajab ha presentado sus nombres ante la Corte Penal Internacional en La Haya y exige justicia. Se trata de una denuncia de 120 páginas que aporta pruebas con imágenes de satélite, análisis forenses y documentación que detalla la cadena de mando militar israelí involucrado.
Organizaciones como Forensic Architecture, Al Jazeera o Sky News apoyan la denuncia, en la que se detalla que el asesinato de Hind Rajab "no es un incidente aislado, sino un ejemplo de una metodología que se ceba en los civiles palestinos", tal y como anunció Natasha Brac, responsable de la fundación.
En la lista de soldados entregada en La Haya se encuentra el mayor Shon Glass, jefe de la compañía conocida como 'Imperio de los Vampiros', que fue la responsable del asalto al hospital Al-Shifa; el coronel Beni Aharon, comandante de la 401.ª Brigada Blindada del ejército israelí, y el teniente coronel Daniel Ella, al mando del 52.º Batallón Blindado, además de los más de 20 soldados que participaron directamente en la operación o facilitaron los ataques contra el vehículo civil y la ambulancia.



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