Woody Allen, un genio idolatrado y cancelado
Este 30 de noviembre el cineasta neoyorquino cumple 90 años y prepara un nuevo proyecto, que rodará en Madrid. Amado y odiado, Woody Allen es autor de más de medio centenar de películas, unas cuantas de ellas, incontestables obras maestras.

Madrid-
Ha sido uno de los personajes más queridos del cine durante decenios y ahora es uno de los más odiados. Antes todos querían trabajar con él, el genio de Brooklyn, al precio que fuera. Ahora actores y actrices le rechazan por posibles "daños para su reputación". Toda una vida dedicada al arte y hoy, en su 90 cumpleaños, a Woody Allen no dejan de lloverle críticas y ataques.
Su vida se dio la vuelta cuando se conoció que había comenzado una relación con Soon-Yi Previn, cuando ésta era hija adoptiva de Mia Farrow y él era su figura paterna. Allen y Soon-Yi llevan casados desde 1997. Todo fue a peor con las declaraciones de su hija Dylan Farrow, que juró que Allen la agredió sexualmente cuando tenía siete años, aunque nunca hubo suficientes pruebas para acusarle formalmente. Desde entonces nada ha ido bien para el cineasta, a quien EEUU ha dado completamente la espalda dejando de financiar hace tiempo sus proyectos.
Ahora en España vuelven a levantarse voces contra él, más tímidas y solo aprovechando la ayuda que Isabel Díaz Ayuso ha decidido conceder para la producción de su nueva película y que, en esta ocasión, seguro que el gobierno autonómico no considera uno de esos casos de oportunistas 'subvencionados' de la cultura. Pero la sombra sobre él ha crecido sobre todo con motivo de su más que ambigua respuesta cuando le preguntaron sobre el genocidio en Gaza. Si no quiso contestar llamando a las cosas por su nombre porque cree que todo está ya dicho o si no quiso hacerlo porque cree que el nombre que se le da a las cosas no es el correcto no quedó claro, aunque a algunos les ha parecido más lo segundo que lo primero.
Ángel o diablo, el Woody Allen cineasta es un genio, con un talento descomunal para la comedia y con una impresionante nómina de obras maestras a sus espaldas. Mientras esperamos el estreno de la película que rodará en Madrid y que llevará el nombre de la ciudad en el título (tal y como indican las condiciones de la ayuda concedida), recordamos algunas de sus mejores, incontestables, películas, con Annie Hall (1977) a la cabeza.
Al lado de Diane Keaton, con la que hizo ocho películas y con la que mantuvo una incombustible amistad, Allen paseaba las famosas neurosis de sus personajes y todas sus dudas por la que muchos consideran la mejor comedia de todos los tiempos. Es, además, su mayor éxito en EEUU, donde ganó cuatro Óscar (película, dirección, guion para Allen y Marshall Brickman y actriz).
Definió buena parte de su propio cine en Manhattan (1979), de nuevo con Brickman como coguionista y con Diane Keaton en el reparto. Woody Allen (actor) era Isaac David, un aspirante a escritor, con una novia de 17 años, un exesposa lesbiana y enamorado de la amante de su mejor amigo. "Una idea para un cuento sobre gente en Manhattan que constantemente se crea problemas reales, innecesarios y neuróticos porque eso les impide lidiar con problemas más irresolubles y aterradores sobre... el universo", explica este neoyorquino descontento con su vida en esta ficción dedicada a la ciudad de Nueva York.
Unos años después, en 1986, y aquella vez acompañado por Mia Farrow, el cineasta estrenó Hannah y sus hermanas, una comedia romántica inteligente, sensible, divertida, genuinamente Allen, con un portentoso Michael Caine y una estructura perfecta para un relato de historias cruzadas en el que sobran ternura, emoción y humor. Se llevó, entre otros muchos premios, tres Óscar (guion, actriz de reparto para Dianne Wiest y actor de reparto para Caine).
En 1992 el cineasta firmó una de sus películas más inquietantes, Maridos y mujeres, comedia bastante oscura, brillantísima y arriesgada, en la que diseccionaba las frustraciones y las dudas de una pareja, sus debilidades y tentaciones. Con Allen y Mia Farrow estaban unos espléndidos Sydney Pollack y Judy Davis.
Comedia y drama muy serio se encontraban también en Delitos y faltas (1989), otra indiscutible obra maestra de Allen, en la que rondaba temas tan peliagudos como la culpa y el crimen, y donde hacía una profunda reflexión moral sobre ellos. Antecedente claro de Match Point (2005), toda la historia se mueve al compás de las mentiras y la amenazante verdad que persigue a los personajes. Aquella película enorme contiene todos los elementos más reconocibles del cine de Woody Allen, la suerte y el azar, la sombra de la muerte, el amor y la infidelidad, el sexo, la culpa…
Para los amantes del cine de Woody Allen nunca dejará de resonar la voz en off del profesor Levy (Martin Bergman) -"nos definimos por las decisiones que hemos tomado. Somos la suma de nuestras decisiones"- seguramente indeleble también en la mente de este nonagenario genial.




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