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Yonkis de oído

Las drogas de toda la vida tienen un nuevo competidor. Han llegado las drogas de oído, las I-Doses

OSCAR LÓPEZ FONSECA

Adiós a las jeringuillas y a las marcas de pinchazos. Hasta siempre a las rayas que machacan las fosas nasales. Bye bye al humo de los porros que ennegrece los pulmones. Las drogas de toda la vida tienen un nuevo competidor. Han llegado las drogas de oído, las I-Doses, curiosos archivos de audio en formato mp3 que circulan por Internet y que prometen a quienes los escuchan las mismas sensaciones que si uno le diera a la heroína, la cocaína, el hachís o cualquier otra droga que uno pueda imaginar.

Y, aseguran, que sin sus graves efectos secundarios y sin crear adicción. Sólo hay que bajarse un software y los diferentes archivos de ondas binaurales cuya audición, insisten, estimularán nuestro subconsciente hasta hacernos sentir endrogados. Y todo a partir del módico precio de 20 dólares.

Por ejemplo, fumarse un porro sonoro lleva 45 minutos. Una raya de cocaína acústica, 30. Y un ruidoso chute de heroína, otros 30. Probar los efectos del LSD, poco más de media hora y así un largo etcétera. Incluso, si lo que se quiere es echar un cigarrito, hay un archivo bautizado como "nicotina" que promete hacernos sentir lo mismo que el pitillo pero sin dejar los dedos amarillos. Eso sí, hay que dedicarle 30 minutos, por lo que si uno es de los que fuma más de una cajetilla al día no se quita los cascos en todo el día. También se puede uno sentir borracho sin darle al tintorro. Con 35 minutos del archivo uno pilla una cogorza sin machacarse el hígado con garrafón. No se especifica si se evita la consiguiente resaca.

Fumarse un porro sonoro lleva 45 minutos. Una raya de cocaína acústica, 30. Y un ruidoso chute de heroína, otros 30

Estos archivos no sólo prometen recrear en el cerebro los efectos de la drogas. Algunos aseguran ser capaces de hacer revivir al oyente sensaciones tan dispares como un orgasmo o el placer de una taza de café. Al primero hay que dedicarle 50 minutos. No se detalla si va acompañado de eyaculación. Para el segundo, con cinco minutos es suficiente.

Si hace tiempo que no ligamos, 30 minutos de First Love y estaremos en esa nube que produce el enamoramiento. El archivo S Angel promete ayudar a dormir mejor que un valium por sólo 25 minutos de nuestro tiempo. Si lo que queremos es eliminar nuestras canas, olvídese de tintes capilares. Media hora el Grey-b-Gone nos devolverá el color natural al pelo. El Victory nos provoca la euforia que sigue tras conseguir ganar algo que se desea mucho. Y el CliffHanger, la subida de adrenalina de estar con los ojos cerrados al borde de un barranco. Aunque también los hay inquietantes. El Hand of God (Mano de dios) promete "efectos inexplicables" que incluyen "sacudidas en el cuerpo, sobre todo en brazos" y "posibles lágrimas cayendo por la cara".

Los informes policiales ya han comenzado a mencionar estas drogas auditivas como "una de las últimas modas", aunque reconocen que por ahora no parece que infrinjan ningún precepto legal. Eso sí, dudan de que, en realidad, sean efectivos. Si se bucea por los foros de Internet, las opiniones son contradictorias. Algunos consideran que uno se puede colgar con ellos. Otros, que lo único que han conseguido es un dolor de cabeza por culpa de lo que califican de "ruidos desagradables". ¿Qué esperaban después de media hora de ultrasonidos?