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El coste de rematar de cabeza

Un estudio apunta que el golpeo repetido del balón lesiona el tejido neuronal del cerebro

IGNACIO ROMO

Los científicos siguen dándole vueltas a la cabeza. Su empleo para golpear el balón de fútbol se ha convertido en un tema de permanente debate médico, especialmente en los últimos años. Las informaciones acerca de los riesgos de cabecear la pelota sitúan este asunto en el centro de la polémica entre especialistas de medicina deportiva y neurología. Algunos investigadores han comparado los efectos de los cabezazos al balón con los golpes de los boxeadores y sus consecuencias sobre el cerebro.

Esta semana se ha hecho pública la última investigación sobre el riesgo de cabecear el balón. La ha llevado a cabo un equipo de radiólogos del Centro Médico Montefiore, de Nueva York, con técnicas de resonancia magnética. Las conclusiones del estudio son tajantes: golpear el balón con la cabeza de forma frecuente genera anormalidades en el cerebro. Se trata de imágenes similares a las de los traumatismos craneoencefálicos.

Los jugadores que más cabecearon tenían mayor daño neuronal

La doctora Ana Isabel de la Fuente, médico del Getafe, reconoce a Público que este no es un asunto que se comente en el vestuario. 'De este tema no hablamos. Los jugadores no van a dejar de rematar de cabeza porque haya investigaciones de este tipo. Es como decirle a un deportista que se está jugando una Liga que no golpee con el pie porque puede sufrir una artrosis en el tobillo', explica la doctora De la Fuente.

Coincide con ella el médico del Valladolid. El doctor Alberto López, a su vez exfutbolista de Primera, confiesa que 'no se habla de este tema, no se tiene una conciencia clara, aunque es verdad que hay estudios sobre los efectos del golpeo repetido de cabeza. De hecho, en Inglaterra, la primera incapacidad laboral que se ha reconocido a un futbolista profesional fue por un caso de demencia. No descarto que un día haya que entrenarse con chichoneras, como la de Cech, el portero del Chelsea, si estas investigaciones se siguen confirmando', concluye el doctor López.

El doctor Lipton, director de la investigación publicada estos días, señaló que 'golpear un balón no es un impacto que dañe de por sí el tejido nervioso, pero los golpes repetidos sí terminan desencadenando una cascada de efectos que conducen a una degeneración de las neuronas'.

'Da igual, no van a dejar de rematar', dice resignada la

El estudio se ha realizado con la técnica DTI, una variante avanzada de la resonancia magnética, que detecta movimientos del agua en el tejido nervioso. 'Cuando el movimiento del agua no es uniforme, existe un deterioro en la capacidad mental'.

Un total de 32 jugadores de fútbol (con 31 años como promedio de edad) participaron en el estudio. Al analizar a los que golpeaban mucho con la cabeza, se observaron imágenes compatibles con daño cerebral en el lóbulo frontal y en el temporo-occipital. Las zonas del cerebro afectadas eran las responsables de la atención y la memoria, entre otras.

Alberto López no descarta 'que haya que entrenarse con chichoneras'

Una investigación previa, conocida como el estudio Kirkendall, publicado en 2001, había concluido sin embargo que no existía riesgo cerebral. 'Cuando el futbolista está bien preparado para un remate o un despeje', aseguraba en sus conclusiones, 'la musculatura del cuello ya se ha tensado previamente. Por ello, el impacto se absorbe en todo el cuerpo, ya que la cabeza, el cuello y el tronco pasan a formar un bloque compacto'. Por el contrario, concluía el estudio, si el futbolista no se ha anticipado a la acción, el golpe lo recibe con el cuello relajado y, en palabras del doctor Kirkendall, 'sí hay daño porque es como si la cabeza estuviera desconectada del cuerpo'.