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España ansía su 'Maracanazo'

La selección que se ha apropiado del 'jogo bonito' pretende hacerse con el título que le falta. Brasil impone más por el pasado y la grada que por su fútbol actual

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Los padres del fútbol contra los hijos más aventajados. La final de la Copa Confederaciones acoge la final anhelada entre un Brasil que sigue buscando su identidad y una España que quiere completar un lustro asombroso con el título que todavía no posee. En este mini-Mundial, preludio de lo que nos esperará el próximo año, es el partido de los partidos. El que mide a la selección más laureada con la que se ha convertido en el referente en el fútbol mundial en los últimos años.

No se puede pedir más. Los jugadores dirigidos por Del Bosque quiere sumar una victoria que les instalaría en la leyenda y que completaría un círculo de títulos que ninguna otra selección tiene en la historia. Por eso, no hay otro aliciente mayor para los españoles, que están completamente concienciados del objetivo y entusiasmados por poder conseguirlo en un lugar tan mágico como Maracaná. El jogo bonito ha emigrado hasta España y un título como este en un estadio tan emblemático sería una guinda perfecta.

'Es una satisfacción jugar la final en Maracaná, un día feliz, una fiesta, mas allá de la responsabilidad que tenemos. Para todos es algo muy bonito. Brasil es historia del fútbol, son los padres del fútbol y en un estadio como Maracaná que ha vivido momentos extraordinarios', admitía Del Bosque al respecto.  A lo que añadía Xavi que 'nos apetece mucho jugar una final contra Brasil y además en Maracaná. Si hubieras elegido un partido eliges éste. No es un Mundial pero es una Copa Confederaciones que nos apetece mucho ganar porque no la tenemos en nuestro palmarés. Sería cerrar un ciclo contra el mejor equipo de la historia del fútbol. Apetece muchísimo y hace ilusión'.

Brasil, pentacampeona del mundo, desea su cuarta Copa Confederaciones con una nueva generación de futbolistas liderada por Neymar. Con un fútbol más físico y sin encontrar las sensaciones que dejaba la Brasil de los noventa. España, la selección que marca el paso del fútbol mundial con cinco años de gloria en los que conquistó un Mundial y dos Eurocopas, busca cerrar el círculo con el título que le falta. El virtuosismo de su juego y la muestra de que aprendieron a competir.

La Roja de Iker Casillas y Xavi Hernández. La 'generación de oro' del fútbol español que toca el cielo futbolístico al ritmo que marca Andrés Iniesta. El hambre sin fin de un grupo de jugadores cuya grandeza radica en el deseo continuo de ganar. Ya son leyenda y quieren más. Desean la Confederaciones por ser el único que les resta por conquistar. Es el sueño de todos los internacionales españoles. Sólo les faltaba un partido, ante Brasil, la selección que ha dominado la historia con futbolistas de leyenda y que se reconstruye con el sargento Luiz Felipe Scolari.

Pero el trono mundial tiene un nuevo rey y España quiere demostrarlo en un escenario tan majestuoso como Maracaná. La ilusión se impone al cansancio y las condiciones en la que llega a la final. El sufrimiento con más de 30 grados y un alto nivel de humedad en la semifinal de Fortaleza, con prórroga y penaltis ante Italia, no se usa de excusa. En Río la metereología será más permisiva. Ante las gradas, como ha ocurrido durante todo el torneo, seguirán estando en contra.

En el terreno de juego, Del Bosque se plantea tan solo un cambio con respecto a la semifinal ante Italia. No repetirá Silva, desaparecido ante los transalpinos. Y con Cesc ya recuperado, las opciones pasan por recuperarlo o por optar por Mata o Navas. En la portería se levanta de nuevo la figura de Iker Casillas, que ha respondido a la confianza de Del Bosque. La defensa inamovible: Arbeloa, Piqué, Sergio Ramos y Jordi Alba. La menos goleada. Un solo tanto en el campeonato y a balón parado. Busquets será el ancla y Xavi el faro, Iniesta con ganas de mostrar su magia en Maracaná, Pedro su llegada y Torres el gol.

La selección brasileña se quita de encima el peso de la responsabilidad que concede ser señalado favorito. Perder supondría para los brasileños un duro peregrinar en un año sin compromisos oficiales hasta el Mundial. Además, la calle sigue agitada exigiendo menos gastos para el fútbol y más atención para los ciudadanos.

Brasil se encomienda a su nueva estrella, Neymar. Ha demostrado hasta ahora que da la cara y que crece a marchas forzadas. Su participación es fundamental para esta selección. Arriba estará acompañado por Hulk y Fred, dos atacantes con mucho oficio. Y para asistirles el talentoso Oscar. Detrás, Brasil presume además de los mejores laterales del mundo. Dani Alves por la derecha y Marcelo por izquierda. La única duda brasileña en el once titular es Paulinho, el héroe de la semifinal ante Uruguay.

Brasil: Julio César; Daniel Alves, David Luiz, Thiago Silva, Marcelo; Luiz Gustavo, Paulinho, Oscar; Hulk, Neymar y Fred.

España: Casillas; Arbeloa, Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba; Busquets, Xavi; Iniesta, Cesc, Pedro; y Fernando Torres.

Árbitro: Björn Kuipers (HOL).

Estadio: Maracaná.

Hora: 19.00 (00.00 hora española).