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La maldición de Messi

El argentino no le ha marcado nunca un gol al Chelsea. El Barcelona aspiraba a jugar su tercera final en cuatro años. Piqué, hospitalizado tras un choque en la cabeza

PÚBLICO.ES / EFE

Messi ha tenido una mala noche ante el Chelsea, una vez más. El argentino ha sido incapaz de hacerle un gol en los ocho partidos que ha disputado ante los londinenses. El penalti marrado en la vuelta de las semifinales de la Champions ha sido una prueba más de su maldición.

Messi ha tenido en sus botas gran parte de la clasificación para la final de Múnich, pero, esta vez, el penalti que ha lanzado en el minuto 49 de partido ha impactado en el larguero y se ha ido fuera. No ha sido la única ocasión del de Rosario, que cuando el partido ya agonizaba ha enviado otro balón al palo, esta vez a la izquierda de Cech. Anteriormente, en la primera mitad, ya había puesto a prueba al portero checo, tras un tuya-mía con Cesc Fàbregas, pero el cancerbero ha estado muy seguro bajo los palos en todo momento.

Todas estas ocasiones han vuelto a poner en evidencia que Messi, máximo goleador de la Liga de Campeones con 14 goles y con 41 tantos en liga, está totalmente gafado ante los londinenses. Los años han ido pasando, y el delantero argentino ha marcado a casi todos los equipos que se le han puesto delante, pero el Chelsea es su más sonada excepción.

El Camp Nou despidió a la estrella argentina con una ovación

Su cara y sus gestos cuando el español Fernando Torres ha anotado el definitivo 2-2 reflejaban la tristeza e impotencia del que es el mejor jugador del mundo. Eso sí, el argentino ha sido decisivo en el segundo gol de Iniesta, el que daba esperanzas de clasificación al Barça con el 2-0 antes de finalizar la primera parte, pero el Chelsea remontó hasta el 2-2 final que deja al equipo de Pep Guardiola sin una nueva final en Europa.

Lo que está claro es que el público azulgrana ama por encima de todo a su figura, que tanto le ha dado en estos años. Tanto al inicio del partido como tras su fallo en el penalti, el Camp Nou ha coreado al unísono el nombre de Messi. Un pequeño consuelo para Leo Messi, poco acostumbrado a los fiascos con su club de toda la vida. Con solo 24 años, seguro que tiene tiempo de volver a enfrentarse al Chelsea en la Liga de Campeones, y querrá tomarse su venganza personal.

El empate ante el Chelsea también supone que los azulgrana se quedan sin poder reeditar el título de campeón de Europa. El Barcelona aspiraba a jugar su tercera final en cuatro años, todas ellas bajo el mandato de Josep Guardiola, en los que al final ha firmado dos títulos y dos semifinales.

El Barcelona aspiraba a jugar su tercera final en cuatro años

Esta vez no hubo gol heroico para los azulgrana como en el 2009 cuando Iniesta marcó el tanto del empate y que dio el pase a la final precisamente contra el Chelsea.  De esta forma no se verá el clásico español en la finalísima, a la espera de que el Real Madrid mañana pueda llegar a la final si supera en su semifinal al Bayern de Munich, con un 2-1 en la ida favorable al equipo alemán.

La mala suerte de los de Guardiola también se cebó en la figura de Gerard Piqué. El central tuvo que ser retirado del encuentro por un fuerte golpe en la cabeza tras un encontronazo con su compañero Víctor Valdés. Las pruebas médicas han descartado cualquier tipo de lesión del defensa, que a pesar de todo pasará la noche en observación en el hospital.  

Precisamente, Piqué regresaba hoy a la titularidad después de ser suplente en el partido de ida ante el Chelsea y la última jornada liguera ante el Real Madrid, dos de los partidos más importantes del año, cosa que provocó que se desataran los rumores sobre su rendimiento y su relación con el técnico Pep Guardiola.