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Otra 'oranje revolution'

El doble pivote defensivo formado por Ingelaard y De Jong frenó en seco a Italia y ayudó a crear el juego ofensivo de Holanda

L. J. MOÑINO

“Probamos contra Croacia en un amistoso y ganamos 0-3. Teníamos problemas atrás y, con el doble pivote del 4-2-3-1, parece que lo hemos solucionado”, declaraba Van Basten pocos días antes de iniciarse la Eurocopa. La tunda a Italia parece haberle dado la razón. Italia nunca pudo con Ingelaard y De Jong, dos futbolistas con el biotipo de Vieira y Makelele, pero con unos cuantos años menos y un mejor trato de balón.

Ingelaard es zurdo y espigado y se comió a Gattuso, al que hizo correr detrás del balón hasta desesperarle. Reconvertido de delantero a centrocampista, al nivel que mostró puede ser una de las revelaciones de esta Eurocopa. De Jong es bajito, pero de fuerte complexión, parece un minotauro. Tampoco para de correr y no es un madero con el balón en los pies. Entre los dos, sujetaron a Holanda en el medio del campo, allí donde se creía más fuerte por contar con Gattuso y, a última hora, con Ambrosini.

“Tenemos muchos mediapuntas como yo, Van der Vaart y Kuyt, jugadores que pueden marcar la diferencia. Este nuevo sistema nos ha dado mucho en el partido contra Italia”, rebelaba Sneijder, otro de los grandes triunfadores de Holanda el pasado lunes. “El sistema es un poco diferente al que veníamos utilizando. Hemos hecho un partidazo. Ha sido espectacular, una fiesta, porque el campo estaba todo naranja y han disfrutado”, decía exultante Van Nistelrooy.

“Necesitábamos un partido así para coger confianza de cara al torneo. Creo que cansamos a Italia, que no pudo seguir nuestro ritmo de juego”, confesaba Van der Vaart, otro que hizo añicos el centro del campo italiano con sus pases medidos a la espalda de los centrales.

La nueva revolución de Van Basten también le sirvió para desarmar a Italia con una carta que, por historia, le corresponde: el contragolpe. En el segundo gol, con cuatro toques precisos, se plantaron ante Buffon, que vio cómo Sneijder le remataba a placer en el pico izquierdo de su área pequeña. El tercer gol fue otra contra mortal, nacida del paradón que le hizo Van der Saar a Pirlo en el libre directo. Sneijder, Kuyt y Gio lo ejecutaron.