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En la sencillez está la fortaleza

Los de Donadoni están rotos en la línea defensiva, por lo que un partido a pocos goles beneficia a España

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Italia no cambia de estilo, pero según sean los jugadores elegidos, varía los matices. No es lo mismo que juegue en banda Cassano que Di Natale, como tampoco lo es que lo haga Del Piero. Donadoni siempre está muy pendiente de la estrategia, y la baja por sanción de Pirlo le lleva a perder mucha precisión a balón parado.

Desde ese punto de vista, Del Piero gana enteros para ser titular. Así, Italia tendrá los tres lanzadores a balón parado de rigor. Siempre a pierna cambiada, Del Piero para el lanzamiento de calidad por encima del tercer jugador de la barrera desde el perfil izquierdo; Grosso, con menos calidad pero con la misma intención desde el perfil derecho, y De Rossi para el lanzamiento lejano o la búsqueda del obús al palo del portero. En los córners, si no juega Del Piero, el lanzador será De Rossi, lo cual obligará a Casillas a salir para sacar el contraataque al estilo holandés. Al sacar el jugador romanista, la azzura se queda sin red para parar una contra. Es básico que Casillas sea valiente y preciso.

Los movimientos son básicos: nada sorprendente, pero en la sencillez está la fortaleza. Primer palo para Panucci, al más puro estilo Sergio Ramos; punto de penalti para Materazzi, y segundo palo para Luca Toni. En la segunda jugada, aparece un jugador de banda que puede ser Camoranesi. Como variante, usan el fuera de juego. Parten de esta estrategia para situarles en posición correcta antes del golpeo del lanzador. Un dolor de cabeza para la defensa, que no tiene ninguna referencia en la marca.

Jugando en banda izquierda a pierna cambiada, ahí está el hábitat natural del renacido Cassano. Recibe, espera que Grosso doble por banda, e intenta jugar el 2x1 contra el lateral como primera opción. Si el adversario tapa esa posición, se va hacia dentro buscando la diagonal hacia portería. Tienen dos posibles pases: el interior a Luca Toni, o el pase a la espalda para la llegada del segunda punta. Hay que cerrar las líneas de pase, robar el balón a Cassano, salir rápido al más puro estilo Rusia para llegar a Buffon con facilidad. Un cheque al portador para la velocidad de nuestros puntas.

En fase defensiva, 1-4-1-4-1, con Toni como islote y la única misión de empujar al rival a banda y esperar su momento ofensivo. En ataque, los jugadores de banda se adelantan, abandonan la línea de medios para dibujar un 1-4-3-3. No tienen extremos, sólo un jugador de banda (Camoranesi) y un par delanteros adaptables (Quagliarella y Di Natale). El resto son mediapuntas que pueden tener éxito a pierna cambiada, pero que se ahogan jugando a pierna natural como le pasa a Andrés Iniesta.

Un partido a pocos goles beneficia a España. Italia no tiene la fortaleza defensiva de antaño y, si la selección juega para Torres y Villa, tendrá opciones de marcar goles. Contra Toni, no se debe buscar la anticipación ni el contacto prolongado: es lo que mejor le viene. Hay que tocarlo para desequilibrarlo e impedir que se dé la vuelta.

En defensa, las lesiones hacen que la duda sea Materazzi o Giorgio Chiellini, un lateral reconvertido a central como Panucci. Poco más tienen los italianos, un equipo roto en la línea defensiva. En la zona ancha, sancionados Pirlo y Gatusso, no quedan muchas opciones para Donadoni.

La duda es la variante defensiva con llegada: Perrotta o la variante ofensiva con creación de juego, Aquilani. Ambrosini y De Rossi son fijos. Asegurarán el cero en la portería para después arriesgar. Por eso, de saldrá de inicio Perrotta, con Aquilani como cambio en el minuto 65.

Todo el margen de maniobra de Donadoni se resume en dos posiciones: los pseudo-extremos. En la derecha, Camoranesi ensancha el campo, llega a tres cuartos para buscar centros y remates para hacer daño donde más le duele a España. Además, es un hombre que tiene recorrido.

En la banda izquierda, surgen las dudas: el balón parado de Del Piero, el gol de Di Natale y la complicidad con Toni, o bien el juego entre líneas de Cassano. Me decanto por la opción de Cassano como plan B, al estilo Aquilani, para salir desde el banquillo y poder cambiar la decoración del partido.

Personalidad

El objetivo tiene que ser un planteamiento táctico que anule todas las virtudes italianas sin perder en ningún momento la personalidad. Jugar en función de Italia significaría el final del trayecto en esta Eurocopa.

Centrales débiles

Donadoni buscará proteger sus centrales con De Rossi. Por ello, Aragonés debe insistir mucho en el jugador entre líneas para tener ocupado a De Rossi ,y que éste no pueda hacer ayudas defensivas. Ese jugador que distraiga a De Rossi no debe ser Villa.

Marcaje a Toni

Es el pivote y la referencia ofensiva de Italia, así como la salida cuando recuperan el balón. Para frenarle con una defensa de cuatro, el interior contrario debe cerrarse hasta la posición del lateral.

Posesión de balón

Tener el balón es un problema para los italianos, y para nosotros significa ahogar a nuestros velocistas. Un principio básico contra Italia será tener menos posesión, recuperar en tres cuartos y llegar a portería contraria en tres o cuatro toques.

Presión en tres cuartos

Hay que tapar el saque de Buffon a Luca Toni. De esta forma, se obliga a Italia a sacar la pelota jugada por los laterales. Es entonces cuando hay que ahogar a los italianos y recuperar el balón cuando estén desplegados en ataque. Con este plan, los holandeses les vapulearon.

Estrategia

En el juego a balón parado somos inferiores. Los italianos tienen tres referencias: Panucci en el primer palo; Materazzi, al punto de penalti y Luca Toni por el segundo palo. Estos jugadores deben tener tres marcas claras individuales, dejando al resto en una marcación zonal.